jueves, diciembre 10

¿Y ahora qué?


Evo Morales llegó al poder político de la nación el año 2006, con su reciente triunfo gobernará hasta el 2015 y con ello se convierte en el primer mandatario en ser reelecto, figura que la anterior constitución no aceptaba. Dentro sus logros más reconocidos se encuentran los procesos de inclusión indígena en la vida social y política del país y recobrar el control de empresas estratégicas que habían sido objeto de privatizaciones (entiéndanse capitalizadas) a través de un proceso denominado por su gobierno como de “nacionalización”.
Su popularidad se ha acrecentado y eso implica una mayor responsabilidad y dedicación en la tarea de administrar la cosa pública, se le acusó reiteradas veces de que no era un presidente “para todos” y ahora tiene la oportunidad de demostrar que su gobierno es evidentemente un liderazgo para todas las y los bolivianos.
Asumió - en sus propias palabras - que debe de acelerar el proceso de cambio y para ello es preciso que se deje de lado la retórica de la confrontación, para pasar a una verdadera labor de gestión pública enfocada en resultados a largo plazo y estabilidad en todos los campos. Dentro sus primeras tareas el propio presidente electo ya impulsa la base normativa de la Ley de Autonomías y de Reforma de Justicia, a la par ya anuncia una norma que permita levantar el secreto bancario y permita investigar la fortuna de políticos y empresarios.
En mayor detalle, e incluidas en estas, también tendremos normativa nueva en materia del Órgano Electoral Plurinacional (ex Corte Nacional Electoral), Ley de Régimen Electoral, Ley del Órgano Judicial, Ley del Tribunal Constitucional, Ley de lucha contra la Corrupción e Investigación de Fortunas, Ley de Educación de Bolivia, Ley del Seguro Universal de Salud, diversas leyes sobre el sector económico y productivo (minería, electricidad, hidrocarburos, economía plural, pensiones y empresas públicas) entre muchas otras.
De igual forma el Presidente Morales pretende mantener sus bonos a la escolaridad, maternidad y tercera edad, herramientas que le han valido popularidad entre las clases sociales más empobrecidas. Para lograr esto deberá de esperar que la bonanza económica que ha recibido se mantenga en alto (30.000 millones de dólares americanos anuales provenientes de la economía gasífera y minera) a fin de poder sostener también el respaldo de sus propias bases sociales que se han visto beneficiadas de una u otra forma con dicha estabilidad económica.
Para la mayoría de las y los bolivianos resulta importante que de una vez por todas, el país encuentre estabilidad política, misma que al parecer ha llegado bajo la lógica de la amplia gobernabilidad que ostentará el Presidente Morales, asimismo se requiere promover a nivel propagandístico un proceso de inclusión no solamente enfocado en los rasgos indígenas, más al contrario centrado en la y el ciudadano boliviano, sea cual fuere su color de piel, tipo de vestimenta, creencia religiosa, tendencia sexual, nivel de ingreso económico o preferencia política, así también se deberá de promover la iniciativa privada otorgándole garantías para trabajar y accionar con respaldo legal y normativo, finalmente el diálogo en todas sus formas deberá ser la constante del proceso, dejando de lado la confrontación y obteniendo para nuestros hijos un país sano para todos.
No queda más que esperar que ahora el Gobierno Nacional dirija los destinos del país de la mejor forma posible, con inclusión en todo aspecto, respeto a los derechos humanos, respeto a la propiedad privada, promoción de la empresa privada, garantías a la libertad de expresión y un amplio sentido de respeto entre bolivianos y bolivianas.

Democracia

Desde la época antigua cuando los atenienses apostaron por la democracia como forma de organización hasta la época actual con la democracia consolidada como mejor referente de organización socio política, hemos desarrollado y vivido una serie de cambios, naciones enteras maduraron en este sistema y redireccionaron – en algunos casos - sus acciones y otros incluso llegaron a desaparecer. El caso boliviano no es la excepción, el día de mañana más de cinco millones de bolivianos y bolivianas asistiremos a las urnas para elegir un gobierno democrático, eligiendo entre ocho candidatos, incluido el Presidente del país, Evo Morales. A la par elegiremos la conformación de la Asamblea Plurinacional y en ciertas regiones temas autonómicos (departamentales e incluso indígenas).
El mayor o menor saber de una nación radica en la posibilidad de que los resultados que se arrojen de una justa electoral tengan el respaldo de la transparencia y la seguridad de un proceso legítimo, correcto, coherente y – ante todo – veraz. Cada uno de los y las competidoras en este proceso electoral, deberá a su turno sentir la seguridad de un correcto arbitrio y un significativo avance democrático. La ciudadanía por su parte deberá de respetar el resultado que se presente, sea o no favorable a sus preferencias políticas.
En esto último radica precisamente la madurez de la democracia, en saber respetar los resultados que nos brinde la elección, en no echar tierra al proceso y exigir las garantías suficientes para un adecuado desarrollo democrático.
Toda denuncia que tienda a empañar este proceso electoral amerita investigación, satisfacción pública y por supuesto – en su caso – corrección con las responsabilidades que de ello emanen.
Es preciso que la Corte Electoral aclare las observaciones que se presentaron los últimos días de esta contienda electoral, manifestando de manera expresa que en ello radicará también un buen proceso y un resultado garantizado.
En suma la madurez de los órganos y responsables del proceso mismo de votación, de los observadores, candidatos y finalmente de usted estimado(a) lector(a) serán la mejor carta de presentación ante el mundo en sentido de que Bolivia es un país que respeta y vive plenamente la democracia. Bajo esa lógica es deber de todo ciudadano y ciudadana votar de manera consciente por el que considere será el mejor futuro de Bolivia.

viernes, noviembre 27

Copenhague


Del siete al 18 de diciembre en la ciudad de Copenhague (Dinamarca) se llevará adelante una cumbre de líderes mundiales con miras a reemplazar con un nuevo tratado el protocolo de Kioto del año 1997 (cuyo alcance vence en 2012). Se estima contar con la presencia de más de 60 presidentes y primeros ministros de estado, aspecto que valúa este encuentro mundial, son 192 delegaciones de igual número de países que asistirán al encuentro, sin embargo aún no confirmaron su presencia los líderes de Estados Unidos, China e India, considerados algunos de los países que mayor contaminación expelen al mundo.
Cada día el tema del medio ambiente y su cuidado gana fuerza moral en la mente de las y los ciudadanos del globo, pero a la vez que esto sucede también es cada vez más complejo lograr acuerdos reales que sean efectivos en esta materia. Como ejemplo podemos mencionar que las rondas preliminares de negociación (Barcelona) no llegaron a acuerdos certeros, anunciándose incluso que se requeriría de un año aproximado de negociaciones para tener realmente resultados. En pocas palabras a todos preocupa el medio ambiente pero nadie está dispuesto a sacrificar nada a cambio.
En nuestro país ocurre cosa similar, el glaciar Chacaltaya (5.300 mts de altura en Los Andes con una edad de 18.000 años de antigüedad) ha acelerado su desaparición del anunciado 2015 inicialmente advertido a un 2009 en el que prácticamente solo quedan unos pocos hielos en el lugar. El mismo Banco Mundial advierte que en los próximos 20 años gran parte de los Andes Tropicales desaparecerán, amenazando el suministro de agua de 80 millones de personas que dependen de esto, incluso del suministro de energía eléctrica que es producido para Bolivia, Ecuador y Perú a través de sistemas hidroeléctricos que son dependientes de las fluentes que nacen de estos glaciares.
Similar situación se vive en distintas partes del mundo e incluso en las ciudades del país, en el caso concreto de Cochabamba nuestro medio ambiente es contaminado a diario por empresas privadas que desechan sus residuos en el Río Rocha (llegar al aeropuerto con el sentido olfativo intacto es una odisea), amén de lo que hacen los propios vecinos de diversas zonas tirando la basura en este mismo emblemático río, ni qué decir de los incendios que nos arrebatan el Parque Tunari cada vez (quizás buen momento para sugerir la compra de un helicóptero bombero) y como estos muchos ejemplos que van desde los padres que tiran su basura en las calles hasta aquellos que por necesidad sacan la basura de los contenedores y la dejan igual tirada a los lados de los mismos.
En todos los casos son problemas medioambientales, y tanto usted como yo somos responsables de poner nuestra cuota parte para que, al menos, se sostenga cada vez más en alto que los temas medioambientales son importantes. Nos resta esperar que las y los líderes que se reúnan en Copenhague asuman sus niveles de responsabilidad no solamente de manera moral y para las cámaras sino que den cifras, financiamiento y acceso a tecnología que representen mejoras cuali y cuantitativas en un tema tan relevante.

