jueves, diciembre 25

Año Nuevo, ¿vida nueva?


El próximo miércoles viviremos el último día del año 2008 y resulta prudente mirar hacia atrás y mirar lo que pasó el 2008 con miras a preveer lo que nos deparará el 2009.
Muchas cosas pasaron a lo largo del año que se nos va, la oposición llega a su fin de gestión maltrecha y prácticamente derrotada, la prensa arriba al final de año a la defensiva en función a los reiterados ataques del Gobierno, la Iglesia envía un mensaje de paz y unidad aún sin haber solucionado su relación con el Ejecutivo, el Gobierno da visos de autoritarismo notorio e impone antes que conciliar.
Durante todo el año 2008 tuvimos cuatro referéndums autonómicos y un revocatorio, en septiembre salió a la luz una crisis financiera mundial que hoy en día hace temblar a las economías más poderosas (y que - por raro que parezca - en el caso boliviano sería la única vez que justifique haber sido una isla en esta materia), se desató también una cacería de brujas en la que el Ejecutivo pasando por encima de los derechos humanos arrestó a varios ciudadanos confinándolos o simplemente amenazándolos, el embajador de los Estados Unidos Goldberg fue expulsado del país y con él la DEA, a decir de mucha información (incluso la oficialista) la droga fue ganando terreno en el país, la ineficiente seguridad ciudadana derivó en linchamientos como los de Epizana, Matarani, Ivirgarzama y Achacachi sentando bien claro que las cosas marchan mal, en Estados Unidos Barack Obama fué electo como primer presidente afroamericano, las gasolineras y estaciones de servicios de hidrocarburos crearon largas colas debido al desabastecimiento (falta de inversión o mala gestión no nos importa, la cosa es que el problema está y aún no se le da solución), a inicios del año la lluvia trajo muerte y destrucción, la migración fue constante al igual que la destrucción de hogares por este motivo, en China los juegos olímpicos mostraron al mundo que hay cosas por las que vale la pena vivir, la boca de nuestro Presidente solamente aceleró la pérdida del ATPDEA y nos acercó a exportar a Irán y Venezuela, Ingrid Betancourt fue rescatada de las FARC y el mundo expresó su rechazo a la existencia de grupos terroristas como este, Aurora fue campeón del torneo Clausura y pasó del cielo al infierno cuando sus jugadores – en particular su arquero –agredieron a la Policía, por su lado Universitario de Sucre fue campeón del torneo Apertura, la alegría llegó a Cochabamba con la elección de Noemie Peltier como Miss Bolivia, así también la elección de Luis Martinez como Mister Bolivia, la pena enlutó Bolivia en septiembre con la muerte de aproximadamente 20 personas en Pando, la bronca fue notoria cuando el Presidente humilló a los trabajadores de la prensa fomentando mayores ataques por parte de sus masas populares (aquellas que saben dar palo pero que olvidan que el mismo Presidente le “mete nomás” y realiza actos ilegales), el mundo aplaudió el zapatazo que el periodista iraquí Muntadhar al Zeidi le dio a George W. Bush (lamentablemente ni con los 8 millones de pares de zapatos del país alcanzaría para revivir a las madres y niños que este asesino mandó matar).
Para el 2009 seguramente que muchas cosas se vienen, pero… ¿y nosotros?, la respuesta es simple: bien gracias, compramos los regalos de navidad, la comida para año nuevo y esperamos placidamente al 25 de enero para votar por el proyecto de constitución, lejos quedaron las protestas por su forma de aprobación, la imposición masista en el cónclave o las modificaciones parlamentarias que en resumen ratificaron la payasada constituyente que terminó por dividir a la población, ya nos olvidamos de los muertos de Pando o de aquellos que fueron fruto de las inundaciones, hicimos abstracción total de los abusos del gobierno y ahora esperamos confiados en que el próximo año será mejor.
Si queremos que sea mejor, más vale que empecemos por analizar lo que fue el 2008 y mejoremos con miras al 2009 sin olvidar que la vida es cíclica y que lo que sembramos este año será cosechado el próximo. ¿Difícil tarea no cree?

