jueves, marzo 26

Los derechos humanos, la libertad de prensa y el desarrollo


Nuevamente el nombre de Bolivia salta en el ámbito internacional a raíz de los abusos a los derechos humanos y los continuos ataques a la libertad de prensa.
En lo que refiere a los derechos humanos manifiesta este informe que ha existido "violencia política (…) en diferentes departamentos del país, con irrupción de numerosos grupos de choque que, en distintas ocasiones, apoyaron violentamente las posiciones de las prefecturas y movimientos cívicos pro-autonómicos", a esto habría que aumentar también la existencia de grupos de choque pro oficialistas que llevan sus luchas a similares campos de batalla.
Para colmo de males "se estaría poniendo en cuestión la independencia de la administración de justicia y su correcto funcionamiento” dejando un vacío que – al parecer – el Gobierno pretende copar con personas afines a su ideología.
En materia de libertad de prensa, el reciente informe de las Naciones Unidas indica que existe un "alto número de atropellos y amenazas sufridos por periodistas y medios de comunicación” haciendo clara alusión a la visión que se viene generando por parte de algunas autoridades oficialistas en torno al trabajo de la prensa.
Acota además que los atentados y destrucción de instalaciones "no habrían merecido la suficiente atención de autoridades competentes encargadas de su esclarecimiento y sanción" y expresa de manera preocupante que persisten "los señalamientos hechos desde el Gobierno contra los medios y sus trabajadores, por un lado, y la difusión de informaciones tendenciosas y la incitación a la violencia política o racial en la que incurrieron varios medios privados, por otro lado".
Ratificando esto la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) manifiesta en otro informe que el Presidente de la República “ha mantenido inalterable su estilo de atacar al periodismo independiente" habiendo sometido al “escarnio público” a los periodistas.
El desarrollo de los pueblos es medido de distintas formas, siendo una fundamental la libertad de prensa como garantía de que la ciudadanía pueda enterarse de cuanto fuese posible y se realice de esta forma un control social real (no uno manipulado por grupos sindicales o sociales afines a una ideología), en los países considerados desarrollados (no solo en lo económico) se fortalece cada vez más la libertad de los medios de comunicación, promocionando su independencia, protegiendo sus actividades y respetando a sus profesionales.
A su turno los derechos humanos son respetados únicamente en la medida en que somos libres, en el nivel en que podemos elegir y acceder a información imparcial. Seguro que la ciudadanía en su conjunto sabe que así como existe el canal siete (pro oficialista) también tenemos excesos del otro lado (notorios contra el gobierno), y a estos la credibilidad no les calza, siendo – desde ya – el descrédito una sanción social que ha existido siempre.
Es función prioritaria del Gobierno Nacional recuperar la confianza de la población a través de los medios de comunicación, no es permisible pensar que exista un Gobierno ajeno a sus medios de difusión (sean estos privados o no) y debe el Presidente de la República reencausar la relación con la prensa bajo un enfoque amigable y de respeto.
Ganaremos todos si el Primer Mandatario de la Nación expresa su mayor sentimiento de respeto por los trabajadores de la prensa en vez de promover a sus bases sindicales para que “revienten” a los periodistas.
Por estos factores – entre otros - Bolivia está aún lejos de ser un país desarrollado, la idea de la Suiza Andina no pasa por la violación de la Libertad de Prensa o a los Derechos Humanos, sea por parte de oficialistas u opositores.
Se requiere mucho de respeto para poder cambiar, mucho de amor para desterrar tanto odio y en ese afán el primero en dar el ejemplo debiera ser nuestro Presidente Juan Evo Morales Ayma.

jueves, marzo 12

¡AVASALLAMIENTO MASISTA!


