jueves, marzo 27

Había una vez un MAS


Había una vez un MAS, sostenido en una base social amplia - que en los más de los casos está acostumbrada a obedecer sin mucho razonar - obsesionado con sostener el poder a largo plazo bajo la lógica del inicio de otros 500 años (pero de dominación indigenista) y más importante aún con plata, y ésta última es la mejor de sus herramientas. A la par es el que maneja el mejor marketing político, su discurso del “cambio” es inmejorable, atrás quedan el “Sí podemos” o los lemas positivistas que estuvieron tan en boga en la década de los 90.
Este MAS nace inicialmente como brazo político de las Federaciones del Trópico, que luego y respaldado en el tedio que el pueblo presenta frente al “político tradicional” lo apoya masivamente en las elecciones, ni el mismo Morales imaginaba tal resultado, ahí debe de asumir la responsabilidad de iniciar gestión y en lugar de cumplir su promesa del cambio llena las dependencias públicas con lo mismo que hacían los partidos políticos de antaño a los que él mismo criticaba, politiza todo lo que toca, inserta masistas en todo lo que se puede y amparado en su discurso racial infla el odio entre campesinos y citadinos bajo el rótulo de que el oligarca es de la ciudad y usa corbata y el revolucionario es indio y ahora le corresponde mandar. Sus bases le creen ciegamente y tal cual en el 52 hacen lo que se les dice cual mansos corderitos, pero igual pueden votar en masa que matar o atacar al que piense distinto que el MAS, entonces tras el 11 de enero y la matanza en Sucre la clase media que lo apoyaba le quita su respaldo, entonces pierde.
Su principal meta es mantenerse en el dominio del gobierno, incluso a costa de poner en riesgo la existencia misma del Estado, todos trabajan para mantener al líder en el poder, se alienta una Asamblea Constituyente dedicada a perpetuar en el poder al caudillo, de ello depende que el MAS siga vivo, pero su intento fracasa y nuevamente pierde.
Recibe cheques inflados en petróleo para sembrar en el país la revolución bolivariana y regala dinero a diestra y siniestra, se pierde en ser servil al Gobierno Venezolano y a pesar de que la plata compra lealtades su imagen sigue en franco descenso.
Su mensaje del “cambio” se pierde en el alza de los precios pues el MAS se olvidó de la economía, de sus reglas, de su gestión y responsabilidad, el pueblo que votó por él se da cuenta que lo único que el MAS quiere es poder, no le interesa otra cosa, no ve el daño que hace, toma medidas políticas para aplastar al enemigo, olvida las finanzas y deja en el bote de la basura su interés por un futuro mejor para todos y mantiene únicamente vivo el slogan de la lealtad al líder y su proyecto. De nuevo pierde.
Termina entonces deslegitimado por gran parte de la población que en su momento votó por él y que ahora está arrepentida, perdió la Prefectura y la confianza de Sucre, definitivamente es rechazado por Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, Cochabamba ya no es su bastión de los años dorados a excepción del trópico Chapareño, Potosí se revela a través de sus empresarios y ya habla de autonomía, solo le restan Oruro y La Paz, y en esta última la cosa dista mucho de la visión existente en la ciudad y El Alto.
Poco queda del Evo pueblo, héroe de la clase humilde que cual libertador pretendía refundar al país más pobre de América Latina.
En resumen la incapacidad que el MAS ha demostrado en su gestión de gobierno le cuesta y le cuesta mucho, tarde notarán que la sexualidad de las piedras andinas, las arrugas bibliográficas de las sabios aymaras y los constantes y reiterados abusos de sus 3000 campesinos que van de aquí para allá amedrentando a todo el que piense distinto, han terminado por mostrar un gobierno respaldado únicamente en la imposición, hipócrita hasta el tuétano y admirador de los asesinos de perros.
El único culpable de que el MAS esté de bajada es él mismo, su falta de sapiencia, su poco respecto al pluralismo, su violento accionar han hecho que el cuento de hadas que ayer vivía el Presidente sea hoy en día una terrible pesadilla que no se sabe como terminará. Evo está lejos de un “vivieron felices para siempre”.

