viernes, agosto 24

El Estado, Usted y Yo


Toda sociedad sostiene y acuerda ciertas reglas de conducta que hacen tolerable la vida en común, el mayor o menor grado de respeto que exista hacia éstas hace que una u otra nación pueda preciarse de mayor o menor desarrollo. Surge así el Estado, entendida como la sociedad jurídica y políticamente organizada y fruto del acuerdo de voluntades que por su propia naturaleza son heterogéneas.
Bolivia no puede abstraerse a este concepto por lo que el factor que realmente define nuestro progreso es el denominado recurso humano, es decir Usted y yo.


Cada uno de nosotros constituye una parte, más pequeña o más grande, de una enorme maquinaria que hace a la sociedad boliviana, si un engranaje de ésta falla afectará al resto en su conjunto.
El pasado 6 de agosto el Presidente de la República, Evo Morales Aima, indicó que en poco tiempo más Bolivia será considerada una Suiza en los Andes, que si bien es una meta loable requiere pasos o tareas para concretarse en una realidad. ¿Será posible este nivel de desarrollo con las luchas que presenciamos en la ciudad de Sucre?, ¿con los atropellos a la institucionalidad del poder judicial?, ¿con los radicalismos de ambos bandos dentro la Asamblea Constituyente?, ¿con las distintas imposturas que todos nosotros tenemos día a día?.
Tenga seguro mi estimado amigo que lejos estamos de ser considerados una nación desarrollada como Suiza, y la culpa no necesariamente será del Gobierno o de la oposición, la culpa seguirá siendo nuestra, pues como ciudadanos somos irresponsables.
Lamentablemente la indisciplina y el poco esfuerzo son pan de cada día en nuestra nación, los paros y bloqueos han sembrado la pobreza más que cualquier corriente económica, la carencia de cariño por el país es cada vez más evidente y la única solución posible se vislumbra en la educación de una población que debe de mejorar para tener una correcta democracia. Conforme lo decía Theodore Roosevelt “una gran democracia debe progresar, o pronto dejará de ser grande o democracia”, dando a entender esta frase la importancia del desarrollo de los pueblos.
En suma mis estimados lectores el desarrollo y el progreso está en nuestras manos y no en esperar que el Gobierno o alguien haga algo, ¡si deseamos ser una nación de progreso debemos dejar de lado las taras que nos atan a la indisciplina, la impuntualidad y la informalidad y dedicarnos a trabajar en bien del país que es lo que hace falta!.
Hoy, nuevamente en nuestra historia aparece Bolivia al borde de un precipicio, sin embargo de lo cual aún puede existir fe en un futuro promisorio, adoptando en el ejercicio de la ciudadanía la fórmula mágica que todos llevamos en los bolsillos, dicha fórmula se encuentra contenida en nuestra moneda nacional y dice: “la unión es la fuerza”, aplicarla es responsabilidad y obligación de todos.

jueves, agosto 9

La Suiza de los Andes

Recientemente, en ocasión del aniversario patrio el Primer Mandatario de la Nación indicó que dentro de 10 ó 20 años más Bolivia será considerada la Suiza de los Andes, situación que conforme reflejó la prensa arrancó aplausos y risas entre los parlamentarios y que merece ser analizada en función a las diferencias o similitudes que podamos tener con este avanzado país.
Suiza es un país que como Bolivia no tiene costas marítimas, su nombre oficial es Confederación Helvética o Suiza, limita con Francia, Italia, Austria, Alemania y Liechtenstein, su población oscila los 7.554.000 habitantes, analizando es una población similar a la Boliviana (incluso la nuestra es mayor ya que tenemos 8.274.325 habitantes) a la par que su territorio es montañoso pues lo atraviesa la cordillera de los Alpes, en el caso nuestro tenemos a los Andes.
Suiza es sinónimo de neutralidad política y militar por lo que es sede de numerosos organismos internacionales, en cuanto a su capital su historia es bastante interesante ya que al ser un sistema federal (ojo que en Bolivia el Gobierno aún no se anima ni a las autonomías menos lo hará al federalismo) su capital hasta el año 1848 era rotativa de forma anual y posteriormente cada dos años, habiendo existido – tal cual en nuestro país – resentimientos notorios entre Zúrich (capital económica e industrial del país) y Lucerna (la otra opción que planteaba el equilibrio entre los cantones), finalizando el conflicto con la designación de Berna como capital. En esto existen ya notorias diferencias entre Bolivia y Suiza, me resulta imposible pensar que La Paz y Chuquisaca puedan acordar que ninguno se queda con la capitalidad y que ésta pase a un tercer departamento. Sin embargo esto sucedió en Suiza.
Continuando el análisis, dentro el plano político en Suiza cualquier ciudadano puede oponerse a una ley aprobada por el parlamento (con el requisito de reunir en un plazo de 100 días 50.000 firmas), en cuyo caso se convoca a un referéndum nacional para ver la procedencia o no de la ley cuestionada. Más allá inclusive se puede proponer modificaciones a la Constitución Política (reuniendo 100.000 firmas en 18 meses), esta iniciativa popular recibe una contrapropuesta del Gobierno (Consejo Federal) en función a la cual el mismo día se votará y decidirá, la propuesta aprobada no puede ser modificada por el parlamento o el Gobierno. A este sistema se le conoce comúnmente como Democracia Directa y en Suiza ostenta un nivel de madurez sustentado en la estabilidad, en Bolivia la iniciativa popular, el referéndum y la propuesta de recall (revocatoria) de cargos públicos son reflejo de ella, el chiste está en el grado de madurez con que se la emplea, siendo característico en nuestro país el interés político partidario o sectorial antes que el general.
En cuestión de idiomas el idioma principal es el alemán, seguido por el francés y el italiano; el caso Boliviano sostiene entre sus idiomas al Castellano, Quechua, Aymará y Guaraní además de otras lenguas originarias.
En lo económico Suiza tiene como moneda al Franco Suizo y su PIB per cápita es de 33,600 Dólares, con una tasa de inflación de 1,2% (2006) y una tasa de desempleo de 2,9% (2007), sus exportaciones superan los 166,3 miles de millones de Dólares. En el caso boliviano el PIB per cápita alcanza a 1.125 Dólares (32.475 Dólares menos), la inflación superó en este primer semestre del 2007 más del 6% (más que el 4, 95% de todo el 2006) y el desempleo de la región alcanza el 8,5%, alcanzando nuestras exportaciones tenemos un 4.069 millones de Dólares (2006). Como se puede ver también existe diferencia en esto.
La población en Suiza es también variada y consta principalmente de Europeos, Asiáticos, Americanos (Continentales) y Africanos, en Bolivia tenemos un 50% de la población con características quechuas, aymarás y comunidades indígenas del oriente, un 27,5% de mestizos (amerindios y descendientes europeos) y otros grupos minoritarios conformados por emigrantes africanos y asiáticos.
Dejando de lado estas diferencias una ventaja evidente es que Bolivia es mucho más rica en su territorio de lo que Suiza es, nuestros recursos naturales son destacables en relación a muchas naciones del orbe mundial.
En suma Bolivia a pesar de todo está todavía lejos de alcanzar un desarrollo siquiera similar al de Suiza, en gran parte porque Suiza no es un país que apunta al Socialismo del Siglo XXI, no sostiene marcadas relaciones de sumisión con cuestionados líderes como Hugo Chávez o Fidel Castro y valora mucho la formación académica de su personal gubernamental.
En función a tener un objetivo o meta me parece excelente pretender llegar a ser como Suiza, en los hechos me parece irreal si no existe un cambio de actitud por parte del Gobierno y más importante aún por parte de nosotros las y los ciudadanos, en tanto esto no ocurra requeriremos no a un Presidente estadista o indigenista sino a un mago, quizás Harry Potter pueda ayudarnos.

viernes, agosto 3

La lógica del poder

¿Cuál la lógica detrás de un discurso ideológico?, ¿establecer parámetros macroeconómicos en los que los medios de producción estén en poder de los privados o el Estado?, ¿mejorar las condiciones de vida?, ¿imponer criterios?, ¿eliminar a quien piense distinto?, ¿mejorar?.
Cerca al aniversario patrio, con una Asamblea Constituyente conformada por frentes ideológicos, me atrevo a analizar en este artículo dos posiciones que hoy se enfrentan en un escenario llamado Bolivia. Por un lado una posición tachada de Socialista (“Socialismo del Siglo XXI” le dicen) y por otro un sistema Liberal (más difundido como Neoliberal)
Iniciemos entonces este estudio definiendo lo que es una ideología, siendo esta simplemente un conjunto de ideas tendientes a modificar o no un sistema existente, mismas que caracterizan a un determinado grupo social, institución, cultura o religión.
Bajo esta óptica será el Socialismo aquel conjunto de ideas políticas que designan teorías y acciones que promulgan un sistema en el que la administración de los sistemas de producción se encuentran bajo el control social del Estado, por su parte entenderemos al Liberalismo como al conjunto de ideas que promueve las libertades civiles limitando las del Estado.
Toda ideología nacida en la mente de los seres humanos apunta a la satisfacción de las necesidades de sus respectivos ciudadanos, tanto el Liberalismo como el Socialismo consideraran a su turno que la mejor forma de lograr el mayor bienestar para sus pueblos es de una u otra forma.
¿Cuál le es más conveniente a Bolivia?, ¿es realmente tan radical la cosa?, ¿debe llevarnos al enfrentamiento el mantener estas dos posturas?, tenga la certeza mi estimado lector que ni el negro más oscuro ni el claro más brillante serán respuesta para los problemas de la Patria, existen de por medio una serie de matices que pueden ser más útiles a los fines por los que debe de moverse todo gobierno, es decir satisfacer las necesidades de sus pueblos.
Esta visión la tienen los países más desarrollados quienes aplican políticas de libre mercado en tanto sean convenientes para el colectivo de la población y sostienen agresivas políticas sociales que garantizan que hasta el más pobre pueda al menos tener una mantequilla en su desayuno. Muchos de estos países tienen menos recursos naturales que nosotros, menor extensión superficial, igualmente alguno no tendrá acceso al mar y otros tienen menos tradición que nosotros. Entonces: ¿porqué nosotros no podemos? pues si concuerda conmigo verá que las posturas radicales han perjudicado mucho a Bolivia y aún hoy en la Asamblea Constituyente ocurre lo mismo, ni el Socialismo ni el Liberalismo por si solos podrán darnos mayor bienestar, deberemos acudir a una tercera opción compuesta por libertad y un efectivo control estatal que garantice que los que inviertan puedan ganar y que la sociedad en su conjunto pueda mejorar sus condiciones de vida.
Concluyo afirmando que todos los seres humanos, sean estos mestizos, blancos, negros, altos, bajos, rubios, castaños, instruidos o analfabetos tienen necesidades en común, mismas que demandan ser satisfechas ya sea en Cochabamba o en la China. En esta lógica es que los gobiernos del mundo aplican políticas que pretenden satisfacer las demandas de su conglomerado social. Igual cosa ocurre en Bolivia, en este caso las y los bolivianos necesitamos ciertas condiciones básicas de vida y estabilidad que nos permitan desarrollarnos, a esto debe apuntar el Gobierno nacional y así debemos de entenderlo los ciudadanos sean o no oposición al actual sistema.