La toma violenta de la casa del Ex Vicepresidente de la República, Víctor Hugo Cárdenas, ha motivado una serie de reacciones, entre estas la que más preocupa es la posibilidad de que las agrupaciones sociales masistas a costa de “comunidad” cometan atropellos y lleguen a la toma de propiedades amparados en la Nueva Constitución Política del Estado.
Lamentablemente el aval del Gobierno hacia este tipo de acciones se traduce en lo declarado por el Vicepresidente de la República, Alvaro García Linera a la red Erbol: "(El ex vicepresidente) tiene el derecho de propiedad, pero lo que sí podría hacer la comunidad es hacer los trámites, que son propios en las comunidades, de aquellas personas que no cumplen las labores comunales, no cumplen las responsabilidades colectivas con la población; la siembra, la cosecha en las festividades, puedan ser objeto de un proceso legal interno de expropiación (...) eso sí podría darse". ¿Ósea que como es tradición la challa, y yo no la hago, mi comunidad tendrá derecho a expropiarme la propiedad?, ¿si no creo en matar perros o en mascar coca qué me quitarán?
Para rematar el Vicepresidente García dijo: "… las comunidades aledañas se sienten agraviados por la presencia de ese chalet o semipalacete que tiene ahí el ex vicepresidente", y pidió asimismo "no caer en las provocaciones" haciendo alusión a los campesinos.
Sr. Vicepresidente bien puede el Sr. Cárdenas tener un semipalacete, una mansión con piscina y sauna o una choza, y estas deben de respetarse y ser inviolables y defendidas ante cualquier agravio o violencia. La idea no es juzgar lo que se tiene, lo que está bien ganado, con trabajo y esfuerzo debe de respetarse ¡eso es respeto a la propiedad privada!
Tampoco me cabe pensar que se inste a los violentos campesinos que tomaron esa propiedad por la fuerza a “no caer en provocaciones”, cuando ellos fueron quienes tomaron la bandera de la violencia y golpearon a la familia de Víctor Hugo Cárdenas.
Ahora estos mismos campesinos (y no es la primera vez que pasa) han declarado un “estado de sitio civil” sobre el cual el Gobierno no dice nada. Los actuales ciudadanos de primer nivel, llámense “movimientos sociales masistas”, tienen derecho a avasallar y golpear en tanto que los otros (ahora discriminados por el color de la piel, por pagar impuestos, por pedir se respete la propiedad, por creer en la vigencia de los derechos humanos, por valorar los grados académicos y por sostener que el libre mercado es una buena opción para el desarrollo) no tienen derecho a nada y viven bajo la sombra del temor, pensando permanentemente en la opción de escapar de un país que se ha tornado violento e inseguro para aquellos que defienden la libertad.
¿Qué busca el Gobierno?, ¿llegar a ser una Cuba socialista?, ¿con pequeños restaurantes (llamados en Cuba “paladares”) donde la ley cubana prohíbe que se tengan más de 12 sillas como máximo y donde deben trabajar únicamente familiares (hijos, hermanos, esposas) expresamente autorizados por el Gobierno y con un pago impositivo fijo mensual?, ¿o quizás poder alquilar únicamente dos habitaciones máximo, límite admitido por el Gobierno Cubano?, ¿es ese el sueño socialista?
Primero el Socialismo debiera preocuparse por la libre expresión, la libertad de prensa, la libertad de reunión y la realización de elecciones justas y libres.
Lo sucedido con el ex Vicepresidente Cárdenas nos expone a todos a similares ataques, el respeto a la propiedad privada debe ser pleno y no pasar solamente por declaraciones suaves que pidan evitar “"interpretaciones antojadizas del texto constitucional" y que en los hechos no se haga nada. De igual forma de poco sirven las declaraciones del Canciller (carente de formación en el área internacional) en sentido de que en Bolivia aprendimos que “lo mejor es dialogar” cuando sus grupos afines golpean y amedrentan a diestra y siniestra cual si de un ejemplo se tratase, ¿qué mensaje envían?, ¿si se habla contra el régimen cuántas palizas más llegarán?, ¿cuántos estamos expuestos a este tipo de maltrato?
Sr. Vicepresidente si la Constitución respeta la propiedad privada y la libertad de expresión que se arreste inmediatamente a todos estos campesinos criminales y se haga justicia ¿o es que la ley es para unos y no para otros?

jueves, marzo 5

¿Estado fallido?


