jueves, junio 12

El Estado, la economía, Evo y Yo


El Estado es una figura política abstracta en torno a la cual se identifica una población, su origen se remonta a mucho tiempo atrás y su forma ha sufrido transformaciones a lo largo de la historia, sin embargo de esto el Estado mantiene aún vivo su rol principal como entidad común que busque el mayor bienestar para sus habitantes.
La economía por su parte es la ciencia que estudia los procesos de producción, distribución, intercambio y consumo de bienes y servicios, entendiéndose como fin último de ello a la satisfacción de las necesidades humanas.
Bajo esta lógica el Estado debe garantizar que la economía nacional se presente saludable ante los ojos de la población que en suma será la beneficiada o perjudicada según se presente la situación.
Viene ahora la pregunta ¿cuál debe ser el grado de participación del Estado en la economía?, diversas corrientes han planteado su parecer ante este dilema y en muchos casos los resultados no fueron saludables.
Para el Presidente Evo Morales la respuesta parece ser muy simple, el Estado deberá tener una ingerencia de un 56% en la economía en asociación con pequeños productores, desplazando de esta forma el capital privado que existe. Este esquema pretende reemplazar al modelo neoliberal que data de 1985 (con el D.S. 21060) y apunta a la expansión del control estatal sobre la economía, la industrialización de los recursos naturales, la modernización y tecnificación de los pequeños y medianos productores, la satisfacción del mercado interno y el fortalecimiento de las exportaciones que en suma lograrían una mejor distribución de la riqueza nacional; en todos los casos pretende mayor presencia en hidrocarburos, minería, telecomunicaciones y agricultura. En resumen retornaríamos al Capitalismo de Estado.
Este proyecto, que si bien puede sonar hasta bonito, no es descubrimiento del Gobierno y ya tuvo experiencias similares con los estatismos de años pasados en los que el aparato gubernamental y su burocracia demostraron ampliamente que el Estado es un mal administrador y que fue nido de corrupción, de insatisfacción, ineficiencia y poca modernidad.
Yo, como ciudadano erraría si afirmo que los modelos económicos extremos constituyen la única alternativa, es más real y más inteligente aceptar que la economía de corte mixto es la única posibilidad de desarrollo actual, que ideas tales como el estado del bienestar o la tercera vía tienen fundamentos razonables tanto como el respeto al libre mercado, que en suma y conjunción las políticas sociales son requeridas para sostener el respeto básico a los derechos ciudadanos, a la calidad de vida y por ende a la satisfacción de necesidades
Debe recordar el Gobierno que el engordar al Estado no será una solución que nos coloque como país en el tope del mundo, este modelo que ya fue pretendido con anterioridad mostró sus falencias hace muchos años ya. Retomarlo tal cual lo presentó el Vicepresidente el pasado fin de semana es retroceder en el tiempo y tapar al progreso y desarrollo debajo de una piedra, recordemos que el Capitalismo de Estado fue dejado de lado incluso por la misma China que ahora propugna un Socialismo de Mercado.
Tal parece que el Gobierno ante la coyuntura electoral que se avecina nuevamente prioriza lo político y no lo económico

1 comentario:

Anónimo dijo...

esto es lo peor que has escrito y creo que debes analizar las situaciones desde una optica mas objetiva, no obstante de tus conceptos vacios debes adentrarte mas en las lineas europeas y conocer realidades como las de Suecia, que tal si lees un poco mas y dejas de mandarte el pisto en los periodicos, deja esos espacios para alguien que diga algo que no sabemos