jueves, agosto 27

UNASUR y la integración sudamericana


El pasado viernes se dieron cita los miembros de Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas) en Bariloche (Argentina), con el fin ejecutar la Cumbre Extraordinaria convocada para dicha fecha. Esta es una reunión más que busca la integración sudamericana, pero su antesala viene cargada de sentimientos encontrados que apuntan a todo menos a la integración.
Por un lado Colombia viene muy enfrentada a Venezuela, Ecuador y Bolivia por la instalación de siete bases militares norteamericanas en territorio de Bogotá, acto equivalente a una “declaración de guerra” según afirmó hace poco el primer mandatario venezolano. Ambos países pasan su peor momento, con declaraciones tan duras como las expresadas por Colombia en sentido de que el Presidente Hugo Chávez “deje de sembrar odio” y que él mismo sostiene une “proyecto intervencionista”, por su parte Chávez ya había anunciado que en el continente “soplan vientos de guerra” y que “debían de preparar la ruptura con Colombia”.
Por otro lado Perú y Chile también tienen diferencias debido a un acuerdo que existe respecto a una salida al mar para Bolivia. Este acuerdo “bajo la mesa” denunciado por Alan García fue el que provocó la respuesta de Santiago en sentido de que no debería de existir intromisión alguna en temas bilaterales chilenos.
Se suma a los conflictos la preocupación expresada por Paraguay debido a la compra de armas que realizará Bolivia. Esta adquisición por el valor de 100 millones de dólares fruto de un convenio con Rusia es parte del debate que existe en la región en torno a la existencia de una carrera armamentista.
En tela de discusión también ingresa el pedido de Colombia de que se transmita sin edición alguna la cita de los mandatarios.
Para rematar el presidente Morales planteó un referéndum regional en el continente para que sea el pueblo el que defina si desea que Estados Unidos opere bases militares en Colombia.
Se espera en este encuentro muchas novedades, desde las pruebas que anunció mostrará el Presidente Chávez para desmontar las “mentiras colombianas” hasta las “garantías jurídicas” que quiere dar Colombia.
Tal parece que todo podría pasar pero tristemente debemos admitir que todo apunta que nada de integración saldrá de este encuentro.

sábado, agosto 22

América Latina: Viviendo en el pasado


Hace muchos años que América Latina es considerada una región subdesarrollada, no tanto como África pero muy lejos de Europa, Norteamérica, Asia o Australia. Se nos mira como los bajitos, morenitos, alegrones, poco higiénicos y mal pagados que bien pueden trabajar como apoyo en casi cualquier cosa no compleja (somos los que limpiamos sus casas, cuidamos a sus ancianos, arreglamos sus jardines, etc., etc.).
El turismo internacional mira con interés el carnaval de Río pero nada más (si creemos que al Carnaval de Oruro viene el turismo de primer nivel estamos muy equivocados), nos identifican como una región altamente inestable, no tan peligrosa como Irak o Afganistan pero sí muy poco atractiva para visitar y peor para invertir.
En un contexto político nuestros líderes son noticia cuando emiten agresivos discursos contra el “Imperio” y por lo general son noticia únicamente local. En pocas palabras cuando Evo habla mal de EE.UU. a Obama no le interesa ni un reverendo cacahuate (en buen castellano), cuando Chávez afirma que las amenazas externas (otra vez EE.UU.) podrían derivar en una reacción militar no se da cuenta de lo desproporcionado de sus acusaciones, como buen dictador se cree que su palabra es ley y que por su “hermoso” canto todos los países del ALBA (Bolivia incluida) atacaran al Coloso del Norte.
Para Chávez y sus “cuates” pareciera que la Guerra Fría es cosa muy actual y que ahora, en reemplazo de los Soviéticos, estamos los Latinoamericanos (al menos los del ALBA porque los otros son más inteligentes).
Para el mundo las cosas se definen entre los países más desarrollados y el resto solo estamos de mirones, cocinándonos en nuestra propia salsa y peleando siempre. La situación de Bolivia es altamente similar a esta visión, estamos divididos, peleamos con fervor por la diablada pero dejamos de lado el desarrollo humano, nos pueden quitar el mar y nosotros preferimos el carnaval, “rajamos” contra los choferes y transportistas y somos los primeros en pasar el semáforo en rojo. Para colmo de males la política en nuestro país es una suerte de orgía del poder en la que quien sube se cree con poder para todo y abusa de ello.
No somos maduros, ni usted ni yo y mucho menos nuestros políticos. Si el país está como está es por culpa nuestra, por nuestro mal trabajo, nuestra impuntualidad, nuestra viveza criolla, nuestro poco orgullo por ser bolivianos. Al respecto, ¿se ha dado cuenta usted de que los estudiantes de las universidades de hoy en día tenían un promedio de cuatro años cuando Bolivia clasificó el Mundial? Esto significa que tristemente quizás nunca se sintieron realmente orgullosos de ser bolivianos, o en que en su caso no lo recuerdan. Y es que el ser boliviano, latinoamericano o cualquier cosa es fruto de que el país esté bien, de sentir que somos buenos en algo, de reflejar pulcritud o eficiencia en algo, lo contrario es lo que hoy sucede, padres que no saben cantar el himno nacional (¿no saben la letra?), decepción por angas y por mangas, en suma: poco orgullo nacional.
No solo vivimos mirando al pasado, vivimos en el pasado, anclados en una sopa de mediocridad que solamente nos permite sobrevivir. ¿Y los culpables? Culpables todos: yo, el vecino, el policía, el corrupto, el sucio, el maleante, el tolerante, el impuntual, el idiota, el tirano, el opositor pasivo y usted.

