viernes, julio 24

El mal padre


Cual mal padre el Presidente Morales le dio a La Paz torta y regalos, en tanto que a Sucre, que de pronto merecía más homenaje, le dio pan y cebolla. Todo esto se pudo apreciar en el Bicentenario de nuestro hermano Departamento de La Paz el pasado 16 de julio.
La lógica es simple y nuevamente tiene tintes políticos, no sirve de nada el primer grito libertario, no sirven de nada los bombones, la Glorieta, los dinosaurios, el Poder Judicial o la Casa de la Libertad, ni siquiera los famosos chorizos llamaron la atención del Presidente, pesa mucho más la cantidad de votos que se centran en la sede de gobierno, La Paz es masista y eso es importante para Evo, La Paz representa mayor cantidad de votos, La Paz es el centro del poder político y en su posesión y tranquilidad está también el poder de Evo.
El Centralismo burocrático y político ha tenido su máxima expresión en el crecimiento paceño, sus calles no solamente concentran la mayor cantidad de marchas, bloqueos y protestas, sino que también son el caldo de cultivo de la administración pública, en muchos casos ineficientes, corruptos y (sobretodo) politizados personeros gubernamentales.
Los cafés del centro de La Paz se llenan de funcionarios que, en su momento con camisa y corbata, y más recientemente con camisa y sin corbata, mueven la economía paceña satisfaciendo necesidades de ingentes burócratas y hundiendo criterios de eficiencia, efectividad y calidad laboral.
Este resultado, más allá de la presunta Guerra Federal (porque de Federales no tenemos nada), pesa fuerte en el contexto político ya que representa fuente de ingreso para miles de ciudadanos y ciudadanas que día a día se ganan el sustento recibiendo salarios públicos, que a su turno hizo que varias empresas que desean ser proveedores de diversos servicios y bienes se instalen también en La Paz. Este poder es lo que reconoce cualquier gobierno, pueden estar matándose en Pando pero si en La Paz la cosa está bien, como decimos en buen boliviano “no pasa nada”, bajo esta lógica si la sede de gobierno tiene abiertos y marchando sus supermercados, sus mercados populares, sus sandwichitos al paso y sus fricases, la cosa no es tan álgida.
Por esto es que el hijo favorito del Gobierno es La Paz, porque con Sucre se peleó, porque Sucre le faltó al respeto y como no puede “desheredarlo” al menos puede prestar mayor atención a los otros.
Este favoritismo fue incluso objeto de críticas porque se relegó a un lado al Alcalde Paceño, Juan Del Granado, quien – como no tenía mucho que decir sobre el golpe en Honduras – no fue objeto de atención, en resumen este festejo trajo consigo nuevamente al mal endémico del país, la excesiva politización de todo.
Se habló más de Honduras, de su presidente depuesto y del apoyo del ALBA que de la historia nacional, y para remate sobre esto último se pretendió desconocer a Murillo y a todo criollo metido en el levantamiento paceño, en los desfiles habían “vivas” y “mueras” para Murillo, cosa nunca antes vista.
Pero no solo funge de mal padre el Presidente Morales, ya que también ha demostrado ser un padre autoritario, un padre al que no puedes decirle ni explicarle cosas y que solamente impone su criterio. Bajo esta lógica: ¿en qué quedamos los hijos restantes?, ¿cuánto valemos para un padre así?, ¿podremos crecer con este tipo de actitudes e imposiciones?
Queda sin embargo la esperanza que como todo padre, el mandatario quiera en el fondo a todos sus hijos, y reflexionando sobre su accionar pueda asumir posturas conciliadoras, de buen componedor y amigo de todos y cada uno de los hijos de esta patria, no en vano dicen que “un buen padre vale más que cien maestros”.