El informe de “Estados débiles y fallidos” publicado por el Gobierno de los Estados Unidos hace referencia a México como un estado en el cual el caos puede ser algo peligroso debido al narcotráfico a través de la frontera norte y el crimen organizado. Ante este informe el Presidente mexicano Felipe Calderón manifestó que las fuerzas del orden en su país tienen el control de todo el país y rechazó lo sindicado en el reporte, esta definición que apunta a lo dicho por Max Weber y que define al Estado como la entidad que detenta el poder, va más allá de los indicadores que se emplean en este tipo de informes para hacer referencia a un Estado débil o fallido.
Dentro estos indicadores no solamente se incluyen aspectos referidos al control efectivo del poder por parte de fuerzas de seguridad pública, si no que se incluyen variables de tipo social, político y económico.
Así pues entre muchas variables figuran dentro el plano social: las presiones demográficas, el movimiento de refugiados, las venganzas mutuas entre grupos de poder o clanes y la acción desestabilizadora de organizaciones criminales.
En lo que a economía refiere tenemos la uniformidad del desarrollo económico y sus variaciones con distintas clases sociales.
En lo político destaca el nivel de corrupción del gobierno, el deterioro de los servicios públicos, las violaciones a los derechos humanos, la presencia de grupos que plantean su propia ley y la fractura del orden social a lo largo de líneas religiosas o castas.
Si bien se puede afirmar – con cierto grado de certeza – que estos informes son más ruido que nueces, no dejan de ser un factor interesante para poder percibirnos como Estado y ver algunos aspectos que en el fondo de todo bien deben ser considerados por todo país que se precie de sólido.
Bajo esta lógica y analizando a nuestra realidad nacional tendríamos dentro lo social que no existen presiones demográficas peligrosas, claro está que el tema de la Media Luna bien podría interpretarse como una región bien definida contraria al orden instituido por el Gobierno de turno pero que todo caso tampoco viene planteando su independencia. En el caso de refugiados la situación conflictiva del país es mínima (pero no por ello menos importante) al referirnos a ciudadanos pandinos que buscan tal condición en Brasil al sentirse perseguidos por el actual Gobierno. Finalmente podemos dar gracias a Dios de que no existen mafias organizadas en el país, al menos no en la medida en que se puede apreciar en otros países por lo que la acción desestabilizadora de organizaciones criminales no es un tema relevante para Bolivia.
En lo económico el desarrollo económico viene tropezando con una inestabilidad fuerte fundada en el temor a la seguridad empresarial, en la falta de fomento a la iniciativa privada y a la crisis que se avecina – que si bien es probable no tendrá una incidencia tan terrible como en otros países – no puede excluirse de cualquier análisis. Lo propio puede decirse de la inflación que llega en desmedro de casi todas las clases sociales con el consiguiente encarecimiento de la vida y la pérdida de la capacidad de ahorro.
En lo político el tema de la corrupción dio un nuevo giro con el caso de Santos Ramírez y su red de corrupción que amenaza incluso con salpicar al mismo Presidente de la República, en todo caso el tema de los camiones de contrabando de los que se acusa al Ministro Quintana también quedó en el tintero, amén de la corrupción de menor nivel que cotidianamente debemos ver en distintas reparticiones del Estado. En lo que respecta al deterioro de los servicios públicos basta con intentar sacar una cédula de identidad o la licencia de conducir para darnos cuenta del deterioro de estas instancias donde el ciudadano común y corriente es maltratado a vista y paciencia de todos. Sobre las violaciones de los derechos humanos bien podemos preguntarnos ¿cuál es el nivel de respeto que tiene nuestro Estado cuando se ha lanzado una cacería de brujas sin precedentes en los últimos años de gobiernos democráticos? Sobre la presencia de grupos que plantean su propia ley y la fractura del orden social a lo largo de líneas religiosas o castas no es un tema 100% evidente en el estricto sentido de lo religioso o radical, pero sí existen fracturas notorias en el orden social cuando hablamos de bloqueos, marchas, tomas de instituciones, cercos populares, linchamientos y otros.
Tal cual mencioné antes es posible que varios de estos informes sean muy subjetivos y hasta políticos, pero también es bueno recordar que la Biblia indica que es bueno ver no solo la paja del ojo ajeno sino el tronco que llevamos cada uno.