lunes, noviembre 5

Cochabamba bajo ataque

Cualquier vecino puede dar plena fe de la situación caótica en la que subsiste el trafico de nuestra ciudad, a diario nos toca a cada uno tropezarnos de manera directa con estos conflictos o, al menos, ser afectados de manera indirecta por sus consecuencias. En la sociedad actual las necesidades se han multiplicado y por ende los requerimientos para satisfacerlas han traído lógicas dificultades con las que de manera regular deben lidiar las autoridades, para resolver esto se requieren múltiples capacidades, destrezas y visiones de progreso y desarrollo. En el caso particular de Cochabamba, sin excluir similitudes, que de hecho deben existir, con otras urbes del país, no era suficiente con que el transporte público pare donde quiera y cuando quiera (incluidas medias calles, cruces de calles y/o avenidas), con que casi todos los conductores tengan la clara idea de que los peatones no tienen prioridad y no cedan nunca un cruce (y a los pocos que tienen esta gentileza, les hacen objeto de bocinazos y maltrato), tampoco era suficiente con que la gran mayoría del transporte este conformado por vehículos obsoletos(contaminadores y potencialmente peligrosos), con que las calles y avenidas carezcan de señalizaciones o con que un y mil problemas sigan atormentando a la población cochabambina día a día. Al no ser suficientes todos estos problemas, la Alcaldía ha dejado la ciudad bombardeada, bien pasa un instante y al minuto siguiente se cierra la calle, se abren nuevos baches, montones de tierra y piedra quedan a los lados. Nadie discute la importancia de la realización de trabajos de mantenimiento, renovación u otros, pero todos somos conscientes de las ausencias y carencias en materia de planificación, información a la ciudadanía, y la misma organización que debiera existir una vez abiertos estos baches, donde hoy en día no existe ni un solo policía de tránsito, pero constantemente se presentan conflictos entre los conductores y peatones. Triste es afirmar que no existe un sitio web, ni siquiera una cuenta de Twitter o Facebook que seguir, para poder informarse de las calles que serán cerradas los distintos días de la semana, al menos para evitar su uso. Las mejores ciudades del mundo son organizadas y permiten a sus habitantes vivir bien, para medir sus cualidades destacan - entre otros indicadores – sus áreas verdes, niveles de contaminación, dispersión, bienes culturales, bienes naturales, aislamiento, dispersión, siendo por ende importante su flujo vehicular, su sistema de transporte que - en el caso nuestro - es malo, por no decir pésimo. Si para quien llega del exterior ya era un trauma ver la forma en la que conducimos en el país, resulta tanto peor ver una ciudad que parece atacada y donde todos tratan de pasar “como puedan”. Si a esto le sumamos el ausente uso del cinturón o la falta de aceras para todos (acceso para sillas de ruedas), irrespeto en los puntos de parqueo, y una gama infinita de conflictos, concluimos que tenemos serios problemas que atender en nuestra ciudad. Las renuncias en la Alcaldía de pronto no son una solución al diario batallar de cientos de ciudadanos afectados, debemos de buscar alternativas que permitan poder mejorar nuestra amada ciudad. Queda, para todos, el reto de buscar nuevas soluciones que puedan ser de beneficio común y que nunca más vuelvan a repetirse este tipo de situaciones. (Artículo publicado en Los Tiempos el 3 de noviembre de 2012) http://ronniepierola.blogspot.com

No hay comentarios.: