jueves, enero 29

Respeto a la democracia


Hasta resultaba previsible el triunfo del sí en el referéndum constitucional del pasado domingo, independientemente del temido tema del fraude o los conflictos que pueden avizorarse, corresponde ahora asumir una postura madura y hasta pragmática. En pocas palabras debemos asumir los resultados y como ciudadanos y ciudadanas responsables necesitamos apagar los incendios en lugar de aumentarlos.
La Nueva Constitución Política del Estado es la norma madre de la nación boliviana, dicho texto tiene cosas buenas y cosas malas, algunas que dejan dudas y otras que preocupan, sin embargo las cosas son como son y no como uno quisiera.
En el nuevo texto constitucional se encuentran insertos el reconocimiento de la propiedad privada (en similar texto que en la anterior), la mención de la educación privada, una serie de derechos y menciones respecto al género, medio ambiente e inclusión social. En líneas generales se ve como una constitución más integradora si es que dejamos de lado la forma en la que se la aprobó o las irregularidades que vivió el país para poder tener ese texto constitucional, aspecto que llegó incluso a costar sangre inocente.
Resulta inevitable – sin embargo - pensar que con todo ese pasado aterrador uno no se pueda preguntar respecto a: ¿cómo es que se llegó a votar por un texto constitucional con tantas irregularidades en su creación?, o quizás ¿en qué momento perdió la fuerza la oposición, si parecía que ganaba cada vez más terreno? (esto le podemos preguntar al ex presidente Jorge Quiroga y a su referéndum revocatorio), o incluso ¿cuál la postura de la Corte Nacional Electoral respecto a la votación en las provincias? (incluido el crecimiento poblacional desmedido de algunos sectores afines al MAS, la carnetización que sirvió de base al padrón electoral o incluso los observadores internacionales que más que velar por la democracia se dedican a pasear y comprar souvenirs), ¿porqué no se nombró un Tribunal Constitucional si bien pudo haberse manifestado sobre la inconstitucionalidad de todo? (esto también lo podría responder Tuto Quiroga).
Aún a pesar de todo esto es que debemos de asumir una postura democrática, y en democracia no nos queda más que respetar lo institucional y apoyar de manera propositiva el camino que la población eligió.
La Constitución de Sucre, reformada en Oruro y maquillada en La Paz ganó el referéndum pasado y no hay más que decir, esa es nuestra nueva constitución y debemos de – en la lógica de ser buenos ciudadanos – apoyarla y respetarla.
Si la oposición desea cambiar la figura política del país deberá hacerlo en elecciones y ganando en el mismo escenario donde Evo Morales les ganó, sin embargo esta misma oposición en su afán de querer asumir la postura privilegiada del mando ya dio muestras de fraccionamiento, por un lado se anuncia ya la postulación del Alcalde Potosino René Joaquino, por otro retoma posturas Víctor Hugo Cárdenas, el ex presidente Carlos Mesa Gisbert también trabaja ya en su proyecto político con miras a las elecciones de diciembre, a su turno seguro se tendrá también la presencia del líder de Unidad Nacional Samuel Doria Medina, y entre los que anuncian con menor brío su intento de postular figura incluso Tuto Quiroga.
La propuesta de Samuel Doria Medina referida a realizar una serie de primarias electivas entre los candidatos de la oposición a fin de definir quién sería la o el candidato a pugnar la silla con el actual Presidente, resulta ser – quizás – la postura más inteligente, toda vez que lo contrario será que cada uno jale para su lado y los resultados arrojen una oposición mínima o inexistente. En todo caso la situación se la deberá definir en el campo mismo de la democracia, a pulso y por cada voto ciudadano.
Aún a pesar de toda esta prematura carrera presidencial queda en nuestra realidad la Nueva Constitución y las palabras bien dichas del ex presidente Carlos Mesa: “El voto mayoritario ha aprobado el texto de la Nueva Constitución. Por ello, es nuestro deber someternos a ese resultado y actuar en el presente y en el futuro bajo las normas de la Nueva Carta Magna”.

jueves, enero 22

Más allá de la Constitución


Más allá de lo que vaya a suceder mañana debemos tener presente que las civilizaciones son más ricas en la medida en que el raciocinio se impone por encima del odio y la violencia, mientras más estables seamos mejor nos irá. Hemos ingresado a una etapa en la que marcadas posiciones han dividido al suelo patrio, una época en que somos más cambas o collas que bolivianos, instantes en que uno es o “masista” u “oligarca”, ahondando divisiones y problemas que han desangrado a familias bolivianas.
Bolivia es una porción de tierra en la que viven lado a lado hermanos, con costumbres diferentes, con colores de piel distintos, con hábitos variados pero con el mismo corazón, con el mismo amor por esta tierra, con el único deseo de ser felices y progresar.
Más allá de la Constitución está ese boliviano que en el fondo no sabe – quizás – ni la mitad de los artículos de la Constitución, que usa abarcas o corbata con la misma simplicidad con la que baila en carnaval o llora con un gol de la selección nacional, ese sujeto que puede llegar a matar cuando está camuflado en la multitud y que puede ser el mejor anfitrión cuando recibe visitas, el boliviano que es considerado el “buena gente” de Latinoamérica, el que no es “buscaproblemas”, el que trabaja de sol a sol para poder darle a su familia un poco de cobijo y cariño, el que – lamentablemente – bebe al extremo olvidando sus responsabilidades y en toda fiesta, el que come como rey por tan pocas monedas y a veces incluso quiere más, el que ni bien termina una fiesta ya está organizando la siguiente, el que ama a sus hijos más que a su propia vida, el que deja de lado la pena por los problemas cotidianos pero que se autocompadece con una facilidad impresionante, el que discrimina al propio boliviano en favor del extranjero, el que invierte con el sueño de tener su propia independencia, el que canta y baila con fervor “Viva mi patria Bolivia” pero tristemente se enmudece con el Himno Nacional, el que disfruta una buena cerveza y la exige más fría que en la misma Alemania, el que dice que tenemos todo y no conoce realmente el mundo o el que dice que no tiene nada y usa el mismo criterio, el que repudia la injusticia porque le parece aberrante, el que camina sin problemas calles de calles por una moneda menos, el que abusa de la “viveza criolla” y que a pesar que reconoce debe superarla no lo intenta, el que sabe que la “hora boliviana” es lo más negativo que tenemos pero igual tropieza en la misma piedra y finalmente el que bien sabe que “en Bolivia todo pasa y no pasa nada”.
Más allá de la Constitución, más lejos de los discursos encendidos del Presidente, más profundo que las amenazas de la Media Luna, más allá está la unidad de Bolivia, de los padres, madres, hermanos, primos, tíos, hijos y abuelos que viven tanto en Santa Cruz como en Oruro, tanto en La Paz como en Tarija, tanto en Cochabamba como en Pando.
“Hemos perdido el enfoque” dije alguna vez y me ratifico, nos ocupamos de destruir nuestra unidad que era algo que teníamos bien plantado y ahora cada ciudadano ha perdido su nación y se ha dividido en muchas otras que responden a intereses o líneas políticas y en ese camino quedamos simplemente a un lado de la vía del progreso, del desarrollo. “La unión es la fuerza” dice nuestra moneda, cuán lejos de la realidad queda hoy ese lema que antes era casi un himno.
Bien sé que no estoy de acuerdo con un texto constitucional que ha divido más que unir, pero también sé que mi obligación como ciudadano es respetar, y eso debemos hacer todos sea cual fuere el resultado mañana, respetar más allá de nuestra frustración o impotencia, más allá de todo aquello que nos enceguece y nos divide, debemos respetar y exigir que se nos respete, exigir que se respete nuestra vida, propiedad, herencia, religión y costumbre, exigir que podamos vivir en paz independientemente de que sea el Sí o el No triunfador de esta contienda, debemos de ser lo suficientemente maduros como para reconocer que en democracia se vive mejor y eso solo depende de nosotros.

viernes, enero 16

Gobernar para todos


El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, le recomendó al Presidente de Bolivia “gobernar para todos” en clara alusión a que el mandatario nacional es un presidente andino centrista confiado únicamente en lo que las piedras puedan asesorarle y empeñado en que se reinstale el Tahuantinsuyo en clara venganza por 500 años de opresión de los que él mismo se considera resultado. Si bien Lula hizo exacta mención de los pobres y trabajadores, no es menos cierto que el gobierno del MAS muestra claros signos de que todo aquel que tenga corbata, un bien o hable inglés es considerado enemigo potencial. En las propias palabras de Lula: “lo importante (es) la lección política y la lección de vida que tenemos que dar, Evo. Yo no gobierno en Brasil apenas para los pobres o trabajadores, son mi prioridad, pero yo gobierno para todos”, cuán distintas serían las cosas en Bolivia si el Gobierno entendiese este mensaje, ya que incluso el mandatario carioca llegó a afirmar: “estoy convencido de que jamás los empresarios brasileños ganaron tanto dinero como ganan con mi gobierno, pero también jamás los pobres estuvieron como están ahora con mi gobierno”, fácil resulta deducir que la iniciativa privada no es objeto de ataques en Brasil y que más al contrario se la promueve y tiene las garantías para desarrollar su trabajo, igual pensar que las políticas sociales impulsadas por Lula van de la mano con su empresariado privado y la suma de ambas cosas da por resultado que Brasil siga creciendo en tanto nosotros nos estancamos.
Lula también le pidió que debe de “dar ejemplos de humildad”, palabra que el Presidente desconoce, no son otra cosa sino sus contiguas arengas a las masas humanas que controla (y paga) en busca de respuestas airadas que prometen radicales resultados fundados en la tenencia del poder (por siempre no como inquilinos). Al respecto Lula afirmó: “en este momento, Evo, tú tienes que dar los grandes ejemplos con la humildad que tienes”, ojala y el mandatario haga caso, ya que más allá de la imagen del “originario discriminado” las acciones del gobierno boliviano reflejan otra realidad, con cacerías de dirigentes opositores y declaraciones criminales.
El mandatario brasileño fue más allá y pidió “mantener la paciencia”, pedido fundamental para todo aquel que se considere civilizado, pero de esto el gobierno del MAS poco conoce y fruto de ello es que ante el discurso en contrario acude a las marchas, los bloqueos, los cercos y finalmente el ejercicio directo de la violencia, no son otra cosa los dolorosos recuerdos del 11 de enero en Cochabamba cuando las masas cocaleras dirigidas por Morales desembocaron en un enfrentamiento terrible con trágicos resultados, o el cerco a la Asamblea Constituyente en Sucre con igual resultado, los múltiples cercos al Parlamento o a la misma ciudad de La Paz, faltaría espacio para mencionar cuan poco paciente es el Presidente Morales y cuan peligroso puede llegar esto a ser.
“No pelearse con los medios de comunicación” le pidió también Lula, pero ¿será que el Presidente lo entiende?, difícil tarea le deja Lula a Morales cuando se ha visto que en nuestro país se consideran como “enemigos” del Gobierno a los medios de comunicación y la iglesia católica, cuando cada día vemos que grupos afines al gobierno amenazan e incluso atentan contra los medios de comunicación y sus trabajadores, que los columnistas y nuestras familias somos amenazados cuando escribimos algo contrario al régimen y que por eso ahora el Ejecutivo pretende tener su propio periódico (hasta tres afirma el propio Presidente).
Finalmente Lula culminó su serie de consejos indicando que “no (se debe) responder a provocaciones ni jugar el juego de los adversarios” cosa altamente difícil ya que el Sr. Morales no pierde acto o espacio público para lanzar improperios y advertencias a todo el que puede. Evo Morales es un incendiario, un líder que provoca antes que ser provocado, de diplomacia conoce poco o nada, su accionar es más bien fruto de reacciones, cada una más fuerte que la anteriores.
Estas lecciones – apunta Lula – llevarán a lograr el bienestar y desarrollo del país, y si analizamos adecuadamente lo dicho, bien puede el Presidente de Bolivia aprender mucho de su par Brasilero.