viernes, julio 17

El Homo Caudillus


Si bien el título de este artículo no refleja el más puro latín, ya que caudillo viene en realidad del latín capitellium que significa “cabeza”, resultará de fácil entendimiento para la mayoría de los mortales que vivimos enfrascados en la lucha política y no recibimos rédito alguno.
El que en esta nota denomino “Homo Caudillus” es en realidad Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa, lo fue Fidel Castro, a nivel nacional en su época el MNR tenía a Victor Páz, ADN se reflejaba en Hugo Bánzer Suárez, CONDEPA en el Compadre Carlos Palenque Avilés, UCS en Máx Fernández Rojas, el MIR en Jaime Páz Zamora, más recientemente NFR en Manfred Reyes Villa, PODEMOS en Jorge “Tuto” Quiroga y UN en Samuel Doria Medina. Todos ellos caudillos de sus respectivos partidos políticos, dentro estos – históricamente hablando – es probable que el que tuvo un tinte más institucional fue el MNR con un intento de organización más profunda que le permitió en un momento dado cambiar de líder histórico y permitir el ingreso de la corriente Gonista en el partido.
Es que en Bolivia (y Latinoamérica) a los partidos políticos los manejan los caudillos, no existen partidos políticos sólidos, estables, que por si mismos reflejen estabilidad ante la ausencia de un líder que encabece (y en muchos casos subvencione económicamente) a la estructura, el partido solo refleja el proyecto de alguien popular, alguien que quiere una cuota mayor de poder, el resto de la gente son relleno de una cabeza por la que votan todos, son “buscapegas” (al menos los realistas que pretenden vivir a través del mantenimiento del poder del caudillo y la cuota de poder que les pueda tocar) o ilusos que creen que a través del caudillo se podrá cambiar la cosa y que “le meten” a pesar de todo por temas ideológicos.
No referiré que a los caudillos los pueden manejar otros grupos o familias con intereses o niveles de poder, porque eso ya sería ingresar en otra temática, pero tanto el caudillo como el partido buscan poder, y en la posesión de éste estará la perdurabilidad en el estado de confort de saberse bien pagado, bien bebido y respetado.
Es tan grande el vínculo entre el caudillo y el partido que la existencia del primero es fundamental para la subsistencia del segundo, así fue el caso de ADN cuando el Gral. Banzer murió, así también se acabó CONDEPA con Palenque y el mismo recorrido sufrió UCS con Fernández, en todos los casos a más de un voto póstumo el partido fue desarticulado. La figura contraria (es decir que el partido muera antes que el caudillo) también existe y es el caso de Manfred Reyes cuyo NFR declinó en el olvido tras el malogrado acuerdo con el MNR gonista y el ya desgastado Octubre Negro, pero que dejó al caudillo vigente. Las fórmulas políticas son inexactas porque hacen referencia a las sociedades y en varios casos a la memoria histórica de estas, sin embargo en el caso Latinoamericano no deja de sorprender la endeble situación de la mayoría de los proyectos de poder (más propiamente llamados) cuya estructura está amarrada y vive del caudillo, del Homo Caudillus.
Pero ¿cuáles los efectos de este virus caudillista en esta parte del mundo? La respuesta no deja de ser clara y evidente ya que la política Latinoamericana no es seria, no es estable, no es creíble y mucho menos rentable para el aparato productivo de las naciones (ojo que es altamente rentable para el caudillo y aquellos que le rodean). La política se vino a pique mucho antes del neoliberalismo, con socialistas o izquierdistas la cosa era similar, grupos de poder que degustaban de la dulce miel del control estatal y que en las más de las situaciones nunca pensaron más allá de sus propios intereses.
Estos hechos que pueden documentarse históricamente en la mayoría de las naciones del continente han marcado nuestra región como una zona de tercer mundo, independientemente de los recursos naturales que tenemos, de lo buena gente que seamos, de lo deliciosa que es la comida, de los paisajes que tenemos y de todo lo que podamos hablar a favor del país, existen y subsisten en nuestro medio desde las más grandes atrocidades como los casos de violaciones hasta las reiteradas y estúpidas faltas de tránsito, por eso bien dice el conocido refrán: “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”.