viernes, diciembre 19

MAS viveza criolla


Una de las “noticias” de esta semana giraba en torno a la joven Nely Pino, ciudadana de 25 años de edad, estudiante (a decir de ella), jefa de gabinete de la Prefectura, cuyo vocero oficial resulta ser el mismísimo Prefecto y que tiene una serie de prerrogativas que van desde haber viajado por el mundo con el Canciller de la República hasta tener privilegios que son dignos de la investidura presidencial. En suma se comenta que incluso su presencia parece haber provocado la renuncia del Prefecto Rafael Puente.
Con un salario de aproximadamente Bs. 10.000 llama la atención que se cumplen los presagios de los académicos que ya hace rato venimos preguntándonos si vale la pena o no estudiar y formarse para poder acceder a mejores cargos. La cosa ya se veía venir cuando en el mismo Gabinete del Ejecutivo la situación a nivel académico no marcha muy bien.
Entre el bibliófilo del vicepresidente y el bibliofobo del Canciller tal parece que la balanza se inclina por este último, si bien esta no es una novedad, ya que en otros gobiernos también primo más la “muñeca” o el “aval” antes que el grado académico o la capacidad profesional, no se puede negar que es en éste donde más podemos evidenciar extremos de rechazo al conocimiento, y esto no pasa por dar un bono a las y los estudiantes o pretender luchar contra las escuelas de convenio, la cosa va más allá de todo esto, esto apunta a que el partidismo y la “muñeca” valen más que el saber y eso es preocupante.
Con todo y retomando el caso particular de la Jefa de Gabinete de la Prefectura se dice que tiene un ingreso mensual de Bs. 70.490 (equivalente a más o menos 9.970 dólares americanos), quizás sea tonto o incluso iluso pero… ¿cómo gana tanto?, ¿es dueña de Mac Donalds?, ¿actriz de Hollywood?
De que tiene padrinos poderosos, pues eso es seguro, al extremo de que el Canciller Choquehuanca amenaza a la prensa con que se van a “meter en problemas” cuando preguntan sobre el tema, e hizo alusión a que esto es un tema “personal”. Esto último resulta difícil de creer toda vez que un asunto personal no viola el código penal, el manual de descripción del cargo, resoluciones prefecturales y el plan operativo anual institucionalizado de la Prefectura.
Bueno, siguiendo por la misma vía, lo académico va de bajada y lo “charlado” va de subida. Aunque usted no lo creo mi estimado lector existen países donde la institucionalidad en temas de personal es una realidad y los funcionarios o servidores públicos no responden a una línea de partido, sino que reciben capacitación y se los va midiendo en función a su desempeño, son personeros de primera línea que conocen lo que hacen y no viven de “coimas” ni triquiñuelas en desmedro de sus poblaciones.
En estos países tenemos gente que trabaja en lugar de pensar en degollar perros, que construye carreteras en vez de bloquearlas, que fomentan lo intelectual en lugar de la presión social, que produce en vez de pretender ganar dinero a costa de movilizaciones.
Pero obvio que es difícil esperar estos criterios de una administración que - como otras - privilegia lo sindical y la muñeca por encima de lo académico, la confrontación por encima del diálogo, lo partidista por encima de lo institucional y que sigue la línea (trazada ya en gobiernos anteriores) de nombrar embajadores a personas sin formación en la Academia Diplomática Boliviana.
Presidente, analice bien quienes lo cooperan, si quiere vender el mensaje del cambio a la población empiece por mostrar que usted es diferente, que usted lee, es culto y se funda en lo académico e institucional en vez de lo partidario y sindical, que la clásica y tradicional VIVEZA CRIOLLA debe ser erradicada para dar paso a lo institucional.
Bien lo decía Wayne W. Dyer: “el progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas tal como siempre las ha hecho”, piense Presidente, piense si su gobierno es el Cambio o es más de la fatídica Viveza criolla.

viernes, diciembre 12

Prensa y abuso de poder


La libertad de prensa se convierte en motivo de titulares en un país – desde ya – convulsionado por su inestabilidad política y social. Cuando nos referimos a libertad de prensa hablamos de la existencia de garantías con las que las y los ciudadanos tengan el derecho de organizarse para la edición de medios de comunicación cuyos contenidos no estén controlados por los poderes del Estado.
En esta lógica en Bolivia existen diversos medios de comunicación que prestan sus servicios de modo imparcial y otros pocos (incluido el canal estatal) que notoriamente realizan una labor parcializada. Sin embargo de ello no justifica que se piense que únicamente un mínimo porcentaje de los periodistas tienen dignidad o - lo que resulta lo mismo - que la gran mayoría son vendidos a “jefes de partidos políticos o a su patrón”.
Bien menciona la Comisión Episcopal de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Boliviana que el Presidente Morales tuvo contra el periodista Rafael Ramírez “un comportamiento desproporcionado, con expresiones y gestos de humillación, intimidación y amenaza”.
A decir de muchos analistas el Gobierno nos tiene acostumbrados a este tipo de bombas de humo cada vez que desea “marear la perdiz”, tal el caso actual respecto a las denuncias del corrupción que pesan contra el Ministro Quintana.
La comunicación “boca a boca” en la que el Presidente sustentaría su relación el sus masas populares son ideas venidas a menos y dejadas ya en desuso desde fines de la edad media, cosa que – por supuesto – aún se mantiene en la línea sindical que es cuna del mandatario.
Estos ataques a la prensa se han presentado en Latinoamérica en países como Venezuela, Argentina, Ecuador y Bolivia, este nivel de agresión e intimidación ha derivado en infortunadas declaraciones como las realizadas por un ministro del Presidente Correa en la que se indicaba que “para desarmar el viejo sistema de poder del neoliberalismo en Ecuador necesitaban desarmar una mesa de tres patas: el poder económico, el antiguo sistema de partidos políticos y los medios de comunicación”; otro caso es el presentado en el Cabildo Municipal de la ciudad de Valencia (tercera ciudad en importancia en Venezuela) donde se propuso declarar persona no grata a cualquier articulista (columnista) que escriba contra el Gobierno “Revolucionario” de Hugo Chávez, la propuesta en cuestión manifiesta “El articulista de cualquier medio de comunicación, aún cuando esté relacionado al gobierno, que haga señalamientos descalificativos en contra del presidente u organismos vinculados con la revolución, será objeto de un acuerdo en donde será declarado persona non grata, con nombre y apellido por el Consejo Municipal (sic)”; finalmente este ciclo de declaraciones son ahora coronadas por el Presidente Morales con sus ataques directos a los medios de comunicación.
El próximo lunes habrá un paro simbólico de 15 minutos (de horas 11:00 a 11:15) en repudio a esta ola de ataques y si bien es conocido que este tipo de acciones no hacen merma en las ideas del Presidente (que ayer bien atacaba a la iglesia, hoy a los periodistas y mañana sólo Dios sabe) es preciso que cada uno de nosotros tenga presente lo dicho por George Orwell: “La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír” y esto bien merece ser defendido.