viernes, agosto 14

¿Evo Vs. Todos?


En las últimas horas ha oficializado su candidatura un abanico interesante de “opositores”, entre estos incluso figura el ex presidente Jorge Tuto Quiroga, de quien mucho se habla que de opositor tuvo poco y que ahora pretende fundar su programa de gobierno en hacer de Bolivia “el corazón energético, ecológico, verde y limpio de Sudamérica y la capital mundial de las baterías de Litio” . Por otro lado el empresario Samuel Doria Medina también se lanza a su propia carrera y el Ex Alcalde y Prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, inaugura ya sus casas de campaña.
Por su lado el presidente Evo Morales ya anuncia que luego de su victoria en las elecciones de diciembre no negociará con la derecha, mientras sus dirigentes sueñan con ganar con un margen de 75% de votación nacional (dicho de viva voz por Humberto Bracamonte, miembro de la Comisión Política del MAS).
Considerando que según datos un 60% del país (principalmente la zona andina, el área rural de Cochabamba y Sucre) emitirán un voto consigna por el MAS, le queda al resto del país (un aproximado de 40% centrado en Santa Cruz, Pando, Beni, Tarija y las capitales de Sucre y Cochabamba más reducidos grupos de descontentos de La Paz, Oruro y Potosí) intentar unificar una sola postura ya que resultará difícil siquiera pretender vencer al binomino masista.
La retórica se aleja mucho de la realidad ya que en los hechos todos los de la “derecha” pretenden ser los que podrán cambiar las cosas en el país, ninguno (salvo quizás Víctor Hugo Cárdenas) quiere ser menos que presidente. Al paso al que vamos, la situación en septiembre mostrará varios candidatos que querrán pelear al presidente Morales al menos cuotas de poder en la Asamblea Plurinacional. Esto es un problema de actitud, de intereses económicos y de falta de inteligencia en poder articular un proyecto común que sea realmente convincente contra el gobierno masista.
Las propuestas como la de Jorge Quiroga en sentido de que seamos un corazón verde ecológico boliviano raya en el fatal error de la poca credibilidad, de nada sirve la poesía en política si no está acompañada de cifras, datos reales y estudios que puedan dar fe de la viabilidad de sus intenciones, en esto el candidato Doria Medina es más inteligente y centra su programa en un aspecto altamente criticado al MAS: retomar lo económico y fomentar el aparato productivo del país, temas reales y alejados de la excesiva politización en la que vivimos. Definitivamente la idea de “Pongamos Bolivia a trabajar” suena más interesante que la propuesta de Tuto Quiroga. Habrá que esperar un poco para ver la propuesta que tienen Manfred Reyes Villa y Víctor Hugo Cárdenas.
En todo caso cualquiera sea el planteamiento de estos, se verá una división del voto contrario al MAS, es decir en vez de de fortalecerse se debilitarán y seguramente terminarán con pequeñas cuota de poder que nada podrán hacer ante la mayoría masista que copará el Legislativo y que será fruto del voto ciego que exige y obtiene el MAS en el campo.
Si no se da una unión firme entre candidatos, ni Manfred, Victor Hugo o Samuel podrán ser rivales de peso y esto provocará una nueva victoria de Evo Morales.
Como bien dicen: “al pan, pan y al vino, vino”.

sábado, agosto 1

¿Delitos mediáticos?