jueves, enero 8

Atrocidad en Gaza


En los últimos días hemos sido testigos de una nueva locura de la humanidad, un nuevo episodio de destrucción, caos y retroceso: la muerte de inocentes en la conocida como Franja de Gaza.
Hemos llegado nuevamente a un extremo de atrocidad y dolor que bien refleja lo que Henry Miller decía: “cada guerra es una destrucción del espíritu humano”. La humanidad parece no comprender y seguimos repitiendo los errores que la historia pensó nos había enseñado.
La Franja de Gaza es una estrecha franja de tierra situada en el Oriente Próximo y es considerada (junto con Cisjordania) parte de los territorios palestinos. Actualmente es una zona considerada superpoblada con 1,52 millones de habitantes de los cuales el 80% de las familias vive gracias a la ayuda humanitaria, su índice de desempleo fluctúa casi hasta 50%, el sector privado genera el 53% de los empleos y tiene creencias religiosas mayoritariamente musulmanes (existiendo menos de 1% de cristianos).
Esta zona está gobernada por Hamás, que es una organización nacionalista islamista, este grupo en particular administra la Franja desde el año 2006 y es considerado un grupo terrorista por la Unión Europea, Estados Unidos, Israel, Japón, Canadá y Australia. Asimismo la organización Human Rights Wath la acusó de cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
En esta zona existen continuos enfrentamientos entre Israel y el grupo Hamás, éstos incluyen el lanzamiento de cohetes y una serie de atentados entre ambos pueblos. El año 2005 Israel desmanteló sus asentamientos y se tenia la esperanza de una frontera marcada por la paz, pero lamentablemente los grupos radicales palestinos apostaron por seguir los ataques. A su vez la población de la Franja de Gaza consideraba que se encontraban en una “prisión gigante” ya que el ejercito Israelí aplicaba un embargo económico que afectaba desde el libre tránsito hasta el desarrollo productivo de la Franja.
En junio de 2008 se determinó una tregua de seis meses, al cabo de la cual se han desatado los recientes ataques que - como toda guerra - enluta familias y deja madres llorando a costa de ideologías humanas que no valen la pena, y afirmo que no valen la pena al ver a los niños fruto de esta guerra, rostros bañados en sangre y cuerpos destrozados por los bombardeos, al presente ya existen más de 200 niños muertos.
La atrocidad de vivir en esta parte del mundo (ya sea en la zona Israelí cercana a la Franja o en la misma Gaza) se manifiesta cuando tenemos casos como el de Sarraj, un niño de cinco años que tuvo que tantear en la oscuridad de la noche (su casa había sido destruida por un ataque) y encontró “algo húmedo”, era parte del cuerpo de su hermana que había estallado en pedazos. Quizás imaginar el grado de desesperación que puede tener un niño al solo escuchar los ataques cuando instituciones como Save The Children reportan casos como el de un niño de dos años y medio que simplemente murió debido a un shock provocado por los sonidos de los disparos. Otro caso es el de Malak (7 años) que sigue a su madre incluso al baño por temor a que suene la alarma y tengan que refugiarse inmediatamente. En esta zona todos los niños saben que en caso de alarma deben buscar refugio en un plazo máximo de 15 segundos o podrían morir, no existe lugar seguro, ni sus colegios, ni sus hogares.
¿Se imagina vivir así? usted que el fin de semana va de compras regularmente o que sale de su casa a trabajar con la seguridad de que volverá y ésta seguirá ahí, o con la seguridad de que sus hijos se educarán en un ambiente pacífico y que no deben correr asustados ante posibles ataques con cohetes y – más importante aún - con la tranquilidad de que volverá a su casa y su familia estará ahí, sana y salva.
¡Por ello es que la guerra no se justifica, la guerra se la rechaza! ni el gobierno israelí ni el grupo Hamás tienen la razón, la muerte que trae la guerra es injustificada ya sea por ideas de izquierda, derecha , religiosas, territoriales, económicas o de otra índole.

