jueves, diciembre 16

Tierra de esclavos


Decía Simón Bolívar: “Huid de la tierra donde un solo hombre controla todos los poderes, porque es tierra de esclavos”, alusión que bien puede ahora apuntalarse a las acciones que busca el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, quien pretende la aprobación en la Asamblea Nacional Venezolana de la conocida como Ley Habilitante, norma que facultará al mandatario a legislar en un amplio espectro de materias sin la necesidad de debate adicional. El argumento del Presidente Chávez es poder atender con mayor premura las urgencias que se presenten en el país, tal el caso de las recientes lluvias, que hab dejado damnificados en diversas regiones de su país.
La oposición, ausente por cinco años de la legislatura venezolana, fruto de erróneamente no haber participado de las elecciones respectivas, indican que esta es solo una excusa para poder imponer, sin previa negociación, el modelo económico y social que pretende el Presidente Chávez.
Sin embargo de esto, esta iniciativa, sería la cuarta en once años, en que el Presidente Chávez sería facultado para poder controlar la legislación de su país a través del órgano ejecutivo. El Mandatario - apunta también la oposición - desea evitar quedar dependiente de la Asamblea Nacional que próximamente no podrá controlar, habida cuenta que ya no tiene el porcentaje requerido para aprobar ciertas normas.
Chávez Frías tendría amplias facultades en materia de infraestructura, transporte, servicios públicos, vivienda, hábitat, ordenación territorial, desarrollo y uso de la tierra urbana y rural, tributos y finanzas, seguridad ciudadana y jurídica, seguridad y defensa integral, cooperación internacional y sistema socioeconómico de la nación. En suma, mucho poder en manos de un hombre.
La división de poderes, sustento del sistema democrático, es algo que evidentemente, el Socialismo del Siglo XXI pretende pisotear, es menester que los diversos sectores del continente, muestren su rechazo ante este tipo de atropellos que no hacen más que menoscabar el sentido común y provocan retrocesos en los derechos civiles y democráticos de las sociedades.
En este mismo sentido, mal harían otros gobiernos en considerar a estas mal enseñanzas como un ejemplo o un modelo a seguir, debiendo en todo caso, respetar los principios democráticos de pluralidad, libertad de expresión y diálogo.
Venezuela se trastoca en una tierra de esclavos, confiemos en que no suceda lo mismo en otros confines.

viernes, diciembre 3

Mundo Wiki


Wiki es una palabra hawaiana que significa "rápido" (Fuente: Wikipedia), su uso, en una era digital en la que más tarda uno en levantarse de cama que enviar un email desde la China hasta Cochabamba, es muy adecuado a la vertiginosidad con la que se vice y con la que se avanza. Su contexto en el tiempo reciente se ha incrementado mediáticamente gracias al sitio wikileaks.org y la revelación de los criterios (por no decir adjetivos) de la diplomacia norteamericana.
El internet es el mayor espacio de difusión que el mundo ha conocido, la variedad de opciones que presenta, su alto nivel interactivo y la, cada día, mas creciente cantidad de usuarios que gana, bien han servido de caldo de cultivo de toda forma de emisión de criterio, incluidas las inmensas posibilidades de libertad de expresión que permite. Su crecimiento, inconmensurable e indetenible, se ve rebasado no solamente por los sitios donde se alojan las páginas webs, sino que ya son soportadas por cientos (por no decir millones) de usuarios que también pueden hacerlo. Cuando explotó el escándalo del florido léxico diplomático norteamericano, varias voces criticaron y amenazaron a Wikileaks, jugadores de mucho peso como Amazon.com desalojaron la página de sus dominios ante la presión ejercida por el Senador Joe Lieberman, Presidente del Comité de Seguridad Interior del Senado, pero su alcance, si bien fuerte debido al sitio en cuestión, no alcanza a los denominados “torrents”, que no son otra cosa más que los archivos compartidos por millones de usuarios en el mundo, que, a la postre, permiten armar una suerte de rompecabezas permitiendo reconstruir todo tipo de información.
Y es que el Internet nunca dejará de sorprendernos, al inicio sufríamos por lograr la conexión (con el típico ruido de conexión que nuestros hijos nunca conocerán), luego podíamos acceder a conexiones más veloces, y finalmente ya vivimos en un mundo Wiki en el que el Internet está tanto en el monitor como en nuestro Blackberry, en un presente en el que uno puede enterarse del presunto tumor en la nariz del Presidente o de los informes requeridos sobre la salud mental de la mandataria argentina, o acceder, a la vez que se puede ver, el último video de moda, hasta expresar sus criterios (incluso en el seno de la misma dictadura castrista) a través de un sitio blog. De esta libertad aprovecha Wikileaks y, aun a pesar de la forma, que bien puede merecer repudio y hasta sanción, es - queramos o no - una forma de libertad de expresión difícil de restringir.
La China pretende atacar esta libertad con censuras informáticas que tarde o temprano deberán quebrarse, a su turno Hugo Chávez – en su momento – planteó algo similar, pero el nivel de libertad del internet es una fuerza que se muestra incontenible, con las cosas buenas y malas que esto pueda significar.
Quizá Estados Unidos deba preocuparse más por la terminología que emplea su diplomacia, en vez de pretender censurar lo incensurable.
Vivimos en un mundo wiki, el Internet y los recursos tecnológicos son el presente y el futuro del mundo, ahí radica también nuestra libertad y por ende la libertad de nuestros hijos.