jueves, noviembre 19

Corrupción y nuestra realidad


La Real Académica Española hace referencia a corrupción como la acción o efecto de corromper, que a su turno bien se interpreta como alterar y trastocar la forma de algo, echar a perder, depravar, dañar, pudrir, sobornar a alguien con dádivas o de otra manera, viciar e incluso oler mal.
A lo largo de la semana que termina amanecimos un buen día con una noticia que, en el fondo, todos sabíamos: “Bolivia está en el grupo de los más corruptos” rezaba el titular de Los Tiempos y se basaba en los datos que Transparencia Internacional había presentado recientemente en Berlín en un informe llamado Índice de la Percepción de la Corrupción 2009. En este informe descendíamos 18 puestos, desde el 102 que habíamos ocupado – ya tristemente – el pasado 2008 hasta el puesto 120 – más triste aún -.
Este Índice se realiza considerando una serie de encuestas (con una escala de 1 á 10), en tanto mayor sea la transparencia (entendida también como lo contrario a la corrupción) un país tiene un índice menor. En pocas palabras el país menos corrupto tiene mayor nota y el más corrupto tiene notas bajas. Se trabajó sobre 180 países del mundo. En el caso de América Latina se aplicó a 31 países de los cuales solamente 5 tuvieron una puntuación superior a 5 (es decir en la mitad positiva de los datos), los otros 21 países tuvieron puntuaciones que indican que la corrupción es un problema demasiado serio como para olvidarlo.
Más allá de estos índices y sus significados, la corrupción para el ciudadano de a pié es fácilmente identificable cuando sabemos que ante un policía de tránsito (“varita”) podemos “negociar” un monto a cambio de que éste se haga al de la ”vista gorda”, que la policía nacional en identificaciones es un martirio, un maltrato a la ciudadanía, que si no se acude a un “tramitador” (por darle un nombre decente) se debe de estar en fila desde la madrugada para que se pueda atender el trámite de tan vital documento de identificación. A ese “charle”, a ese “timbre de aceleración” es lo que llamamos corrupción, por eso es que cuando debe efectuar trámites ante instancias públicas bien sabe que se encuentra sujeto a manoseos, mal trato, propuestas corruptas y mal servicio.
Con esta realidad, vivida por la mayoría de las y los bolivianos del país, no es de extrañar que la percepción de corrupción en nuestro país esté por los pisos con un miserable 2,7 de puntuación, muy por debajo de otros países como Chile (6,7) o Uruguay (6,7) y por supuesto ni imaginar lo lejos que estamos de Nueva Zelanda (9,4) o Dinamarca (9,3).
De corrupción tenemos bastante, pero solo nos queda acudir a lo dicho por Joan Baez (cantante estadounidense) “si no peleas para acabar con la corrupción y la pobredumbre, acabarás formando parte de ella”.

miércoles, noviembre 11

¿Guerra?


El llamado a estar preparados para un enfrentamiento con tintes bélicos emitido por el vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, respalda lo dicho días antes por el mandatario venezolano, Hugo Chávez, en sentido de un potencial enfrentamiento con Colombia a raíz del acuerdo entre Estados Unidos y ese país respecto a siete bases militares con intervención norteamericana que se contemplan. Esta verba grosera, altanera y a la vez ridícula es una muestra más del carácter belicista del creciente neopopulismo latinoamericano y que de manera sintomática se viene consolidando en Bolivia. Los países de la región mal pueden ser considerados belicosos independientemente de los conflictos existentes, pero aún en función de las normas de carácter internacional que hacen de la guerra algo inaceptable.
Las declaraciones efectuadas por un líder, sea cual sea su color, ideología, nacionalidad, tendencia religiosa o económica no justifican el llamado a una guerra, esto bien debiera saberlo el Vicepresidente, pero al parecer vive aún en otra época, una época de Guerra Fría enfocada únicamente en el armamentismo y que dejó de lado – entre otras cosas - el desarrollo humano.
A su turno la retórica de guerra propuesta por el Presidente Chávez condice mucho con su forma de gobernar, caracterizada por sus continuos ataques a la prensa, su represión directa al que piense en contra de su razón de estado y por sus dádivas y alianzas con países como el nuestro y en contra del “imperio” del norte.
Sin embargo Chávez retrocede en sus declaraciones ahora que el Senado brasilero postergara su votación sobre el ingreso de Venezuela al MERCOSUR, y a la vez se desdice alegando que no toca los tambores de guerra y que el sentido de sus declaraciones debió entenderse bajo la lógica de un llamado a la defensa. Seguramente que sus partidarios, cual ovejas ciegas y mal arriadas, le creerán, sin embargo aquellos que por lo menos tengan dos dedos de frente bien pueden afirmar que esta es otra bravuconada de un presidente neopopulista y agresivo para con sus vecinos. Esta lógica de confrontación no debe, en ningún caso, ser adoptada por Bolivia, por lo que los comentarios del Vicepresidente deben de ser censurados en todos los escenarios posibles para terminar, de una vez por todas, con los discursos enfocados en el odio y la violencia como factor político.
En suma y tal cual sucedió en pasadas ocasiones, la frase que mejor se adapta a los comentarios del Presidente Chávez y el Vicepresidente García, sigue siendo: ¿Porqué no te callas?

Calidad de vida


El Instituto Legatum publicó un documento denominado Índice de Prosperidad 2008, analizando a 104 países del mundo, incluida Bolivia. Dicho informe define a la prosperidad como a la combinación de riqueza material y satisfacción de vida. Entre los indicadores que se pueden identificar en este estudio podemos mencionar: estabilidad económica, innovación, instituciones democráticas, educación, salud, seguridad, gobernabilidad, libertad personal y capital social. Australia, Austria y Finlandia lideran el ranking, seguidos por Alemania, Suiza y Dinamarca.
Entre las virtudes de estas naciones destacan el buen nivel educativo y de salud de los austriacos, el impulso a la riqueza y al bienestar de las autoridades superiores de Finlandia así como su libertad de elegir su mejor destino, la competitividad económica Alemana y la satisfacción de los suizos. En el caso boliviano no existe nada que destacar, nuestro mejor resultado es un tímido 65 en instituciones democráticas, cosa extraña en un país que aprobó su constitución política en el Parlamento Nacional precisamente cercada por movimientos afines al partido de gobierno, ajenos a la Asamblea constituyente que supuestamente debía de haber efectuado tal tarea, en un país donde el Poder Judicial fue descabezado por órdenes del MAS y cuyo Presidente sufre – cual si de un ejemplo de amedrentamiento se tratase – una seguidilla de juicios, donde el candidato a la Vicepresidencia de un frente político se encuentra preso en una celda paceña lejos de la jurisdicción y competencia que en derecho le asistiría y sin un proceso claro, en un país donde se ha limitado al principal candidato opositor de efectuar campaña electoral fuera pues fue arraigado por orden judicial y finalmente un país donde el Poder Ejecutivo valora más a las piedras andinas que a los títulos académicos.
Para ser más duros podríamos compara los datos entre Bolivia y Australia en una escala de uno a cien y tendríamos que en lo económico nos estancamos en un puntaje de 30 en relación a más de 80 de los Australianos, en poco más de 60 puntos bolivianos en instituciones democráticas frente a un 95 del país de los canguros, en el ámbito educativo nosotros tenemos 57 y ellos 91, en libertades personales tenemos 63 frente a un casi perfecto 99 de los Australianos. En América Latina somos casi los peores (puesto 73 de la lista) solamente superando a Venezuela (74).
Este índice contempló más de 40 años de datos, cosa que le da un tinte muy interesante, además contó con expertos en historia, sociología, economía, desarrollo y ciencia política. A decir de William Imboden, Vicepresidente de Legatum Institute: “La verdadera prosperidad consiste en algo más que dinero. También incluye la felicidad, la salud y la libertad. El índice de prosperidad muestra que, además del éxito económico, la prosperidad de una sociedad se basa en familias y comunidades sólidas, libertad política y religiosa, educación y oportunidad, y un entorno saludable”.
Para promover la prosperidad en un país se debe de reconocer que no solo es responsabilidad de un gobierno, es algo de todos y para ello debemos de aportar en un 100% de nuestras capacidades. Esperemos que los candidatos consideren esta información y puedan incluirla en sus debates (si es que los hay) y sus propuestas políticas.

jueves, octubre 29

La cuestión de fondo


Las campañas políticas han arrancado en todo el territorio nacional, las ofertas van y vienen y aún falta la parte más candente del proceso enfocado en las posturas y ofertas electorales una vez conocidos los datos de encuestas y ya mapeado el potencial resultado electoral. Desde ya las ofertas banales y hasta ofensivas se plantean, dádivas de todo tipo y color, promesas insípidas que más huelen a podrido que a esperanzas renovadas de un futuro mejor. Cada candidato en si mismo ve a un líder infranqueable con más o menos posibilidad de lograr al menos alguna cuota de poder.
Atendiendo una visión más realista y considerando los datos actuales, la lucha se vislumbra polarizada entre Manfred Reyes y Evo Morales, sosteniendo - por su lado – una cuota de poder que no deja de ser interesante el candidato de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina. Estos tres personajes sostendrán una lucha encarnizada por obtener el voto de las y los ciudadanos del país a fin de poder ejercer, cual en derecho corresponda, el legítimo ejercicio del poder soberano, representado en el gobierno de la nación.
Lo triste de la campaña no radica en el gasto en propaganda política que seguramente y de la manera más mediática posible será el eje de atención del ciudadano común, tampoco lo serán las ofertas neopopulistas de los candidatos en sentido de dar a diestra y siniestra bonos, incentivos, y todo cuanto fuera posible para dar dinero a las personas de la tercera edad, a los recién casados, a los emprendedores o a los sectores organizados, lo triste de esta campaña se da en que ninguno toca el tema de fondo del país, todos lo pasan de lado y a lo sumo le dan un roce muy delicado (cual si de una rosa con muchas espinas se tratase) evitando incidir en aquello que hace falta en el país: el desarrollo humano.
Pero de esto siempre tuvimos, ¿o no fue lo mismo el bono Sol? ¿o los compromisos demagógicos de fuentes de empleos de Goni? ¿O el pan y trabajo del Gral. Banzer? ¿Quién da ofertas reales en este país?
Como ciudadano realmente no me interesa la ideología política y los bonos de Evo Morales, tampoco me importa si el bono de Manfred alcanza para un puesto de telefonía o un auto a medio uso para vender helados, lo que realmente me debe interesar es lograr una civilización humana que sea próspera tanto material como espiritualmente, en pocas palabras el nivel de desarrollo humano que puedo alcanzar como país. ¡Ese es el tema de fondo!
Para afrontar este tema de fondo el eje del debate debe estar centrado en tres temas básicos: Vida larga y saludable (medida según la esperanza de vida al nacer), Educación (en función al grado de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y superior, y los años de educación considerada obligatoria) y nivel de vida digno (sobre la base del PIB per cápita) en pocas palabras en el Índice de Desarrollo Humano. En América del Sur somos el país con el peor índice y esto parece no preocuparle a ningún candidato.
Sobre esta base Bolivia y cualquier país del mundo podrá construir una civilización desarrollada, la cosa no se pinta fácil, por supuesto que no lo es, pero es un inicio al menos sistemático y no político. A partir de ahí veremos la necesidad de implementar políticas, normas, convenios, capacitaciones, mejoras de forma y fondo en caso todo.
Esperemos que con el paso del tiempo y el avance de la campaña (incluido un debate que es algo irrenunciable en democracia) se procedan a tocar los temas de fondo que Bolivia necesita y dejemos de lado la política excesiva en la que hemos caído. ¿Soñar no cuesta nada cierto?