jueves, marzo 20

La Pasión… de Bolivia


En la coyuntura actual de nuestra patria bien se puede hablar de una suerte de pasión por la que viene atravesando Bolivia, si bien recordamos en Semana Santa el injusto y sumario juicio al cual fue sometido el hijo de Dios llegando al trágico resultado de su crucifixión cual vil criminal, llegando a la renovación de la esperanza con la resurrección, no es menos cierto que el tiempo conocido como La Pasión es altamente martirizante, cruel y doloroso.
En esa misma lógica hoy nuestra nación (si es que aún podemos mencionar una) atraviesa por una separación total, marcada por el radicalismo con el cual se gobierna el país en los últimos años y obsesionada con procesos electorales que arrastra una mal nacida Asamblea Constituyente que lo único que hasta ahora ha logrado es arrebatarnos la identidad.
Parte de dicha pasión está enfocada también en la lucha constante entre autonomistas y no autonomistas, estos últimos que cada vez van perdiendo más terreno se escudan en la violencia y la irracionalidad al pretender desconocer procesos más legítimos que la aprobación de su aberrante constitución.
Por otro lado el desenfreno llega a las amenazas e incluso la violencia entre ciudadanos de un mismo país, ya sea enviando mensajes anónimos o realizando persecuciones que únicamente buscan amedrentar, estrellándose contra todo aquel que muestre divergencias con el pensamiento oficialista. Pero lo que han conseguido es mostrar más sus debilidades, porque la voz del pueblo viene reclamando y las coerciones sólo han obtenido una mayor respuesta, un mayor rechazo, un creciente descontento y finalmente esto traducido en las urnas será un contundente NO a la putrefacta carta maga propuesta por el masismo.
La suspensión de los procesos electorales por el Presidente de la Corte Nacional Electoral - nombrado por el Presidente por supuesto - han dejado en evidencia que el MAS ha perdido apoyo, que la gente ya se ha dado cuenta que sus bravuconadas e imposiciones deben frenarse ya y el único camino es demostrando de forma pública su enfado.
No es otra cosa la ágil recolección de firmas pro autonómicas que se viven en Cochabamba, corta quedará la meta de 54.000 firmas pues el número de ciudadanos que ven los índices inflacionarios reflejados a diario en sus bolsillos es mayor, así también se sumará toda esa clase media que en su momento apoyó a Evo Morales a encumbrarse como Presidente y que ahora – decepcionada – debe admitir que el cambio que buscaban no era el del Chavismo ni el de la dictadura de las agrupaciones sociales.
Atrás quedó la imagen de Evo cumpliendo el Sueño Boliviano, saliendo de un pueblo en el altiplano y posicionándose como primer mandatario de la nación, late mucho más fuerte la imposición y la sangre que ya ha corrido por su gestión, lamentablemente la capacidad no se puede obtener solamente liderando sindicatos, el ser estadista es cosa que requiere sapiencia y mucha, en suma y como dice el famoso refrán popular “lo que natura no da, Salamanca no presta”.
Por eso mí estimado lector afirmo que nuestro país está en su propia Pasión, lejos de la unión y del entendimiento, esperemos que en estas fechas de profunda reflexión en la que esperamos la resurrección de Jesucristo y velamos por la nueva esperanza podamos nosotros también como hermanos los unos de los otros, dejar de lado las particularidades de cada uno y enfoquemos nuestro caminar en los aspectos comunes que hacen realmente al ciudadano boliviano.

viernes, marzo 14

¡ 54.000 firmas ¡


¿Porqué es importante firmar para pedir la autonomía en Cochabamba? Pues la respuesta es fácil, la primera puede ser debido a que un mayor grado de descentralización resulta favorable para la gestión política y económica, esto se presenta en todo, empresas, grupos y asociaciones, en suma mientras mayor nuestra capacidad de decisión, los problemas se solucionan con mayor celeridad. La segunda es para mostrar al ingobierno abusivo que en democracia la voz de todos vale, que no se puede imponer por mucho que se tenga la fuerza de las masas no pensantes.
Resulta importante firmar en alguno de los 500 libros notariados que circulan en el Departamento porque será decirle ALTO a las ambiciones del Gobierno, este Basta Ya! se refleja en cada fila que se conforma para firmar estos libros, en cada ciudadano(a) que considera que la democracia vale la pena y que desea heredarla a su hijo(a).
Muchos manifiestan temor ante la firma de los libros pro autonómicos, quizás reflejado por una vivencia similar a la Venezolana donde se aplicaron sanciones efectivas contra quienes deseaban que Hugo Chávez deje el poder, analicemos un poco la situación de este país hace unos años: El 3 de diciembre de 2006 Venezuela votaba por la continuidad o no de Hugo Chávez, pero este proceso tenía algo especial y esto fue denominado las “condiciones electorales” por medio de las cuales se habían detectado alteraciones en el registro de electores (similar cosa – depuraciones - fue denunciada en estos días incluso por autoridades públicamente sufragantes), otro aspecto fue el empleo de máquinas capta huellas o lectoras de huella digital, mismas que en opinión de la oposición a Chávez identificarían a quienes votaron contra él y recibirían sanciones, finalmente la elección se dio y ganó Chávez marcado por un ausentismo que a juicio de muchos hubiese cambiado la historia y pudo haber dejado a Chávez fuera del panorama político.
En este mismo análisis resulta bueno aclarar que existen denuncias de que ahora no se pueden ocupar cargos públicos en Venezuela si votaste por la no continuidad de Chávez, otros que habrían recibido malos tratos intencionales en sus trámites, pero.. ¿cuál era la alternativa?, ¿votar por el sí y aparentar que el Macaco Mayor tiene más apoyo?, ¿abstenerse y permitir que los Chavistas sigan manejando todo?, pues parece que ésta última opción fue la elegida, y… Chávez sigue en el poder.
¿Debemos dejar de firmar estos libros por temor?, ¿debemos entonces apoyar al régimen que ha demostrado que solo dobla el codo cuando todos nos ponemos frente a él?, pues la respuesta es simple: ¡ni el temor ni las amenazas deberán de alejarnos de nuestros deseos de sostener una patria libre, independiente y democrática! es obligación nuestra en virtud al amor a nuestros hijos(as) y de la esperanza de un mejor vivir firmar estos libros y permitirnos soñar con una autonomía en unidad y con sustanciales mejoras en la calidad de vida.
Bolivia merece mejores días, el régimen autonómico e incluso el federal son formas que permiten a las regiones superarse, sin excluir a campesinos ni citadinos, sin dejar de lado la unidad del país ni amenazar su fragmentación, el mismo Gobierno lo aceptó, pero el daño que ya causo al imponer a sus bases un voto negativo será difícil de remontar.
Benjamín Franklin decía: “Donde mora la libertad, allí está mi patria” ¡Autonomía no es independencia, es libertad!.

