viernes, mayo 18

Evo Vs. Facebook

En los últimos días voces oficialistas han planteado implantar algún tipo de regulación a las redes sociales, escenario en el cual el Presidente de la República ha identificado ofensas. Es verdad que en el Internet en general se pueden encontrar miles de problemas, miles de necedades, y así como existen muchos pros existen también muchos contras, pero lo más importante de ello va por que en el fondo es un espacio en el cual se desarrolla uno de los momentos de mayor libertad de expresión de la gente, no solo en Bolivia sino en casi todo el mundo, no es otra cosa que los Indignados de otras latitudes hubiesen coordinado sus acciones usando este medio, o que mensajes de agrupaciones como Anonimous puedan estar al acceso de manera viral en este tipo de interacciones virtuales. Si tomamos en cuenta al Facebook en particular, podemos encontrar chistes y temas muy originales, otros muy groseros, otros incluso ofensivos y seguro que bellas y hermosas cosas también, pero todos estos en un estado pleno y válido de libertad. No digo que el Internet sea tan libre que permita promover perversiones o ilegalidades, pero que la libre expresión tiene en esto un espacio rico es algo que no se puede negar, más podría derivar la reflexión presidencial en participar con mayor énfasis en este tipo de redes para tratar de persuadir, con diálogo y con razones técnicas, con mensajes positivos y menos política, en vez de pretender censurar una red que es en sí misma una forma de libertad de expresión. Preocuparse por lo que significa el Facebook en si está demás, más debiera preocupar al Gobierno, el creciente descontento con una gestión que viene mostrando falencias en lo que significa coordinar y consensuar las políticas que suponemos deben ir en beneficio de la sociedad, Si dejamos el ciberespacio a un lado y tocamos realidades, más debiera atender el Gobierno la novena marcha del TIPNIS, las demandas de los médicos, las necesidades de las universidades públicas que no están enfrentadas en las calles por nada y que mucho tienen que reclamar, e incluso las limitaciones de un estado que es cada vez más grande pero, pareciese, cada vez menos efectivo a la hora de reactivar el aparato productivo nacional o conciliar criterios de sus habitantes Facebook es reflejo de muchas cosas, existen usuarios de todo tipo y sabor, pero en el trasfondo están también los descontentos con una realidad que cada vez se torna más compleja, el reto de superar esto no pasa por la censura sino por la gestión transparente y eficaz, con menos política y más libertad de economía, con mas diálogo y menos gases lacrimógenos. Los retos son otros y en su mayoría no son emergentes del Facebook.

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