sábado, octubre 17

Al Alba


Tal cual reza la canción de Luis Eduardo Aute, Al Alba, compuesta en 1975 ante las últimas penas de muerte en España, estructurada como una canción de amor (para evitar la censura) pero cargada de un profundo mensaje que evoca tanto a la muerte como a la vida, bien podríamos afirmar: “Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga”.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) realiza desde ayer en nuestra ciudad su VII Cumbre, ocasión en la que se abordarán diversos temas, diversas demandas y que, como suele suceder en reuniones de este tipo, llegará a la fotografía final y quedará estancada en burocráticos trámites que muchas veces no llegan a materializarse en beneficio de las poblaciones.
Muchas veces, miles, quizás más, diversos mandatarios se han reunido en diferentes lugares del mundo sin obtener los resultados esperados. ¿Será diferente en esta ocasión?
Esperemos que los Presidentes y autoridades que participan de esta reunión pueden encontrar soluciones concretas y reales para sus pueblos, proyectos que vayan más allá de ideologías políticas que ya caen en desuso y que con su realización dejen de lado los largos discursos cargados de (como dice Charly García) “filosofía barata y zapatos de goma”.
Lamentablemente el mismo portal de internet del ALBA (www.alternativabolivariana.org) tiene una tendencia muy marcada a favor de los gobernantes y sus tendencias políticas, las fotografías que tiene, las notas periodísticas que muestra dicen mucho de lo bueno de sus gobernantes pero nada de lo malo de estos. Veamos el caso más patético, Cuba, del cual no se menciona siquiera los límites a la libertad de expresión, quizás ver el caso venezolano que no refiere la imposición que usa el gobierno para reprimir a sus contrarios, cosa que de manera similar podríamos ver en otras regiones integrantes de este emergente bloque regional.
Por definición el ALBA habría surgido como una respuesta al ALCA que respondía a los intereses transnacionales y enfoca como sus temas prioritarios a la lucha contra la pobreza y la exclusión social, pero olvida (solo por mencionar un ejemplo) que las fuentes de empleo en uno o el otro provienen de los mismos lugares, de la inversión privada, aquella que pareciera tan aborrecida por este bloque, en pocas palabras desdeña el trabajo individual a costa de un sistema comunista apodado Socialismo del Siglo XXI que no debiera tener cabida en pleno siglo XXI. Reconozco, sin embargo, que veo con agrado las políticas sociales que impulsa este bloque, bajo la óptica de que no es posible un desarrollo simétrico sin controlar que tanto el empresario como el trabajador deben de tener las garantías adecuadas para obtener desarrollo.
Sin embargo de esto los países del ALBA han acudido, en reiteradas actitudes a limitar la libertad política y de expresión como forma de mantener callados a sus opositores, Bolivia incluida, por lo que si no existe este fundamento básico de libertad lejos estamos que surjan buenos resultados de la VII Cumbre del ALBA.
John F. Kennedy decía “La libertad política es la condición previa del desarrollo económico y del cambio social”, ¿pero lo sabrán los líderes del ALBA?, ¿no debiera analizar esta cumbre primero esto antes que ver otros temas menos profundos?

viernes, octubre 9

Política inmadura y ofertas absurdas


Las ofertas electorales ya han empezado y se traducen en claras muestras de propósitos netamente enfocados en obtener votos a rajatabla, en suma se materializa lo que es vox populi: la política boliviana es inmadura hasta el tuétano. Y es así como se forman, desde las elecciones universitarias con pleno y macabro despelote de por medio hasta las nacionales con una inversión en propaganda que hace temblar a aquellos que ganamos sueldos inferiores a un mínimo de dicha cantidad.
Ofertas como las de regalar una casa a cada matrimonio reciente (con sacerdote o sin él) y que si no dura 10 años se devuelve el inmueble al Estado, o ideas de regalar $us. 1000 para aquellos que se consideren emprendedores (¿con $us. 1000 a lo sumo un carrito de helados o un puesto para teléfonos?) no constituyen argumentos reales de promoción económica. Los candidatos deberían de tener en cuenta que la economía es una ciencia que no se funda en ofertas neopopulistas que pretende jalar de los pelos los votos de las y los ciudadanos del país, se funda en otorgar estabilidad permanente respecto al proceso productivo nacional, sea este público o privado, en resumen garantizar que la producción, distribución y consumo se efectivicen de la mejor manera posible. Para que esto funcione bien, más inversión que una casa para particulares serán los caminos, los puertos de distribución, las telecomunicaciones en áreas rurales y (si se animara, pero por supuesto no porque son una masa impresionante de votantes) formalizar la actividad comercial informal.
Si el país quiere emprendedores más que regalar $us. 1000 para iniciar una actividad productiva se debería de normar la banca y las entidades financieras para que tengan mayor margen de flexibilidad en sus previsiones bajo la condicionante de que sus intereses bajen y se alarguen los plazos para acceder a créditos de inversión, porque lamentablemente en Bolivia si no tienes un inmueble a tu nombre no puedes tener un crédito realmente blando, y debes de “chuparte” cada mes los altos intereses y los cortos plazos. Una política al respecto sería más efectiva y garantizaría una promoción real a la inversión.
Darles la “caña para que aprendan a pescar” no pasa por un paternalismo estatal que solamente logrará el crecimiento desmedido de lo estatal (tal cual viene ya sucediendo) sino por aplicar políticas en áreas tan importantes como la educación, desde lo más simple que resultaría en eliminar el absurdo 51% de nota de aprobación y elevarlo a un (al menos regular) 80% hasta realmente otorgar estabilidad y ejercer un riguroso control sobre la calidad académica en las entidades de educación nacionales, incluyendo a la universidad estatal.
La reingeniería en entidades como la Policía Nacional es una necesidad lacerante, la informatización de todos los procesos públicos es algo que en pleno siglo XXi no deberá estar excluido de las ofertas políticas de los candidatos.
Garantizar y promover el aparato productivo privado es menester en un país donde se ha tendido al sistemático deterioro de estas iniciativas, a la par la garantía de agresivas políticas sociales en favor de las y los trabajadores debe regir para asegurar un país estable y próspero.
Pero como vemos, ni Evo, Manfred o Samuel (por referir a quienes anunciaron este tipo de ofertas) salen de la idea de la inmadurez política y las ofertas absurdas y para colmo de males la población en su mayoría, de pronto usted incluido(a), ya mostraba su beneplácito por estas ofertas.
Esperemos que nuestros candidatos piensen muy seriamente lo que pensaba Winston Churhcill: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las siguientes elecciones”.

jueves, octubre 1

El color del gato


China celebró el pasado jueves su aniversario Nro. 60, para tan especial ocasión se preparó un desfile en el que se expuso un notable patriotismo y un alto desarrollo tecnológico – militar, ante tan portentoso espectáculo vienen a la mente diversas preguntas y recuerdos respecto a este notable país, entre las más importantes podría referir: ¿Es esta la misma China en la que Mao Tse-Tung lideró una revolución campesina, considerada el paso más agresivo hacia un sistema comunista?, ¿la misma que anualmente produce millones de productos que son comercializados en el mundo entero?, ¿la que antes era vista como pobre y ahora es motivo de discusión y debate respecto a si constituye el nuevo imperio mundial?
Así pues en este aniversario dichas interrogantes muestran una faceta muy rica de este país asiático, un aspecto vivo y que bien puede ser un motivo de inspiración y también de prevención para naciones como la boliviana.
China tiene 1.300 millones de habitantes, cada año un número aproximado de 10 a 12 millones de habitantes ingresan al mercado laboral, su tradición se remonta a mucho antes de la cultura occidental y a diferencia de ésta, solo por mencionar un ejemplo, en la Edad Media no se detuvo sino que siguió su curso. Hoy por hoy China es un país con expresiones diversas y cada vez más complejas, así como existe un sistema unipartidista, que choca contra toda razón democrática, bien puede explicar también la sólida unidad China que de pronto podría verse amenazada. La inversión privada en lo que a producción industrial refiere se encuentra en poder de manos privadas en un porcentaje que es cercano al 90% y es que tras el maoísmo radical, las nuevas reformas han promovido de manera frontal el enriquecimiento individual, la iniciativa privada y el individualismo económico.
Pero no todo es color de rosa en China, aspectos como la libertad de prensa y expresión están amenazados y la censura es evidente, por otro lado no todas las regiones de China han adoptado plenamente las políticas de retorno al capitalismo promovidas por el Estado, en ciertas áreas rurales aún se mantiene el comunismo radical maoísta que contempla – entre otras cosas – la colectivización de la producción.
Entre los factores no comunes pero, al parecer efectivos, está que más del 50% de la banca pertenece al Estado (4 de ellos incluidos dentro los 10 bancos más grandes del mundo), de esta forma se ha logrado que el acceso al crédito sea mayúsculo ya que los bancos prestan con intereses cercanos a cero por lo que el fomento a las actividades privadas es alto.
Con todo este escenario tal parece que sí nos encontráramos ante un serio aspirante a ocupar el sitial de ”Imperio” tradicionalmente atribuido a EE.UU., el crecimiento Chino es algo real y bien se puede demostrar cuando vemos que pasaron de una inexistente inversión en el extranjero el año 2002 a más de 52.000 millones de dólares en la actualidad, esto incluye a regiones como África y, por supuesto, América Latina con más de 70.000 millones de dólares en intercambios comerciales el 2006.
Esta es la visión, resumida desde luego, de una China que se cataloga como comunista pero que de dicho sistema solo mantiene el nombre, de esto bien sabía el líder Deng Xiaoping (sucesor inmediato de Mao, tras su muerte en 1976) cuando determinó la reforma del sistema económico y la apertura de los mercados dando inicio al ascenso económico de China y cuya frase bien debiera entenderse en países como Bolivia: “no importa el color del gato sino que cace ratones” . Lamentablemente en Bolivia seguimos peleando por determinar el color del gato.