viernes, marzo 7

El país de nunca jamás


Nunca Jamás era el nombre que el autor J. M. Barrie colocó a la isla en la que vivía Peter Pan, pero el nombre le va bien a nuestra nación ya que tal cual en dicha historia el tiempo en Bolivia parece que no avanza y las aventuras (negativas lamentablemente) se las vive en todos los rincones de la patria.
¿Se puso a analizar la situación del país desde una óptica ajena a nuestra realidad? Es decir: ¿cómo nos debe ver el mundo?.
En este último tiempo una región de nuestro país nombró como Prefecta en un cabildo (como se lo hacía en las épocas remotas) a una ciudadana, si bien puede tener alto índice de legitimidad ¿cuál su grado de legalidad?, ¿dónde queda la institucionalidad?.
El Senado por su parte instó al incumplimiento de la ley, siendo que éste es un poder legalmente constituido.
Los enfrentamientos son cosa diaria, centenares de ciudadanos o menor número en otras se enfrentan cotidianamente por sostener divergentes visiones del país.
Las regiones opositoras al Gobierno de Evo Morales han convocado a referéndums sobre su autonomía logrando fracturar también a la Corte Electoral.
¿Y cómo fue que llegamos a este entuerto histórico?, lamentablemente el culpable es el que más se queja de todo: el Gobierno.
El Gobierno fue el primero en desconocer la ley, la legitimidad y el criterio común al haber aprobado en una sesión ilegal e ilegítima un texto constitucional a medida del Socialismo del Siglo XXI de Hugo Chávez.
Es este mismo Gobierno el que condena la invasión territorial de Colombia a Ecuador considerándola tan terrible cuando Hugo Chávez puede – el rato que le de la gana – ¿usar como parqueo a territorio boliviano?.
Es el mismo Vicepresidente de la República quien habla de conciliación cuando fue él mismo el que planificó el cerco al Congreso, ¿cómo creer en estas autoridades si borran con el codo lo que escriben con la mano?.
¿Qué tipo de democracia tiene Bolivia si las decisiones se toman en base a la presión de grupos radicales?, se hizo en La Paz lo mismo que se hizo en Oruro para que el MAS logre sus objetivos políticos mientras el aspecto económico es ajeno a sus preocupaciones y el pueblo sigue pagando el doble por los productos de primera necesidad.
¿Cree usted Don Evo Morales que es momento para insistir con el tema de la nueva constitución?, ¿qué no se da cuenta que Bolivia está más separada que nunca y que es todo culpa suya?, que sus 500 años de opresión, sus perros muertos, sus ciegas masas humanas que le obedecen por Bs. 200 diario y su discriminación hacia la clase media y alta de este país ¿han conducido a nuestro país al borde de la desintegración?.
Con razón hay regiones y grupos que piensan en independizarse, porque con usted la nación, sus campesinos, su hoja de coca y su acullico seguiremos viviendo en la época de la colonia.
En suma Sr. Presidente el mayor daño que le ha hecho a Bolivia sigue siendo el que realizaba antes de llegar a mandatario: el desconocimiento a la ley.
Su poca formación académica lo han llevado a despreciar a los instruidos en quienes ve una amenaza, por eso prefiere formar gabinetes políticos y no técnicos, con gente que le asesora como usted quiere y lo hace mal.
Ha ensartado la duda en la Corte Nacional Electoral al imponer políticamente a un Presidente que es notoriamente masista, su estructura radical se refleja en todo lo que su partido político toca, universidades, colegios de profesionales y entidades públicas.
Incluso jugando bajo sus propias reglas la cancha está rayada únicamente a favor suyo, los pacifistas no pueden gritar nada contra usted pero los masistas pueden apedrear, golpear e incluso llegar a matar con su venia y paciencia.
El tiempo se le acaba señor Presidente, el NO a la Constitución Masista será un claro ejemplo de que se está equivocando y volveremos a fojas cero tras haber conseguido separar a los bolivianos, ese será su legado: la fragmentación de mi patria.