lunes, junio 17

Errar humano es

“Errar es humano”, es el nombre que a partir de hoy, recibe este espacio, que de manera siempre gentil, me permite Los Tiempos, ya desde hace varios años atrás y que ha dado nacimiento también a un blog personal que en su momento ha facilitado incluso procesos educativos enfocados en temáticas de actualidad, y que me permite, siempre en el marco del respeto, llegar a usted, querido lector, y compartir una o varias visiones respecto a realidades con las que nos enfrentamos diariamente. Elegir el nombre de este espacio no fue una tarea fácil, cuando el editor de opinión del periódico, me comentó la posibilidad de que se bautice la columna, se presentó también un reto. El nombre debía en esencia, llevar el espíritu de las letras que acogedoramente reposarían en dicho espacio, responder al mensaje que se pretenda dar, ser eminentemente propositivo en su final (cual trato -/no siempre con éxito/- de reflejar). Era menester que pretenda, ante todo sostener un criterio técnico más que político, que considere la razón por encima de la pasión y la imparcialidad más allá del favoritismo, que se base en la unidad y desdeñe la separación y que proponga, siempre, posibles alternativas a los problemas que se estudiaban. Bajo esos parámetros se presentaron diversas posibilidades, nombres fuertes, nombres débiles, rimas, mezclas de palabras, otros que despertarían susceptibilidades y otros que resultarían muy vanos y poco entendibles, finalmente y ante tantas ideas surgió la opción perfecta: “Errar humano es”, la famosa frase griega era ideal para lo que se pretendía hacer, conllevaba las posibilidades más adecuadas y reconocía, ante todo, que las propuestas, necesidades, actitudes y visiones que pueden tanto proponerse como considerarse son ante todo humanas, de buena intención en el análisis de los artículos y, en muchos casos, de mala gestión, en las necesidades que se estudian, pero son todas causa y efecto producto humano, por ende falibles, susceptibles de errar. Y se equivoca el político, el servidor público, el policía, el militar, el anciano, el adulto, el niño, el empresario, el inteligente, el tonto, el analista, el académico, la ama de casa, el padre, la madre, el hijo, el hermano, el profesional, el enamorado, el enojado, el alegre, el triste, el sacerdote, el comerciante, el transportista, el médico, el publicista, el abogado, el docente, el amigo, el enemigo, el sabio, usted y por supuesto yo. Por ende, en este universo bien sazonado de errores, nos queda un espacio de esperanza que nos llama a tener una visión positiva y que nos permita corregir lo errado, en este espacio cabrá así la crítica sana, pero ante todo la propuesta positiva. Por ello, estimado lector, es que este espacio se denomina, desde hoy, “Errar humano es”, espero que resulte de su agrado.

domingo, junio 2

¿Evo Cumple?

Bolivia, durante años, ha demostrado inmadurez política, misma que ha derivado en bajos niveles de desarrollo, a su turno es fruto también de una conciencia poblacional carente de educación, acostumbrada a un sistema público deficiente y burocrático, tatuada con la viveza criolla y una serie de taras que han resultado difíciles de superar por aquellos, pocos, que en un intento casi imposible pretenden mejorar este país, esta población subsiste embadurnada en promesas electorales de días mejores y resonantes fracasos en diferentes escenarios, y es que la sociedad boliviana resulta muy compleja a la hora de ser analizada, con el aditamento de que las autoridades, tradicionalmente aquellas consideradas las llamadas a respetar la ley, a establecer los principios éticos de la sociedad, no cumplen, en su mayoría, rol adecuado y significativo al respecto. No otra cosa explica la falta de justificación a observaciones como las realizadas por Unidad Nacional en su informe denominado “La verdad del programa Evo cumple”, y no es para menos la alarma que el informe ha levantado tanto en esferas gubernamentales como en ciertos sectores poblacionales, ya que hasta ahora no existe una defensa técnica a las observaciones emitidas por este reporte, no sirve como argumento el adjetivar tal cual lo hizo el Vicepresidente o tomar el tema a broma e ironía como lo hizo el Presidente, lo que se requiere es un informe que sustente la inversión realizada, su avance, tiempos, ejecución presupuestaria, en suma un baño de transparencia que falta le hace. En tanto no exista un reporte técnico de nada sirven los estadios llamados como el Presidente y destinados a inexistentes miles de personas en pequeñas poblaciones, tampoco las sedes sociales que bien utilizadas serán una noche de baile y no soluciones reales para los lugareños, fabricas a medio funcionar o paradas solo en obra gruesa, y es que lo secreto del manejo de estos recursos suena, desde ya, a turbio, a corrompido, y esto es negativo para la imagen del Presidente Morales, así como la del difunto Hugo Chávez, pareciera que un programa de esta naturaleza nos replica la lógica de estirar la mano, de esperarlo todo del Estado, de que se nos regale todo sin trabajo, afecta también en la creciente falta de institucionalidad, de control por parte de las autoridades llamadas por ley a hacerlo, de fiscalizar, de controlar. El gobierno debe, de manera regular, ser transparente en la gestión que realiza, misma que se supone debe realizarse siempre acorde a la ley, la norma y los principios de la administración pública, sus actividades se suponen enmarcadas en ello. En tanto no se presente una justificación y explicación técnica de los recursos y caracteres del programa Evo Cumple, quedará siempre la interrogante respecto a la transparencia que debe tener un programa de estas características, la ausencia de dicha explicación significará que este programa solo es un instrumento electoral que busca ganar votos y hacer quedar bien al Presidente, carente de control, con altos niveles de manipulación y poca efectividad real.