jueves, diciembre 4

¿NarcoBolivia?


La reciente guerra entre la Iglesia Católica y el Gobierno Central ha puesto en el tapete un tema de alta preocupación para todos, el real crecimiento del narcotráfico en nuestro país y los riesgos que esto conlleva.
Hechos recientes como la expulsión de la DEA (Drug Enforcement Administration) se perfilan como una invitación a la conformación de entidades ilícitas como los famosos carteles de drogas.
En términos generales un cartel es una gran organización ilícita que puede aglutinar a otras organizaciones menores que se protegen entre sí y se reparten territorios con el fin único de realizar sus actividades criminales, de esta forma en la historia tuvimos la presencia de grandes carteles como los colombianos (Cárteles de: Medellín, Cali, Costa Atlántica) o los mexicanos (Tijuana, del Golfo, Juárez Guadalajara entre otros).
El caso mexicano es uno de los que más comentarios trajo últimamente debido a la extrema violencia con la que estos grupos se han venido enfrentando. Datos estadísticos indican que de cada cinco habitantes urbanos dos han considerado irse debido a este problema y que incluso ya se habla de una “narcocultura” que tiende a glorificarse entre la juventud.
En México la estrategia de lucha contra los cárteles de droga ha sido tomada por el ejército, y no es para menos ya que las cifras arrojan datos espeluznantes como que en el 2007 hubieron 2.700 ejecuciones o asesinatos relacionados con este tema y que en lo que va de este año la cifra ya subió a más de 3.000 decesos, la prensa de ese país estima que cada 85 minutos hay un asesinato.
El problema del narcotráfico en México ha ingresado en sus estratos sociales a través de la música, la ropa, el lenguaje, la vestimenta, las joyas, las armas, etc. El narcotráfico mexicano se ha visto reforzado a mediados de la década de los 80 cuando la cocaína colombiana inundó los mercados estadounidenses y para hacerlo empezaron a utilizar las rutas de los marihuaneros mexicanos. Esto provocó el crecimiento raudo y veloz de los carteles mexicanos que reemplazaron a los ya desarticulados carteles colombianos.
Otro factor preocupante en México es que el consumo interno se ha disparado, por supuesto, si existe droga para ingresar en Estados Unidos ¿qué puede evitar que los ciudadanos locales también puedan acceder a ella? De este modo en Tijuana existen alrededor de 200.000 adictos (casi siete veces el Felix Capriles lleno de tope a tope).
A su par el flujo de droga que México mueve a Estados Unidos está valuado en unos 14.000 millones de dólares al año, hecho que por lógica mueve corrupción, muerte y tiene aspectos tan deprimentes como el uso de niños para comercializar la droga (narconiños) y que terminan convirtiéndose en adictos.
A nivel de la prensa, México es considerado el segundo país más peligroso del mundo para los periodistas, superado únicamente por Irak.
¿Qué de todo esto podría suceder en un país donde no existe un riguroso control que pretenda exterminar el narcotráfico? Seguro que en el caso particular nuestro no somos la “puerta” a un mercado tan masivo como los Estados Unidos, pero el narcotráfico entendido como la organización criminal que representan los carteles de drogas bien podrían encontrar asidero en un nación sin la regulación ni el control adecuado.
Si el Gobierno pretende formar una nueva organización que combata las drogas debe pensarse que ésta tendrá que suplir las redes coordinadas con otros países y a la par contar con un presupuesto real que permita liquidar las actividades ilícitas y a quienes las promueven.
La muerte de un policía a manos de grupos de narcotraficantes es altamente preocupante y a pesar de que la cosa puede no ser tan terrible como lo fue en Colombia o lo es en México es prudente destacar que todo país requiere de esfuerzo para acabar con los narcotraficantes, en esto - sobretodo - la advertencia del Cardenal merece ser escuchada ya que el Gobierno debe demostrar ese esfuerzo más allá de la retórica amedrentadora y anticatólica del Viceministro Llorenti.