sábado, julio 11

EL MÁS PERFECTO DESPELOTE


La más perfecta expresión del despelote la vivimos cotidianamente en nuestra Patria, de nada sirve cambiarse el nombre (de uno más chico a uno más grande y difícil de pronunciar), podemos también denominarnos la Suiza de los Andes (como en su momento sugirió el Presidente) pero nada cambiará, porque seguiremos siendo la misma gentecilla que acostumbrada a vivir en un caldo de mediocridad prefiere aguantar a proponer cambios.
Pero no olvidemos el despelote y todo lo que en nuestro caso viene a significar, para muestra basta un botón dice el conocido refrán, a nivel internacional (que implica el “cómo nos ven”) somos una nación netamente andina (para empezar, no hay trópico), como deportes de ocio tenemos matar perros, pedir limosna y sembrar coca para contrabando. Esa es una muestra del despelote de imagen que reflejamos, una imagen dañada hasta el tuétano en la que se excluye el Oriente boliviano y se deja de lado la vida misma de miles de bolivianos.
Otro tema internacional es el despelote en el que se mueve nuestra diplomacia (si es que se puede llamar así, porque diplomacia es lo que tienen Brasil o Chile, pero nosotros no) la más reciente noticia es la disputa con Perú y eso daña años de historia y buena vecindad, ahora resulta que somos “ñañas” de Chile, que si bien es un lindo país con muchas cosas que debiéramos aprender, ¿qué hemos ganado hasta ahora en este tema? ¿tenemos mar? ¿tenemos un puerto soberano? ¿siquiera un barco en una botella? El dizque canciller seguramente nos justificará esto a la hora de reportarse a la historia.
El despelote llega a las regiones y la muestra más simple es la Alcaldía de Cochabamba que la pasada semana sufrió ataques de barras de enajenados que no solo dañan a sus autoridades sino que mellan la dignidad de todos los habitantes de esta parte del país. El Alcalde Chaly no hace otra cosa más que quedarse “prendido como garrapata” a la silla municipal, cada año salva su pellejo besando los pies a los concejales masistas y cada año se cree legitimado por que sus “barras bravas” (funcionarios municipales y desempleados de temporada) le gritan en la plaza que él es el mejor alcalde y que sin él no podrán vivir (entiéndase cobrar).
A nivel nacional la pelea del Oficialismo contra la Oposición ya nos tiene hartos y es también parte del más puro despelote, no hay respeto a la independencia de poderes, basta un fallo judicial contrario al gobierno y éste ya inicia los juicios hasta derribar a la autoridad que tuvo la valentía de aplicar la norma. Eso de que el poder se divide en Ejecutivo, Legislativo y Judicial va quedando en los libros de Teorías del Estado y Pensamiento Político, seguro que las piedras que asesoran a las máximas autoridades de turno no han leído mucho de esto.
A nivel ciudadano la cosa marcha peor, yo no te quiero, tú no me quieres, él no me quiere, etc. Ese se ha convertido en el dime y direte de la realidad social boliviana, ya no existe el “nosotros” y peor aún la figura de “nación”.
La política boliviana es puro despelote, ojala y en algún momento dejemos de pelear entre nosotros por intereses mezquinos y podamos realmente parecernos siquiera en un 5% a Suiza (esto – por supuesto - excluyendo a las montañas).

sábado, julio 4

Política vs. Desarrollo


La diplomacia poco o nada tiene que ver con el actual gobierno, los ejemplos sobran desde el vecino Perú hasta el – ya clásico - Estados Unidos. El Presidente Morales en recientes declaraciones ha sostenido que el Presidente Norteamericano, Barack Obama es un “patrón”, una suerte de “gendarme”, haciendo alusión a que el famoso ATPDEA no retorna más para Bolivia, y no está demás analizar el porqué, ¿quién en su sano juicio le daría algo a un país que en los últimos años ha insultado de toda forma a Estados Unidos?, ¿ha expulsado a su embajador?, ¿de manera reiterada ha acusado de terrorismo, separatismo y un sin fin de cosas al País del Norte? La lógica es simple, la misma que usted aplicaría en su propia vida, ante un trato díscolo y poco amable se cortan los beneficios y dádivas que podrían existir.
Lamentablemente el discurso político pesa mucho en Latinoamérica y Bolivia no es la excepción, el pragmatismo no es una fortaleza nuestra, la economía no pasa de ser un elemento importante únicamente en el “discurso” pero no en la realidad. Este maleficio - no exclusivo del Presidente Morales - es un mal endémico en las razas de políticos de todo lado en el país, somos cortoplacistas y como población aceptamos esto y preferimos mirar de balcón y pensar poco en lugar de inmiscuirnos y analizar mucho.
La política es pasión de muchos, sobretodo en el occidente del país, donde se ha enraizado la administración pública, el estatismo se ha presentado no como una forma de administración únicamente, sino se ha transformado en una forma de vida. Los “buscapegas” y sus jala sacos son cosa de socialistas y capitalistas, con o sin corbata la administración pública es de fácil acceso para la corrupción y la poca eficiencia.
El discurso político por naturaleza excluye de sus objetivos a la iniciativa privada ante quien se ve impotente en resultados y pierde notoriamente en cumplimiento de servicios y producción de bienes. Lo político teme a lo privado así como el hielo teme al calor, pero no se da la misma relación de fuerzas ya que son frecuencia lo político se impone por encima de lo privado, este es el caso bolivariano por ejemplo.
La pérdida del ATPDEA no es otra cosa más que la imposición del discurso político por encima de los temas económicos, en suma la matanza de lo privado, lo técnico y lo productivo a costa de los beneficios derivados del poder.
Hasta aquí todo es política, nada más alejado del desarrollo, que entendido como mejorar las condiciones de vida de las y los habitantes de un país se encuentra muy lejano a lo que Bolivia representa.
Los países que han logrado el desarrollo en términos de Desarrollo Humano se pueden prestigiar de haber conseguido una política madura que refleja la sumisión del poder por si mismo ante aspectos de mayor desarrollo como la promoción del aparato productivo, agresivas políticas sociales, estabilidad en muchos sentidos (incluido lo político) y una población que – entre muchas otras virtudes – es disciplinada, madura y altamente educada.
En Bolivia en particular y en América Latina en general, la cosa marcha por otro lado y la agenda policía excluye a la del desarrollo real dejando nuevamente una nube de confusión, inestabilidad y atraso ¿hasta cuándo?