jueves, septiembre 24

Un mundo nuevo


En 1492 se creía que se había descubierto un nuevo mundo haciendo referencia al descubrimiento de las Américas, hoy en día esta zona del mundo es considerado el segundo continente más grande del mundo, concentra el 12% de la población mundial y está divida en América del Norte, Centro América y América del Sur, a ésta última en particular me quiero referir ya que representa la presencia de 12 países independientes (Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela) además de las dependencias de la Guyana Francesa, Islas Malvinas e Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. En suma todas estas naciones no son representativas del desarrollo mundial, el cual – en contrapartida – está bien representado por los países de América del Norte (Canadá, Estados Unidos y México más las dependencias de Groenlandia, Bermudas y San Pedro y Miquelón) donde se concentra un desarrollo humano alto.
América del Sur ha manifestado una postura común en la última Asamblea de las Naciones Unidas, bajo el liderato del presidente Brasilero, Lula da Silva, y con el sólido respaldo de las mandatarias de Chile, Argentina y el de Uruguay, exigieron que los países en vías de desarrollo aumenten su presencia en los organismos multinacionales.
Este pedido está fundado en la necesidad de evitar crisis financieras como la que se inició hace poco más de un año y que marcó en definitiva falencias neoliberales provocadas – entre otras cosas – por el dominio de unos pocos sobre los organismos financieros reconocidos por la ONU, tal el caso del FMI y el Banco Mundial.
La Presidenta Argentina reclamó vehementemente sobre la estructura anacrónica de las Naciones Unidas, misma que no sufrió modernización relevante alguna desde fines de la Segunda Guerra Mundial y que a decir del mandatario brasilero permitiría (con un factor multipolar) una revitalización del Organismo.
Por su parte el Presidente Morales, en representación nacional, también remarcó el capitalismo como el culpable de un sin fin de factores, si bien su postura estuvo un tanto alejada de la presentada por Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, tampoco fue contraria a la misma por lo que rimó en diversos temas también.
En esta misma línea el Presidente Obama (EEUU) instó a iniciar una “nueva era de compromiso mundial” mensaje que da un giro radical en relación a la visión del ex presidente Bush para quien la ONU era un organismo de poco importancia.
El cambio en materia internacional tiene harto de complicado y eso deriva en una serie de acuerdos y voluntad política, económica y social que deben de mostrar los líderes mundiales, bajo esta premisa el reto está lanzado y avanzar más allá de los discursos será el paso siguiente.
“Un mundo nuevo es un imperativo político y moral” afirmaba Lula, y al parecer tiene toda la razón.

viernes, septiembre 4

HACIA UN FRENTE AMPLIO


La conformación de un frente amplio que pueda enfrentar al actual Presidente Evo Morales, viene como resultado de que Manfred Reyes Villa hubiese lanzado al medio del ruedo un frente con apoyo de diversos sectores opositores y con el símbolo de la injusticia encarnado en Leopoldo Fernández, preso en La Paz desde hace mucho tiempo y víctima del abuso judicial que tiene la política de control estatal del actual gobierno.
La razón de estado que promueve el gobierno del MAS podría volcársele en este momento si Reyes Villa sabe utilizar la imagen de preso político que tiene Fernández, si bien es seguro que durante toda la campaña el MAS promoverá el criterio de que Manfred y Leopoldo son un frente “de la oligarquía, de la derecha, del imperio y de los enemigos del pueblo”, también será un frente capaz de restarle votos al actual mandatario.
Por su parte el líder Víctor Hugo Cárdenas no pudo integrarse aún a este proyecto pero ya anunció que no se convertirá en cómplice de la victoria del oficialismo y que en su caso declinará su candidatura, por su parte Samuel Doria Medina sostiene que irá solo al igual que Jorge Quiroga, estos dos últimos con menos posibilidades ya que no representan (ni representaron en su momento) una oposición real ante el régimen masista.
Queda como única opción para un frente amplio a Manfred Reyes Villa como cabeza de un frente que – por lógica – deberá ser respaldado por la Media Luna, por las clases medias y medias altas que se decepcionaron de Morales y por las clases populares en las que no pudo encontrar eco el MAS.
Por su lado el MAS viene con todas las de ganar, su aparato político está respaldado en los recursos estatales, en abierta disponibilidad de dinero, en una imagen internacional favorable por ser un mandatario indígena y en la presión que sus grupos de choque bien pueden obtener.
Otra ventaja del MAS es que ya propugna un plan de gobierno, cosa que el frente opositor no tiene aún. Este punto es de pronto el más importante ya que un frente opositor no puede querer el poder por el poder nada más, debe de proponer un plan de gobierno que por simple deducción debiera estar orientado mínimamente a:
- Otorgar estabilidad económica a través de la promoción empresarial y fomento de las actividades privadas, otorgando de esta forma mayores fuentes de empleo y posibilidades a la sociedad, en suma recuperar políticas de libre mercado.
- Retomar de tratados de libre comercio con otros países, promoviendo más mercados para los productos bolivianos.
- Sostener agresivas políticas sociales (respetando las ya gestadas bajo el gobierno del Presidente Morales) garantizando los derechos de los trabajadores e implementando políticas nuevas que permitan eliminar de manera gradual la extrema pobreza.
- Reencausar las políticas educativas a un margen de respeto al libre pensamiento y la pluralidad democrática, promoción y fomento de actividades privadas y mejora en la cualificación de recursos humanos. Sostener los programas de alfabetización.
- Restablecer conductos diplomáticos con todos los países vecinos.
- Sostener las políticas de producción e industrialización de los recursos nacionales en suelo boliviano ya iniciadas por el gobierno actual.
- Vertebración caminera en todo el territorio nacional.
- Desburocratización del aparato estatal a través de una efectiva aplicación de procesos de descentralización y autonómicos enfocados en la eficiencia y efectividad de sus resultados en beneficio de la población a través de sistemas informáticos.
Estabilidad política no la podrá tener ya que el MAS si perdiese, no lo hará por un margen amplio, más al contrario será un fuerte opositor (si se diese el caso).
En suma la anterior es solo un pincelazo de algunos de los muchos temas que deberá tocar el plan de gobierno de un potencial frente amplio, esperemos a ver que la razón cobre fuerza y que la política en el país deje de ser la de siempre y evolucione hacia un nuevo horizonte de responsabilidad y desarrollo.

jueves, agosto 27

UNASUR y la integración sudamericana


El pasado viernes se dieron cita los miembros de Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas) en Bariloche (Argentina), con el fin ejecutar la Cumbre Extraordinaria convocada para dicha fecha. Esta es una reunión más que busca la integración sudamericana, pero su antesala viene cargada de sentimientos encontrados que apuntan a todo menos a la integración.
Por un lado Colombia viene muy enfrentada a Venezuela, Ecuador y Bolivia por la instalación de siete bases militares norteamericanas en territorio de Bogotá, acto equivalente a una “declaración de guerra” según afirmó hace poco el primer mandatario venezolano. Ambos países pasan su peor momento, con declaraciones tan duras como las expresadas por Colombia en sentido de que el Presidente Hugo Chávez “deje de sembrar odio” y que él mismo sostiene une “proyecto intervencionista”, por su parte Chávez ya había anunciado que en el continente “soplan vientos de guerra” y que “debían de preparar la ruptura con Colombia”.
Por otro lado Perú y Chile también tienen diferencias debido a un acuerdo que existe respecto a una salida al mar para Bolivia. Este acuerdo “bajo la mesa” denunciado por Alan García fue el que provocó la respuesta de Santiago en sentido de que no debería de existir intromisión alguna en temas bilaterales chilenos.
Se suma a los conflictos la preocupación expresada por Paraguay debido a la compra de armas que realizará Bolivia. Esta adquisición por el valor de 100 millones de dólares fruto de un convenio con Rusia es parte del debate que existe en la región en torno a la existencia de una carrera armamentista.
En tela de discusión también ingresa el pedido de Colombia de que se transmita sin edición alguna la cita de los mandatarios.
Para rematar el presidente Morales planteó un referéndum regional en el continente para que sea el pueblo el que defina si desea que Estados Unidos opere bases militares en Colombia.
Se espera en este encuentro muchas novedades, desde las pruebas que anunció mostrará el Presidente Chávez para desmontar las “mentiras colombianas” hasta las “garantías jurídicas” que quiere dar Colombia.
Tal parece que todo podría pasar pero tristemente debemos admitir que todo apunta que nada de integración saldrá de este encuentro.

