jueves, mayo 5

Usted, yo, la realidad y la libre oferta y demanda


Seguramente que usted compra en los mercados populares o en el supermercado más cercano, incluso lo más común es que usted puede ir a la “tienda de la esquina” y pedir lo que necesite para su diario vivir, así también puede elegir para sus hijos tal o cual tipo de ropa según sus gustos, posibilidades económicas y funcionalidad, de igual manera si desea comprar algo para comer, bien puede ir a disfrutar de un buen pollo, carne o incluso comida vegetariana, aspecto sujeto a su decisión y capacidad adquisitiva.
Lo propio puedo hacerlo yo, en el supermercado, la tienda, el mercado popular, con la ropa, la comida y por supuesto mi propio margen de libertad. A esto se denomina libre oferta y demanda de bienes y servicios, sistema en el cual, desde hace tiempo ya, vivimos las y los bolivianos., esa es – si quiera llamarla así – nuestra realidad.
Pero en discursos oficialistas el pasado 1ro de mayo (e incluso antes) la libre oferta y demanda ha sido declarada muerta y se ha anunciado una nueva forma de manejar el sistema nacional, la gran interrogantes es ¿cuál es la alternativa?
Si se pone a imaginar brevemente cómo sería una realidad sin oferta ni demanda libre, estamos ante un espectro de regulación total del Estado, un Estado que tiene duros tropiezos para mantener siquiera satisfecha a su población con la producción de bienes y servicios, que (tal cual los gobiernos de los partidos llamados tradicionales) empieza a denotar faltas en eficiencia y transparencia y que aún a pesar de esto, sostiene en alto el slogan de ser un “proceso de cambio”. Si se daría tal situación y el vecino común no podría ir a comprar libremente lo que necesite a una tienda, o que vaya y no exista la producción necesaria, o que vaya y no existan las marcas que más le agradan, tendremos no solo a los ciudadanos molestos sino también a las mismas Federaciones del Trópico enfadas ya que la sociedad boliviana, mal que le pese a quien le pese, es una sociedad que disfruta de la libertad y beneficios que durante años ha otorgado el libre mercado.
Que el sistema liberal tiene sus problemas y sus injusticias, es evidente, que se deben de luchar contra estos también es cierto, pero a la fecha, es un sistema que ha venido funcionando y ha permitido que el Presidente Morales pueda comprarse la chompita que paseó por Europa, que ha permitido que usted pueda comprarse el auto que ahora tiene y que ha facilitado que la producción de empleo sea también apoyada por las manos privadas del desarrollo y un sinfín de cosas más.
Hablar de que la libre oferta y demanda vaya a desaparecer va contra la realidad que - gracias a Dios - disfrutamos. Que el 21060 es cosa del pasado seguro que sí, que vamos por un camino complejo y lleno de complicaciones, también es evidente, ¿pero que la libre oferta y demanda desaparezca con un decreto supremo emitido el 1ro de mayo? Seguro también que no es una realidad.

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