sábado, enero 3

Cuba, a 50 años de su revolución


Se conmemoran 50 años de la revolución cubana, para muchos símbolo de la revolución y el heroísmo, para otros sinónimo de dictadura y opresión.
Sus éxitos innegables pasan principalmente por su sistema de asistencia social, mismo que se refleja en un Estado que entrega a las familias más pobres dinero extra, módulos de ropa, alimentos y muebles, y que incluso en casos de personas que requieran especial atención cubrirá sus gastos de cuidado. La misma revolución de manera inicial dio trabajo al 100% de las familias campesinas, ya sea dándoles tierras, integrándolos en cooperativas o haciéndolos trabajadores de granjas estatales.
En las ciudades cubanas se prohibió el desalojo de vivienda, se redujeron los alquileres y se convirtió al 85% de los inquilinos en propietarios de las viviendas que ocupaban. No existen “niños de la calle” ya que el Estado asume plenamente su situación, todos deben estudiar de forma obligatoria hasta el noveno grado y sus estudios superiores (incluidos los libros de texto) son gratuitos. Otro orgullo de la revolución cubana pasa por su atención en salud que es gratuita en todo, desde el más simple resfrío hasta el tratamiento del terrible VIH Sida, este sistema ha permitido afirmar en Cuba nadie muere por enfermedades curables y ha colocado a este país con una esperanza de vida para las mujeres en 76 años y para los hombres en 80, además de una mortalidad infantil de 5 por cada 1000 nacidos, un logro superior al mismo Estados Unidos y muy por encima de los otros países.
Sin embargo de estas maravillas la revolución cubana tiene también su otra cara, y es precisamente que los derechos civiles y políticos de la ciudadanía se ven afectados, situaciones que se manifiestan en su limitación a la libre asociación política, económica o de prensa han derivado en un sistema dictatorial aún hoy vigente.
En poca palabras en Cuba ser opositor es ilegal ya que la gran mayoría de los cubanos deben ser parte de alguna vertiente del Partido Comunista, si bien se tolera la divergencia de criterios estos no podrán tener carácter legal nunca y quien asuma actitudes contrarias al régimen bien puede ser reprimido o incluso encarcelado.
Los medios de comunicación son manejados por el partido de Gobierno, que determina sus líneas editoriales y por supuesto no permite voces contrarias a la revolución. En los más de los casos los medios de comunicación solo asumen posiciones una vez que los Castro han marcado lo que se conoce como la “línea oficial”.
A nivel ciudadano no solo la poca libertad preocupa, ya que la economía del país tiene extrema corrupción, salarios insuficientes y la capacidad de consumo del ciudadano es mínima. El trabajo por cuenta propia (llámese la mínima posibilidad de ser una especie de empresario independiente) no es autorizado desde hace más de 10 años.
El ciudadano común cubano, académico o agrario, reconoce que las cosas ya no pueden continuar así, que la libertad es cada vez más necesaria y que el mundo deja atrás a la isla cada vez más rápido
A pesar de esto nuestro Presidente junto a otros mandatarios parecerían soñar con que el país – entre otros – siga la línea cubana, cosa que constituiría un suicidio para gran parte de la población.
No por nada el escritor Lisandro Otero (cubano) decía “en Cuba todo lo que no es obligatorio está prohibido”, por eso ante la sola idea de seguir los pasos de la revolución cubana: No gracias señor presidente