sábado, agosto 22

América Latina: Viviendo en el pasado


Hace muchos años que América Latina es considerada una región subdesarrollada, no tanto como África pero muy lejos de Europa, Norteamérica, Asia o Australia. Se nos mira como los bajitos, morenitos, alegrones, poco higiénicos y mal pagados que bien pueden trabajar como apoyo en casi cualquier cosa no compleja (somos los que limpiamos sus casas, cuidamos a sus ancianos, arreglamos sus jardines, etc., etc.).
El turismo internacional mira con interés el carnaval de Río pero nada más (si creemos que al Carnaval de Oruro viene el turismo de primer nivel estamos muy equivocados), nos identifican como una región altamente inestable, no tan peligrosa como Irak o Afganistan pero sí muy poco atractiva para visitar y peor para invertir.
En un contexto político nuestros líderes son noticia cuando emiten agresivos discursos contra el “Imperio” y por lo general son noticia únicamente local. En pocas palabras cuando Evo habla mal de EE.UU. a Obama no le interesa ni un reverendo cacahuate (en buen castellano), cuando Chávez afirma que las amenazas externas (otra vez EE.UU.) podrían derivar en una reacción militar no se da cuenta de lo desproporcionado de sus acusaciones, como buen dictador se cree que su palabra es ley y que por su “hermoso” canto todos los países del ALBA (Bolivia incluida) atacaran al Coloso del Norte.
Para Chávez y sus “cuates” pareciera que la Guerra Fría es cosa muy actual y que ahora, en reemplazo de los Soviéticos, estamos los Latinoamericanos (al menos los del ALBA porque los otros son más inteligentes).
Para el mundo las cosas se definen entre los países más desarrollados y el resto solo estamos de mirones, cocinándonos en nuestra propia salsa y peleando siempre. La situación de Bolivia es altamente similar a esta visión, estamos divididos, peleamos con fervor por la diablada pero dejamos de lado el desarrollo humano, nos pueden quitar el mar y nosotros preferimos el carnaval, “rajamos” contra los choferes y transportistas y somos los primeros en pasar el semáforo en rojo. Para colmo de males la política en nuestro país es una suerte de orgía del poder en la que quien sube se cree con poder para todo y abusa de ello.
No somos maduros, ni usted ni yo y mucho menos nuestros políticos. Si el país está como está es por culpa nuestra, por nuestro mal trabajo, nuestra impuntualidad, nuestra viveza criolla, nuestro poco orgullo por ser bolivianos. Al respecto, ¿se ha dado cuenta usted de que los estudiantes de las universidades de hoy en día tenían un promedio de cuatro años cuando Bolivia clasificó el Mundial? Esto significa que tristemente quizás nunca se sintieron realmente orgullosos de ser bolivianos, o en que en su caso no lo recuerdan. Y es que el ser boliviano, latinoamericano o cualquier cosa es fruto de que el país esté bien, de sentir que somos buenos en algo, de reflejar pulcritud o eficiencia en algo, lo contrario es lo que hoy sucede, padres que no saben cantar el himno nacional (¿no saben la letra?), decepción por angas y por mangas, en suma: poco orgullo nacional.
No solo vivimos mirando al pasado, vivimos en el pasado, anclados en una sopa de mediocridad que solamente nos permite sobrevivir. ¿Y los culpables? Culpables todos: yo, el vecino, el policía, el corrupto, el sucio, el maleante, el tolerante, el impuntual, el idiota, el tirano, el opositor pasivo y usted.

viernes, agosto 14

¿Evo Vs. Todos?


En las últimas horas ha oficializado su candidatura un abanico interesante de “opositores”, entre estos incluso figura el ex presidente Jorge Tuto Quiroga, de quien mucho se habla que de opositor tuvo poco y que ahora pretende fundar su programa de gobierno en hacer de Bolivia “el corazón energético, ecológico, verde y limpio de Sudamérica y la capital mundial de las baterías de Litio” . Por otro lado el empresario Samuel Doria Medina también se lanza a su propia carrera y el Ex Alcalde y Prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, inaugura ya sus casas de campaña.
Por su lado el presidente Evo Morales ya anuncia que luego de su victoria en las elecciones de diciembre no negociará con la derecha, mientras sus dirigentes sueñan con ganar con un margen de 75% de votación nacional (dicho de viva voz por Humberto Bracamonte, miembro de la Comisión Política del MAS).
Considerando que según datos un 60% del país (principalmente la zona andina, el área rural de Cochabamba y Sucre) emitirán un voto consigna por el MAS, le queda al resto del país (un aproximado de 40% centrado en Santa Cruz, Pando, Beni, Tarija y las capitales de Sucre y Cochabamba más reducidos grupos de descontentos de La Paz, Oruro y Potosí) intentar unificar una sola postura ya que resultará difícil siquiera pretender vencer al binomino masista.
La retórica se aleja mucho de la realidad ya que en los hechos todos los de la “derecha” pretenden ser los que podrán cambiar las cosas en el país, ninguno (salvo quizás Víctor Hugo Cárdenas) quiere ser menos que presidente. Al paso al que vamos, la situación en septiembre mostrará varios candidatos que querrán pelear al presidente Morales al menos cuotas de poder en la Asamblea Plurinacional. Esto es un problema de actitud, de intereses económicos y de falta de inteligencia en poder articular un proyecto común que sea realmente convincente contra el gobierno masista.
Las propuestas como la de Jorge Quiroga en sentido de que seamos un corazón verde ecológico boliviano raya en el fatal error de la poca credibilidad, de nada sirve la poesía en política si no está acompañada de cifras, datos reales y estudios que puedan dar fe de la viabilidad de sus intenciones, en esto el candidato Doria Medina es más inteligente y centra su programa en un aspecto altamente criticado al MAS: retomar lo económico y fomentar el aparato productivo del país, temas reales y alejados de la excesiva politización en la que vivimos. Definitivamente la idea de “Pongamos Bolivia a trabajar” suena más interesante que la propuesta de Tuto Quiroga. Habrá que esperar un poco para ver la propuesta que tienen Manfred Reyes Villa y Víctor Hugo Cárdenas.
En todo caso cualquiera sea el planteamiento de estos, se verá una división del voto contrario al MAS, es decir en vez de de fortalecerse se debilitarán y seguramente terminarán con pequeñas cuota de poder que nada podrán hacer ante la mayoría masista que copará el Legislativo y que será fruto del voto ciego que exige y obtiene el MAS en el campo.
Si no se da una unión firme entre candidatos, ni Manfred, Victor Hugo o Samuel podrán ser rivales de peso y esto provocará una nueva victoria de Evo Morales.
Como bien dicen: “al pan, pan y al vino, vino”.

sábado, agosto 1

¿Delitos mediáticos?

La última “originalidad” del Gobierno Venezolano fue el anuncio de que se planteará una “Ley especial sobre delitos mediáticos” por medio de la cual se podrá encarcelar hasta por cuatro años a propietarios, directores, periodistas e incluso artistas que atenten contra “la paz social, la seguridad y la independencia de la nación, la seguridad de las instituciones del Estado, la salud y la moral pública de los venezolanos”, así también condena la “omisión” de información que incida en la imposibilidad de transmitir información “veraz” y que “causen pánico en la población”.
La lógica y la psicología nos dictan que una norma de este tipo bien puede derivar en censura directa o autocensura, cosa que hoy en día ya se ve en nuestro país a través de amenazas e incluso acciones de hecho contra periodistas, columnistas y críticos de las políticas del Gobierno. Todos somos preocupados de nuestros destinos y bajo esta óptica resulta muy difícil arriesgarse a decir algo que luego puede traer consecuencias negativas, en este sentido la autocensura es un problema real y actual en Bolivia.
Retomando el tema venezolano, nuevamente el Presidente Chávez nos muestra su lado más radical al pretender callar las voces que sean contrarias a sus políticas, veremos a futuro también reformas dentro el campo del ejercicio profesional del periodismo, las telecomunicaciones e incluso la regulación de la televisión por cable, todos ellas – podemos apostarlo – apuntando a silenciar y atentar contra la libre expresión y la libertad de prensa bajo el rótulo de “pueblo” e “igualdad social” (membrete muy usado actualmente por los gobiernos neopopulistas latinoamericanos, máxime en el caso de la corriente de naciones chapistas).
Estas normas tendrán mucho de regulación, bajo la lógica de que el mandatario venezolano considera que existe un “latifundio” en la propiedad de los medios de comunicación en Venezuela, cosa que resulta lógica y que si vemos en la mayoría de los países es así y debería de mantenerse, a eso mi estimado lector se le llama iniciativa privada y no tiene nada de malo, más por el contrario es altamente positivo ya que es creadora de fuentes de trabajo, inversión en tecnología, variedad y entretenimiento, pero no solo eso ya que en el fondo de todo promueve la pluralidad crítica e incluso democratización de la opinión pública, evitando en todos los casos la imposición de una visión y permitiendo a la sociedad valorar en última instancia dichas visiones.
Paralelo a este debate, la Sociedad Interamericana de la Prensa (SIP) ha solicitado a los gobiernos de Venezuela, Bolivia y El Salvador, las situaciones de violencia e intimidación que se han registrado contra periodistas, resulta triste recordar que no hace mucho Bolivia era considerada una nación de primer mundo en este tema, con altos índices de respeto hacia la libre expresión y de prensa, con una imagen envidiada por todos los países Latinoamericanos.
Pero lamentablemente estas ya no son noticias, la cosa cada vez se hace más álgida y nos alejamos en mayor medida de ser un país siquiera en vías de desarrollo y peor aún de siquiera llegar a ser un país unido. Trabajar en un medio de comunicación ya se ha tornado peligroso, expresarse libremente se ha convertido en algo arriesgado y emitir de manera libre un comentario crítico puede ser motivo de persecución, amenaza e incluso – en varios casos – coacción. Lejos quedaron los días de apertura, inclusión, diálogo, mejoras, enmiendas y apoyo entre autoridades, pueblo y medios de comunicación.
Es conveniente mirar mucho a Venezuela ya que muchas recetas vienen de ahí, muchas asesorías tienen excesiva carga doctrinaria “bolivariana”, la comunicación entre Caracas y La Paz es fluida y no solo hablamos de diplomacia y comercio, por esto debemos estar atentos ya que es una suerte de bola de cristal que bien puede presagiar nuestro futuro.