La última “originalidad” del Gobierno Venezolano fue el anuncio de que se planteará una “Ley especial sobre delitos mediáticos” por medio de la cual se podrá encarcelar hasta por cuatro años a propietarios, directores, periodistas e incluso artistas que atenten contra “la paz social, la seguridad y la independencia de la nación, la seguridad de las instituciones del Estado, la salud y la moral pública de los venezolanos”, así también condena la “omisión” de información que incida en la imposibilidad de transmitir información “veraz” y que “causen pánico en la población”.
La lógica y la psicología nos dictan que una norma de este tipo bien puede derivar en censura directa o autocensura, cosa que hoy en día ya se ve en nuestro país a través de amenazas e incluso acciones de hecho contra periodistas, columnistas y críticos de las políticas del Gobierno. Todos somos preocupados de nuestros destinos y bajo esta óptica resulta muy difícil arriesgarse a decir algo que luego puede traer consecuencias negativas, en este sentido la autocensura es un problema real y actual en Bolivia.
Retomando el tema venezolano, nuevamente el Presidente Chávez nos muestra su lado más radical al pretender callar las voces que sean contrarias a sus políticas, veremos a futuro también reformas dentro el campo del ejercicio profesional del periodismo, las telecomunicaciones e incluso la regulación de la televisión por cable, todos ellas – podemos apostarlo – apuntando a silenciar y atentar contra la libre expresión y la libertad de prensa bajo el rótulo de “pueblo” e “igualdad social” (membrete muy usado actualmente por los gobiernos neopopulistas latinoamericanos, máxime en el caso de la corriente de naciones chapistas).
Estas normas tendrán mucho de regulación, bajo la lógica de que el mandatario venezolano considera que existe un “latifundio” en la propiedad de los medios de comunicación en Venezuela, cosa que resulta lógica y que si vemos en la mayoría de los países es así y debería de mantenerse, a eso mi estimado lector se le llama iniciativa privada y no tiene nada de malo, más por el contrario es altamente positivo ya que es creadora de fuentes de trabajo, inversión en tecnología, variedad y entretenimiento, pero no solo eso ya que en el fondo de todo promueve la pluralidad crítica e incluso democratización de la opinión pública, evitando en todos los casos la imposición de una visión y permitiendo a la sociedad valorar en última instancia dichas visiones.
Paralelo a este debate, la Sociedad Interamericana de la Prensa (SIP) ha solicitado a los gobiernos de Venezuela, Bolivia y El Salvador, las situaciones de violencia e intimidación que se han registrado contra periodistas, resulta triste recordar que no hace mucho Bolivia era considerada una nación de primer mundo en este tema, con altos índices de respeto hacia la libre expresión y de prensa, con una imagen envidiada por todos los países Latinoamericanos.
Pero lamentablemente estas ya no son noticias, la cosa cada vez se hace más álgida y nos alejamos en mayor medida de ser un país siquiera en vías de desarrollo y peor aún de siquiera llegar a ser un país unido. Trabajar en un medio de comunicación ya se ha tornado peligroso, expresarse libremente se ha convertido en algo arriesgado y emitir de manera libre un comentario crítico puede ser motivo de persecución, amenaza e incluso – en varios casos – coacción. Lejos quedaron los días de apertura, inclusión, diálogo, mejoras, enmiendas y apoyo entre autoridades, pueblo y medios de comunicación.
Es conveniente mirar mucho a Venezuela ya que muchas recetas vienen de ahí, muchas asesorías tienen excesiva carga doctrinaria “bolivariana”, la comunicación entre Caracas y La Paz es fluida y no solo hablamos de diplomacia y comercio, por esto debemos estar atentos ya que es una suerte de bola de cristal que bien puede presagiar nuestro futuro.