jueves, septiembre 24

Un mundo nuevo


En 1492 se creía que se había descubierto un nuevo mundo haciendo referencia al descubrimiento de las Américas, hoy en día esta zona del mundo es considerado el segundo continente más grande del mundo, concentra el 12% de la población mundial y está divida en América del Norte, Centro América y América del Sur, a ésta última en particular me quiero referir ya que representa la presencia de 12 países independientes (Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela) además de las dependencias de la Guyana Francesa, Islas Malvinas e Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. En suma todas estas naciones no son representativas del desarrollo mundial, el cual – en contrapartida – está bien representado por los países de América del Norte (Canadá, Estados Unidos y México más las dependencias de Groenlandia, Bermudas y San Pedro y Miquelón) donde se concentra un desarrollo humano alto.
América del Sur ha manifestado una postura común en la última Asamblea de las Naciones Unidas, bajo el liderato del presidente Brasilero, Lula da Silva, y con el sólido respaldo de las mandatarias de Chile, Argentina y el de Uruguay, exigieron que los países en vías de desarrollo aumenten su presencia en los organismos multinacionales.
Este pedido está fundado en la necesidad de evitar crisis financieras como la que se inició hace poco más de un año y que marcó en definitiva falencias neoliberales provocadas – entre otras cosas – por el dominio de unos pocos sobre los organismos financieros reconocidos por la ONU, tal el caso del FMI y el Banco Mundial.
La Presidenta Argentina reclamó vehementemente sobre la estructura anacrónica de las Naciones Unidas, misma que no sufrió modernización relevante alguna desde fines de la Segunda Guerra Mundial y que a decir del mandatario brasilero permitiría (con un factor multipolar) una revitalización del Organismo.
Por su parte el Presidente Morales, en representación nacional, también remarcó el capitalismo como el culpable de un sin fin de factores, si bien su postura estuvo un tanto alejada de la presentada por Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, tampoco fue contraria a la misma por lo que rimó en diversos temas también.
En esta misma línea el Presidente Obama (EEUU) instó a iniciar una “nueva era de compromiso mundial” mensaje que da un giro radical en relación a la visión del ex presidente Bush para quien la ONU era un organismo de poco importancia.
El cambio en materia internacional tiene harto de complicado y eso deriva en una serie de acuerdos y voluntad política, económica y social que deben de mostrar los líderes mundiales, bajo esta premisa el reto está lanzado y avanzar más allá de los discursos será el paso siguiente.
“Un mundo nuevo es un imperativo político y moral” afirmaba Lula, y al parecer tiene toda la razón.

viernes, septiembre 4

HACIA UN FRENTE AMPLIO


La conformación de un frente amplio que pueda enfrentar al actual Presidente Evo Morales, viene como resultado de que Manfred Reyes Villa hubiese lanzado al medio del ruedo un frente con apoyo de diversos sectores opositores y con el símbolo de la injusticia encarnado en Leopoldo Fernández, preso en La Paz desde hace mucho tiempo y víctima del abuso judicial que tiene la política de control estatal del actual gobierno.
La razón de estado que promueve el gobierno del MAS podría volcársele en este momento si Reyes Villa sabe utilizar la imagen de preso político que tiene Fernández, si bien es seguro que durante toda la campaña el MAS promoverá el criterio de que Manfred y Leopoldo son un frente “de la oligarquía, de la derecha, del imperio y de los enemigos del pueblo”, también será un frente capaz de restarle votos al actual mandatario.
Por su parte el líder Víctor Hugo Cárdenas no pudo integrarse aún a este proyecto pero ya anunció que no se convertirá en cómplice de la victoria del oficialismo y que en su caso declinará su candidatura, por su parte Samuel Doria Medina sostiene que irá solo al igual que Jorge Quiroga, estos dos últimos con menos posibilidades ya que no representan (ni representaron en su momento) una oposición real ante el régimen masista.
Queda como única opción para un frente amplio a Manfred Reyes Villa como cabeza de un frente que – por lógica – deberá ser respaldado por la Media Luna, por las clases medias y medias altas que se decepcionaron de Morales y por las clases populares en las que no pudo encontrar eco el MAS.
Por su lado el MAS viene con todas las de ganar, su aparato político está respaldado en los recursos estatales, en abierta disponibilidad de dinero, en una imagen internacional favorable por ser un mandatario indígena y en la presión que sus grupos de choque bien pueden obtener.
Otra ventaja del MAS es que ya propugna un plan de gobierno, cosa que el frente opositor no tiene aún. Este punto es de pronto el más importante ya que un frente opositor no puede querer el poder por el poder nada más, debe de proponer un plan de gobierno que por simple deducción debiera estar orientado mínimamente a:
- Otorgar estabilidad económica a través de la promoción empresarial y fomento de las actividades privadas, otorgando de esta forma mayores fuentes de empleo y posibilidades a la sociedad, en suma recuperar políticas de libre mercado.
- Retomar de tratados de libre comercio con otros países, promoviendo más mercados para los productos bolivianos.
- Sostener agresivas políticas sociales (respetando las ya gestadas bajo el gobierno del Presidente Morales) garantizando los derechos de los trabajadores e implementando políticas nuevas que permitan eliminar de manera gradual la extrema pobreza.
- Reencausar las políticas educativas a un margen de respeto al libre pensamiento y la pluralidad democrática, promoción y fomento de actividades privadas y mejora en la cualificación de recursos humanos. Sostener los programas de alfabetización.
- Restablecer conductos diplomáticos con todos los países vecinos.
- Sostener las políticas de producción e industrialización de los recursos nacionales en suelo boliviano ya iniciadas por el gobierno actual.
- Vertebración caminera en todo el territorio nacional.
- Desburocratización del aparato estatal a través de una efectiva aplicación de procesos de descentralización y autonómicos enfocados en la eficiencia y efectividad de sus resultados en beneficio de la población a través de sistemas informáticos.
Estabilidad política no la podrá tener ya que el MAS si perdiese, no lo hará por un margen amplio, más al contrario será un fuerte opositor (si se diese el caso).
En suma la anterior es solo un pincelazo de algunos de los muchos temas que deberá tocar el plan de gobierno de un potencial frente amplio, esperemos a ver que la razón cobre fuerza y que la política en el país deje de ser la de siempre y evolucione hacia un nuevo horizonte de responsabilidad y desarrollo.