viernes, julio 24

El mal padre


Cual mal padre el Presidente Morales le dio a La Paz torta y regalos, en tanto que a Sucre, que de pronto merecía más homenaje, le dio pan y cebolla. Todo esto se pudo apreciar en el Bicentenario de nuestro hermano Departamento de La Paz el pasado 16 de julio.
La lógica es simple y nuevamente tiene tintes políticos, no sirve de nada el primer grito libertario, no sirven de nada los bombones, la Glorieta, los dinosaurios, el Poder Judicial o la Casa de la Libertad, ni siquiera los famosos chorizos llamaron la atención del Presidente, pesa mucho más la cantidad de votos que se centran en la sede de gobierno, La Paz es masista y eso es importante para Evo, La Paz representa mayor cantidad de votos, La Paz es el centro del poder político y en su posesión y tranquilidad está también el poder de Evo.
El Centralismo burocrático y político ha tenido su máxima expresión en el crecimiento paceño, sus calles no solamente concentran la mayor cantidad de marchas, bloqueos y protestas, sino que también son el caldo de cultivo de la administración pública, en muchos casos ineficientes, corruptos y (sobretodo) politizados personeros gubernamentales.
Los cafés del centro de La Paz se llenan de funcionarios que, en su momento con camisa y corbata, y más recientemente con camisa y sin corbata, mueven la economía paceña satisfaciendo necesidades de ingentes burócratas y hundiendo criterios de eficiencia, efectividad y calidad laboral.
Este resultado, más allá de la presunta Guerra Federal (porque de Federales no tenemos nada), pesa fuerte en el contexto político ya que representa fuente de ingreso para miles de ciudadanos y ciudadanas que día a día se ganan el sustento recibiendo salarios públicos, que a su turno hizo que varias empresas que desean ser proveedores de diversos servicios y bienes se instalen también en La Paz. Este poder es lo que reconoce cualquier gobierno, pueden estar matándose en Pando pero si en La Paz la cosa está bien, como decimos en buen boliviano “no pasa nada”, bajo esta lógica si la sede de gobierno tiene abiertos y marchando sus supermercados, sus mercados populares, sus sandwichitos al paso y sus fricases, la cosa no es tan álgida.
Por esto es que el hijo favorito del Gobierno es La Paz, porque con Sucre se peleó, porque Sucre le faltó al respeto y como no puede “desheredarlo” al menos puede prestar mayor atención a los otros.
Este favoritismo fue incluso objeto de críticas porque se relegó a un lado al Alcalde Paceño, Juan Del Granado, quien – como no tenía mucho que decir sobre el golpe en Honduras – no fue objeto de atención, en resumen este festejo trajo consigo nuevamente al mal endémico del país, la excesiva politización de todo.
Se habló más de Honduras, de su presidente depuesto y del apoyo del ALBA que de la historia nacional, y para remate sobre esto último se pretendió desconocer a Murillo y a todo criollo metido en el levantamiento paceño, en los desfiles habían “vivas” y “mueras” para Murillo, cosa nunca antes vista.
Pero no solo funge de mal padre el Presidente Morales, ya que también ha demostrado ser un padre autoritario, un padre al que no puedes decirle ni explicarle cosas y que solamente impone su criterio. Bajo esta lógica: ¿en qué quedamos los hijos restantes?, ¿cuánto valemos para un padre así?, ¿podremos crecer con este tipo de actitudes e imposiciones?
Queda sin embargo la esperanza que como todo padre, el mandatario quiera en el fondo a todos sus hijos, y reflexionando sobre su accionar pueda asumir posturas conciliadoras, de buen componedor y amigo de todos y cada uno de los hijos de esta patria, no en vano dicen que “un buen padre vale más que cien maestros”.

viernes, julio 17

El Homo Caudillus


Si bien el título de este artículo no refleja el más puro latín, ya que caudillo viene en realidad del latín capitellium que significa “cabeza”, resultará de fácil entendimiento para la mayoría de los mortales que vivimos enfrascados en la lucha política y no recibimos rédito alguno.
El que en esta nota denomino “Homo Caudillus” es en realidad Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa, lo fue Fidel Castro, a nivel nacional en su época el MNR tenía a Victor Páz, ADN se reflejaba en Hugo Bánzer Suárez, CONDEPA en el Compadre Carlos Palenque Avilés, UCS en Máx Fernández Rojas, el MIR en Jaime Páz Zamora, más recientemente NFR en Manfred Reyes Villa, PODEMOS en Jorge “Tuto” Quiroga y UN en Samuel Doria Medina. Todos ellos caudillos de sus respectivos partidos políticos, dentro estos – históricamente hablando – es probable que el que tuvo un tinte más institucional fue el MNR con un intento de organización más profunda que le permitió en un momento dado cambiar de líder histórico y permitir el ingreso de la corriente Gonista en el partido.
Es que en Bolivia (y Latinoamérica) a los partidos políticos los manejan los caudillos, no existen partidos políticos sólidos, estables, que por si mismos reflejen estabilidad ante la ausencia de un líder que encabece (y en muchos casos subvencione económicamente) a la estructura, el partido solo refleja el proyecto de alguien popular, alguien que quiere una cuota mayor de poder, el resto de la gente son relleno de una cabeza por la que votan todos, son “buscapegas” (al menos los realistas que pretenden vivir a través del mantenimiento del poder del caudillo y la cuota de poder que les pueda tocar) o ilusos que creen que a través del caudillo se podrá cambiar la cosa y que “le meten” a pesar de todo por temas ideológicos.
No referiré que a los caudillos los pueden manejar otros grupos o familias con intereses o niveles de poder, porque eso ya sería ingresar en otra temática, pero tanto el caudillo como el partido buscan poder, y en la posesión de éste estará la perdurabilidad en el estado de confort de saberse bien pagado, bien bebido y respetado.
Es tan grande el vínculo entre el caudillo y el partido que la existencia del primero es fundamental para la subsistencia del segundo, así fue el caso de ADN cuando el Gral. Banzer murió, así también se acabó CONDEPA con Palenque y el mismo recorrido sufrió UCS con Fernández, en todos los casos a más de un voto póstumo el partido fue desarticulado. La figura contraria (es decir que el partido muera antes que el caudillo) también existe y es el caso de Manfred Reyes cuyo NFR declinó en el olvido tras el malogrado acuerdo con el MNR gonista y el ya desgastado Octubre Negro, pero que dejó al caudillo vigente. Las fórmulas políticas son inexactas porque hacen referencia a las sociedades y en varios casos a la memoria histórica de estas, sin embargo en el caso Latinoamericano no deja de sorprender la endeble situación de la mayoría de los proyectos de poder (más propiamente llamados) cuya estructura está amarrada y vive del caudillo, del Homo Caudillus.
Pero ¿cuáles los efectos de este virus caudillista en esta parte del mundo? La respuesta no deja de ser clara y evidente ya que la política Latinoamericana no es seria, no es estable, no es creíble y mucho menos rentable para el aparato productivo de las naciones (ojo que es altamente rentable para el caudillo y aquellos que le rodean). La política se vino a pique mucho antes del neoliberalismo, con socialistas o izquierdistas la cosa era similar, grupos de poder que degustaban de la dulce miel del control estatal y que en las más de las situaciones nunca pensaron más allá de sus propios intereses.
Estos hechos que pueden documentarse históricamente en la mayoría de las naciones del continente han marcado nuestra región como una zona de tercer mundo, independientemente de los recursos naturales que tenemos, de lo buena gente que seamos, de lo deliciosa que es la comida, de los paisajes que tenemos y de todo lo que podamos hablar a favor del país, existen y subsisten en nuestro medio desde las más grandes atrocidades como los casos de violaciones hasta las reiteradas y estúpidas faltas de tránsito, por eso bien dice el conocido refrán: “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”.

sábado, julio 11

EL MÁS PERFECTO DESPELOTE


La más perfecta expresión del despelote la vivimos cotidianamente en nuestra Patria, de nada sirve cambiarse el nombre (de uno más chico a uno más grande y difícil de pronunciar), podemos también denominarnos la Suiza de los Andes (como en su momento sugirió el Presidente) pero nada cambiará, porque seguiremos siendo la misma gentecilla que acostumbrada a vivir en un caldo de mediocridad prefiere aguantar a proponer cambios.
Pero no olvidemos el despelote y todo lo que en nuestro caso viene a significar, para muestra basta un botón dice el conocido refrán, a nivel internacional (que implica el “cómo nos ven”) somos una nación netamente andina (para empezar, no hay trópico), como deportes de ocio tenemos matar perros, pedir limosna y sembrar coca para contrabando. Esa es una muestra del despelote de imagen que reflejamos, una imagen dañada hasta el tuétano en la que se excluye el Oriente boliviano y se deja de lado la vida misma de miles de bolivianos.
Otro tema internacional es el despelote en el que se mueve nuestra diplomacia (si es que se puede llamar así, porque diplomacia es lo que tienen Brasil o Chile, pero nosotros no) la más reciente noticia es la disputa con Perú y eso daña años de historia y buena vecindad, ahora resulta que somos “ñañas” de Chile, que si bien es un lindo país con muchas cosas que debiéramos aprender, ¿qué hemos ganado hasta ahora en este tema? ¿tenemos mar? ¿tenemos un puerto soberano? ¿siquiera un barco en una botella? El dizque canciller seguramente nos justificará esto a la hora de reportarse a la historia.
El despelote llega a las regiones y la muestra más simple es la Alcaldía de Cochabamba que la pasada semana sufrió ataques de barras de enajenados que no solo dañan a sus autoridades sino que mellan la dignidad de todos los habitantes de esta parte del país. El Alcalde Chaly no hace otra cosa más que quedarse “prendido como garrapata” a la silla municipal, cada año salva su pellejo besando los pies a los concejales masistas y cada año se cree legitimado por que sus “barras bravas” (funcionarios municipales y desempleados de temporada) le gritan en la plaza que él es el mejor alcalde y que sin él no podrán vivir (entiéndase cobrar).
A nivel nacional la pelea del Oficialismo contra la Oposición ya nos tiene hartos y es también parte del más puro despelote, no hay respeto a la independencia de poderes, basta un fallo judicial contrario al gobierno y éste ya inicia los juicios hasta derribar a la autoridad que tuvo la valentía de aplicar la norma. Eso de que el poder se divide en Ejecutivo, Legislativo y Judicial va quedando en los libros de Teorías del Estado y Pensamiento Político, seguro que las piedras que asesoran a las máximas autoridades de turno no han leído mucho de esto.
A nivel ciudadano la cosa marcha peor, yo no te quiero, tú no me quieres, él no me quiere, etc. Ese se ha convertido en el dime y direte de la realidad social boliviana, ya no existe el “nosotros” y peor aún la figura de “nación”.
La política boliviana es puro despelote, ojala y en algún momento dejemos de pelear entre nosotros por intereses mezquinos y podamos realmente parecernos siquiera en un 5% a Suiza (esto – por supuesto - excluyendo a las montañas).

