jueves, junio 30

El servicio y la atención al ciudadano en Bolivia


En un país acostumbrado (no por ello entiéndase que por todos) a las filas eternas, a que el funcionario uno ponga el sello cuadrado, el funcionario dos el sello redondo, el funcionario tres el sello triangular y el funcionario cuatro rechace todo, o en pocas palabras a la burocracia. En este país en que uno puede caminar por las calles del centro de la ciudad y corre el riesgo de toparse con todo tipo de suciedad a la vista y paciencia de las autoridades, en un lugar donde una semana se entregan obras públicas y a la semana siguiente ya se olvidaron de su mantenimiento o, peor aún, fue quemada la obra por una turba que reclamaba intereses sectoriales, en una nación donde pesa más lo sindical que lo académico, en el que la iniciativa privada no recibe apoyo y más bien se legaliza lo ilegal, al extremo de ahora ser considerados “basurero del mundo” (incluso con reclamos formales de países limítrofes extranjeros) y donde tendemos y hasta somos incentivados a “meterle nomás” no existe una noción clara de servicio y atención al cliente, llamémosle en este caso: atención al ciudadano.
Al parecer ahora se está dando un paso adelante (espero) en una instancia fundamental de la atención al ciudadano: Identificaciones. El cambio promovido por el actual gobierno en lo que hace a la administración del servicio de identificaciones era un tema necesario desde hace décadas, la mala atención y el mal servicio al ciudadano en las instancias de identificaciones dependientes de la Policía Nacional era un nicho de corrupción donde lo más común era que el trámite personal se hubiese extraviado y que para “reponerlo” había que pagar un monto de dinero, por el cual nos “hacían el favor” de darnos una mano, donde existía más de un tramitador que, para evitarnos la fila, nos cobraba y nos dejaba colarnos solo para la foto mientras el resto del trámite lo “agilizaba” él. No lo afirmo yo, lo escuché una y mil veces en familiares, amigos y hasta desconocidos que protestaban por el maltrato (sí, entiéndase bien: maltrato) en que los ciudadanos eran objeto en estas oficinas. Filas desde tempranas horas del día para ser tratados de mala manera, para soportar el funcionario que, vestido de verde olivo, nos atendía con lentitud y mala gana. ¿Miento?, ¿exagero?, sinceramente no lo creo. Si bien quizás no puedo generalizar (me imagino que alguno habría que trabajaba de manera honesta) la gran mayoría sufría de esa falencia: en pocas palabras que esto cambie, era necesario.
La nueva gestión que iniciará sus servicios debe pasar por un proceso de reorganización con pilares fundamentales que los conocemos todos: honestidad, eficiencia y efectividad, respeto al ciudadano y un alto grado de informatización, que haga que el servicio sea realmente útil para la población. Si todo va bien aún existen nuevas dependencias en las que acciones similares deberán implementarse.
Esperemos que el nuevo manejo de Identificaciones, ahora bajo manos civiles, no caiga en manipuleos de tipo político y otorgue, ante todo, un buen servicio al ciudadano boliviano.

2 comentarios:

CLAUDIA VIRACA CHOQUE dijo...

EN LAS OFICINAS DE IDENTIFICACIONES ANTERIRMENTE CUANDO ESTABA ACARGO DE LAS PERSONAS DE VERDE OLIVO(POLICIAS)EXISTIA BASTANTE CORRUPCION YA QUE CON LAS LLAMADAS COIMAS SE LAS ATENDIA A LAS PERSONAS EN MENOR TIEMPO Y SIN HACER LARGAS FILAS O PERDER TODO EL DIA. TAMBIEN SE ENCONTRABAN LAS PRACTICAS QUE DESIGUALABAN COMO POR EJEMPLO LA FORMA DE VESTIR, LA MANERA DE EXPRESARSE, EL LENGUAJE O IDIOMA E INCLUSO EL COLOR DE LA PIEL Y DECIAN QUE LAS PERSONAS QUE TIENEN MAS DINERO SON LOS MAS PRIVELEGIADOS
HOY EN DIA ESTOS ABUSOS YA NO EXISTE YA QUE LAS OFICINAS DE IDENTIFICACIONES ESTA A CARGO DE PERSONAS CIVILES DONDE TODO TRAMITE SE REALIZA DE MANERA LEGAL

Jovanna Cespedes Ramos dijo...

La pregunta que les hago es que ¿quiénes son los que ofrecen coimas? ¿Quienes pagan las coimas? Pues simple somos nosotros los que ocasionamos los desordenes, los que fomentamos este tipo de actitudes en las entidades públicas para cualquier tipo de tramite y a veces en los micros no logramos respetar las filas o ceder nuestro puesto o asiento a personas de la tercera edad o embarazadas, ¿será falta de inconsciencia, educación? O es que primero velamos nuestros intereses antes que el de los demás lo cual también pasa lo mismo en los cargos políticos nuestras necesidades antes que el de los demás.