sábado, enero 5

La responsabilidad del 2008


El año nuevo 2008 empezó como siempre, con festejos, abrazos, esperanzas y temores. Pasada la algarabía la realidad nacional nuevamente asomó su feo rostro por la ventana, la “idiosincrasia” nacional surgió nuevamente a recordarnos que somos un país del tercer mundo.
Ser un país del Tercer Mundo (término empleado inicialmente por el francés Alfred Sauvy al hacer referencia a aquellos países que no se alineaban con los bloques existentes en la época de la Guerra Fría) significa actualmente ser un país en “vías de desarrollo”, entre sus características se encuentran: altas tasas de analfabetismo, deficiencia económica, política, tecnológica, en el sistema de salud e instituciones, deudas altas con países industrializados, exportadores de materias primas y escasa infraestructura.
En términos más simples la Real Academia define al Tercer Mundo como a un país o región “atrasado”, ¿cómo será nuestro 2008 en Bolivia?, ¿deseamos seguir manteniendo la imagen de país de Tercer Mundo?, ¿no podríamos – si quiera – intentar mejorar nuestra propia imagen?, ¿cómo hacerlo?.
Difícil encontrar la respuesta ya que lamentablemente este 2008 no duramos ni 48 horas sin un bloqueo, en menos de una semana ya hubo una manifestación violenta en Sucre y parece que seguimos siendo una población digna de ser llamada del Tercer Mundo.
No puedo dejar de comentar que por desdicha empecé el año con el famoso trámite de “renovación de licencia de conducir”, donde tuve que – independientemente de la buena voluntad de algunos servidores públicos – esperar la larga fila de “inicio de trámite” y peor aún perder toda la mañana en la hiperarchi mega fila de la revisión médica, para luego no poder terminar mi tramite en la mañana porque el horario de atención es hasta las 11:30 y se debe de retornar en la tarde, similar cosas es volver al día siguiente para proseguir el trámite y finalmente en un tercer día recoger la licencia. Esta vivencia que varias personas la tienen a diario es una atención institucional del Tercer Mundo.
Independientemente de estas realidades tenemos como población la posibilidad de mejorar como país, así pues aspectos tan simples como la educación, la puntualidad, el trabajo o simplemente la cortesía (factores que sí podrán hacer la diferencia) pueden elevar sustancialmente la imagen de Bolivia.
Bien lo decía Graham Greene “La humanidad avanza gracias no sólo a los potentes empujones de sus grandes hombres, sino también a los modestos impulsos de cada hombre responsable”, es entonces que ahí radica nuestra responsabilidad el 2008, mejorar como población para finalmente mejorar como país.

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