sábado, julio 4

Política vs. Desarrollo


La diplomacia poco o nada tiene que ver con el actual gobierno, los ejemplos sobran desde el vecino Perú hasta el – ya clásico - Estados Unidos. El Presidente Morales en recientes declaraciones ha sostenido que el Presidente Norteamericano, Barack Obama es un “patrón”, una suerte de “gendarme”, haciendo alusión a que el famoso ATPDEA no retorna más para Bolivia, y no está demás analizar el porqué, ¿quién en su sano juicio le daría algo a un país que en los últimos años ha insultado de toda forma a Estados Unidos?, ¿ha expulsado a su embajador?, ¿de manera reiterada ha acusado de terrorismo, separatismo y un sin fin de cosas al País del Norte? La lógica es simple, la misma que usted aplicaría en su propia vida, ante un trato díscolo y poco amable se cortan los beneficios y dádivas que podrían existir.
Lamentablemente el discurso político pesa mucho en Latinoamérica y Bolivia no es la excepción, el pragmatismo no es una fortaleza nuestra, la economía no pasa de ser un elemento importante únicamente en el “discurso” pero no en la realidad. Este maleficio - no exclusivo del Presidente Morales - es un mal endémico en las razas de políticos de todo lado en el país, somos cortoplacistas y como población aceptamos esto y preferimos mirar de balcón y pensar poco en lugar de inmiscuirnos y analizar mucho.
La política es pasión de muchos, sobretodo en el occidente del país, donde se ha enraizado la administración pública, el estatismo se ha presentado no como una forma de administración únicamente, sino se ha transformado en una forma de vida. Los “buscapegas” y sus jala sacos son cosa de socialistas y capitalistas, con o sin corbata la administración pública es de fácil acceso para la corrupción y la poca eficiencia.
El discurso político por naturaleza excluye de sus objetivos a la iniciativa privada ante quien se ve impotente en resultados y pierde notoriamente en cumplimiento de servicios y producción de bienes. Lo político teme a lo privado así como el hielo teme al calor, pero no se da la misma relación de fuerzas ya que son frecuencia lo político se impone por encima de lo privado, este es el caso bolivariano por ejemplo.
La pérdida del ATPDEA no es otra cosa más que la imposición del discurso político por encima de los temas económicos, en suma la matanza de lo privado, lo técnico y lo productivo a costa de los beneficios derivados del poder.
Hasta aquí todo es política, nada más alejado del desarrollo, que entendido como mejorar las condiciones de vida de las y los habitantes de un país se encuentra muy lejano a lo que Bolivia representa.
Los países que han logrado el desarrollo en términos de Desarrollo Humano se pueden prestigiar de haber conseguido una política madura que refleja la sumisión del poder por si mismo ante aspectos de mayor desarrollo como la promoción del aparato productivo, agresivas políticas sociales, estabilidad en muchos sentidos (incluido lo político) y una población que – entre muchas otras virtudes – es disciplinada, madura y altamente educada.
En Bolivia en particular y en América Latina en general, la cosa marcha por otro lado y la agenda policía excluye a la del desarrollo real dejando nuevamente una nube de confusión, inestabilidad y atraso ¿hasta cuándo?

viernes, junio 12

El mejor lugar para vivir


¿Vivimos las bolivianas y los bolivianos en un buen lugar?, ¿es adecuado este país para nuestros hijos e hijas?, ¿queda esperanza de que a pesar de no ser un país de “primer mundo” (con todas las contemplaciones que esto puede tener) al menos vivimos en un buen país?
La respuesta la trató de dar la revista Economist, que realizó un estudio que bien puede orientar respuestas hacia estas preguntas.
Considerando los criterios de la evaluación que en suma abarcan aspectos tales como: estabilidad, servicios de salud, cultura, ambiente, educación e infraestructura, resultó ganadora la ciudad de Vancouver en Canadá (de cuyas fotografías se evidencia que – a excepción de su acceso al mar – es muy parecida a Cochabamba), situándose en segundo lugar Viena (Austria) y Melbourne (Australia).
En el caso Latinoamericano la ciudad mejor ubicada resultó ser Buenos Aires en Argentina, que en todo caso quedó muy lejana de los primeros puestos ya que se ubicó en el 61 (de un total de 140 ciudades). Cerca quedaron Santiago de Chile (64) y Montevideo (66), en tanto que las brasileras Sao Paulo y Río de Janeiro quedaron juntas en un más alejado puesto 92. Más atrás aún quedaron México (105), Caracas (118) y Bogotá (127). Por el otro extremo quedó como peor ciudad Harare (Zimbawe).
Más allá de estos estudios que colocan en primeros lugares casi siempre a ciudades de las que tenemos una imagen de “perfección” resta preguntarnos en qué condiciones estamos nosotros como ciudad, ¿qué puesto nos tocaría? (si es que ingresáramos siquiera de rebote el ranking).
Analicemos aspectos similares en la mayoría de las ciudades del país considerando los indicadores macro antes mencionados (ya que el estudio en sí contiene mayor información).
En el caso de la estabilidad podríamos ser perdedores absolutos ya que “por tradición” o por “idiosincrasia” somos bloqueadores, tenemos una política gelatinosa y sentimos inestabilidad hasta cuando tomamos un micro.
En lo que a servicios de salud refiere la cosa es aún más crítica ya que existen carencias demostradas en la infraestructura hospitalaria que a la postre también se ven en los procesos de licitación y asignación de recursos, o que llegan incluso al manejo de equipos y ridículamente llegan a aspectos tales como el hurto de perillas de las puertas que llegan de donación extranjera. Esto no desmerece – valga la aclaración – al esfuerzo de los profesionales de salud que incluso con dichas limitaciones llevan adelante una serie de peripecias para poder prestar atención siquiera digna en diversos centros médicos.
Sobre cultura también existe material para quejarse ya que la promoción de la cultura en Bolivia se enfrenta a esfuerzos muy limitados y particulares que bien pueden ser resaltados con los dedos de una mano, las autoridades públicas no disponen de recursos suficientes para esto y deben contentarse con organizar un festival o algo parecido para siquiera justificar su ítem. Cabe destacar que la cultura (entendida como el conjunto de formas y expresiones de una determinada sociedad) ha recibido un buen impulso en su recuperación originaria, desde los hermosos sacos del Presidente (que son realmente obras de arte) hasta la difusión cultural que implica retomar saberes de antaño y tradiciones propiamente locales, podemos afirmar que al menos en lo andino bien se puede hablar de un renacimiento nacional. Queda recomendar que no se dejen de lado aspectos culturales del oriente y los valles que también existen y son muy diversos y ricos así como la cultura universal que también es importante.
Sobre el ambiente tampoco vamos muy mal, evidentemente tenemos el cielo más puro de América (no exactamente en las ciudades) y esto nos permite ser un pulmón del Continente y por supuesto de las ciudadanas y ciudadanos de este país.
En lo que a educación refiere se hace preciso dotar a las profesoras y los profesores de salarios más que dignos de modo tal que puedan dedicarse a tiempo completo a la formación, con niveles de alta exigencia y calidad que hoy en día son imprescindibles.
Para que hablar de infraestructura que se tranca muchas veces en licitaciones tardías o mal llevadas, obras mal ejecutadas y una que otra vez un buen paso a desnivel que nos tapa la boca y nos hace “soñar” (al igual que la Selección) con que vivimos en una ciudad de primer nivel.
Para rematar (y este es un indicador más importante que los anteriores) la calidad de los habitantes de una ciudad es relevante, cosa que en Bolivia deja mucho que desear, somos mayormente flojos, atrasones, no respetamos al peatón, el peatón no respeta los pasos de cebra (si es que están) ni las paradas establecidas (también si es que las hay), somos poco higiénicos (mercados sucios, basura en las calles) y poco disciplinados. Es – quizás – este indicador el que más nos distancia de las grandes ciudades y el que incide de manera directa en los inicialmente considerados por la revista Economist.
Reitero que Bolivia tiene un problema, y no son solamente sus autoridades, el mayor problema con el que debemos lidiar es con nosotros mismos.

viernes, junio 5

¿Quién se enfrenta a Evo Morales?


El líder del “opositor” (nótense las comillas) PODEMOS ha manifestado que no participará como candidato por o conjuntamente el CONALDE, rechazo sustentado en que la Media Luna organizada sería de hecho separatista, seguramente que tal aseveración será también facturada por esta región en las elecciones de diciembre si es que Jorge Quiroga se aventura a postularse.
Por su parte la idea que inicialmente planteaba el jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, en sentido de conformar un frente común que elija a su candidato en base a una suerte de elecciones primarias, al mejor estilo de la democracia norteamericana, parece haber caído en saco roto ya que al parecer los Prefectos pretenden elegir (un poco a dedo) a su representante.
Si actuásemos más técnicamente, las encuestas apuntan como al mejor candidato opositor a Víctor Hugo Cárdenas, con datos cuantitativos que incluso llegan a colocarlo en mejor condición que el propio Presidente de la República. Es innegable que Cárdenas tiene experiencia política, que es de origen andino y que su nivel de cultura es mayor que el de muchos funcionarios de alto rango de la actual administración gubernamental, eso sin mencionar que su discurso no es confrontador sino más bien conciliador (quizás esto último es lo más agradable en esta época de continuas discordias).
Por su parte Manfred Reyes Villa anuncia su retorno y deberá enfrentarse con el cúmulo de juicios que la Prefectura viene preparando y una imagen que aún recuerda a la política tradicional de antaño que tras desgastadas gestiones dio pié al hastío y a que se alce en el poder el tan mentado “cambio” (también nótense las comillas) que trajo el gobierno de Evo Morales.
René Joaquino fue quien primero se lanzó a la Presidencia, con alto apoyo en Potosí carece de este elemento en el resto del país, su imagen pareciera no alcanzar a ser un líder de apoyo nacional, habría que analizar su programa político y potenciales propuestas a fin de poder tener un cuadro más exacto.
Samuel Doria Medina tiene un aparato propagandístico más coherente en muchos aspectos y por supuesto de larga data, sin embargo pareciera faltarle el carisma político que tanto agrada a la gente, ese que los gringos describen tan bien cuando piden que su presidente “sea un tipo con quien sería agradable tomarse una taza de café”. Sin embargo Doria Medina sostiene una visión empresarial de desarrollo que bien puede traerle apoyo de la clase media y media alta principalmente, sumado a lo cual sus programas de apoyo social bien pueden darle una sostenibilidad interesante.
El candidato San Martín a su turno se proclama como conteniente también con una carrera centrada principalmente en la sede de gobierno (ciudad) y con una imagen de persona educada pero sin proyecciones – al menos hasta ahora – de ser un candidato nacional.
El mismo camino presidencial pretende también el ex masista, Román Loayza, con una candidatura que más arroja muestras de fraccionamiento de la estructura política original del MAS que una posibilidad seria de aspirar a espacios de poder.
En este escenario el frente oficialista ya anuncia la candidatura de Evo Morales y Álvaro García que pretenderán alcanzar un periodo más de gobierno sustentados nuevamente en el discurso político de sostener y profundizar “el cambio”, llevarán a cuestas su tiempo de gestión, sus errores y aciertos políticos, el discurso de confrontación y la división entre bolivianos y por supuesto el apoyo de sus sectores más afines.
En este escenario el oficialismo sabe bien el camino que debe recorrer (que sería motivo de otro análisis) pero se nota que la oposición aún no toma pie en la cada vez más corta carrera electoral.
Un famoso dicho indica “a quien madruga Dios le ayuda” pero – claro está – el oficialismo no cree en Dios pero… ¿y la oposición?

viernes, mayo 22

El Bicentenario


A principios del siglo XIX en nuestra capital de la República – Chuquisaca – se daba el puntapié inicial de la independencia de América Latina, más allá de toda la historia quedan flotando en el aire preguntas como ¿somos realmente independientes?, ¿en qué medida avanzamos en estos 200 años de independencia?, ¿qué logros tuvimos como Latinoamérica en estos 200 años?
La cosa se torna harto difícil de responder bajo la lógica de que Bolivia es desde ya un sitio complejo en muchos aspectos y no podía estar excluida de esta complejidad la celebración del bicentenario. A decir de muchos cuando se pretende comprender la política boliviana: “si se entiende la política en Bolivia, entonces no se entendió bien”.
Avanzando en orden podemos afirmar que – como la mayoría de las revoluciones – los verdaderos caudillos de este movimiento fueron los integrantes de las clases medias, así también fue en esta ocasión histórica con los Criollos.
Las crisis europeas bien se reflejaban hace 200 años en esta parte del mundo, Napoleón pretendía intervenir en América mermando la influencia española, en Portugal su reina (Carlota de Borbón) se trasladaba a Brasil para mantener su seguridad respecto a la arremetida francesa, a esto se sumaba el deseo portugués de asumir posesión en el Alto Perú (hoy nuestra amada Bolivia).En la Universidad Mayor de San Francisco Xavier de Chuquisaca se estudiaba y analizaba esa realidad, en secreto se conversaba sobre la independencia del país.
La revuelta popular que en Sucre derrocó al Gobernador e instaló una junta criolla en el poder fue fruto del arresto del rebelde Jaime Sudáñez, quien al ser detenido pide ayuda gritando en las calles de la Capital y consigue el levantamiento del pueblo (25 de mayo de 1809).
Este levantamiento enciende la mecha de que es posible formar una nueva Patria, alejada de las influencias españolas o portuguesas, proclama que encuentra asidero principalmente en La Paz, Buenos Aires y Lima.
A raíz de este incidente histórico en los siguientes meses se levantaría La Paz que sería reprimida de forma salvaje, mismo camino que seguiría el grito libertario de Chuquisaca en diciembre del mismo año cuando la Corona Española retoma el poder, pero ya para esto, el puñalazo Chuquisaqueño había despertado el fervor Latinoamericano de la independencia y no había marcha atrás, años posteriores seguirían el mismo camino Buenos Aires, Bogotá, Caracas y México.
Como historia realmente es altamente importante y motivante lo ocurrido en Sucre y el Bicentenario bien merece el máximo reconocimiento, pero volvemos a preguntarnos sobre el éxito o no de nuestro desarrollo como pueblos a 200 años de aquel histórico 25 de mayo.
Y es que llegamos a esta celebración histórica con la realidad de un país dividido, con dudas respecto a nuestra independencia (para muchos pasamos de la dependencia de la Corona Española a la de los países ricos como Estados Unidos y ahora a la de Venezuela y el Chavismo), con el dolor de saber que la educación, los servicios básicos, la salud y otros temas tan importantes no han sido aún debidamente atendidos y con la incomodidad de que en 200 años seguimos considerados un país en desarrollo (por utilizar un término más o menos bonito).
El resultado bien conocido por todos nosotros nos lleva a la profunda reflexión de que la unidad del país no solo es cosa de los políticos, es responsabilidad de cada uno, de cada ciudadano que ame a este país, tal cual decía Jorge Bucay (escritor argentino) “Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes” y es que las y los bolivianos debemos asumir nuestra existencia como bolivianos, como ciudadanos de una patria que puede ser grande, que espera mucho de nosotros pero que somos mezquinos a momento de darle algo.
Felicidades en el Bicentenario y esperemos que asumamos nuestro valor como ciudadanos y por ende como país.

viernes, mayo 15

El poder judicial bajo fuego


Quizás porque conozco personalmente a Eddy Fernández, quizás porque es un amigo y alguien a quien considero probo y digno de defensa me animo a escribir afirmando que no es posible pactar por encima de la justicia y con claros fines políticos.
En Bolivia, como en muchos lugares del mundo, se ha establecido un principio de independencia de los poderes del Estado, afirmando que la negación de tal principio deriva en la tiranía.
La historia de la humanidad ha mostrado que el ser humano tiene un sin fin de falencias, dentro de estas figuran también las desmedidas ambiciones de poder y por ende la lucha histórica por obtener el control total. Dentro esta lógica se considera que la división de poderes debiera garantizar, al menos en cierta medida, una estabilidad social que aleje a lo político de lo justo.
Cuando Montesquieu, Rousseau, Locke y Hamilton se planteaban la división de poderes se fundaba todo en su independencia, la lógica de esto es que el ciudadano busca protección incluso de otros ciudadanos y del Estado, con mayor detalle Charles Louis de Secondat de Montesquieu describe en su obra “Del espíritu de las leyes” la división entre poder legislativo, ejecutivo y judicial. Fruto de esto nace lo que se conoce como el Estado Liberal que es la base del constitucionalismo moderno, incluida la Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia (a pesar de que algunos no lo acepten).
A su turno el Poder Judicial es el encargado de administrar justicia en la sociedad según las normas vigentes y con operadores (llámense administradores de justicia) probos e imparciales. Si bien el Poder Judicial Boliviano seguramente tiene falencias, en muchos casos provocados por la excesiva carga procesal y la falta de recursos, no es permisible aceptar con simple paciencia que se avasalle su existencia al decapitarle a costa de intereses políticos.
Más irónico resulta exigir celeridad en determinados casos cuando en los hechos no se permite un juicio justo al Prefecto de Pando, o cuando se calla a Santos Ramírez y se prohíben las conferencias de prensa o cuando se lava la imagen de autoridades posiblemente afectadas en temas de contrabando.
Todos los países desarrollados consideran la independencia del Poder Judicial como algo prioritario, en cuya espalda descansa el fundamento de que la democracia no dé paso a la tiranía.
Quizás es momento de que las y los bolivianos reflexionemos respecto a lo que venimos soportando a costa de ideologías políticas y que consecutivamente venimos sacrificando cabizbajos ante los continuos “cambios” que vivimos.

jueves, mayo 7

El mejor trabajo del mundo


El título de este artículo suena muy interesante ¿cierto?, para más de uno este es un sueño anhelado, el poder decir que uno tiene el “mejor trabajo del mundo”.
Pues hoy esto es realidad para un británico llamado Ben Southall (de 34 años), Ben participó de un concurso en el que participaron cerca de 34.000 candidatos de todo el mundo, el evento en sí consistía en candidatear para ser el cuidador de la paradisíaca isla de Hamilton, en la famosa Barrera de Coral, el lugar desde ya es hermoso y la labor consistía específicamente en nadar, explorar los alrededores y relajarse en una casa con piscina y vista al mar mientras prepara informes sobre sus observaciones.
¿Qué envidia cierto? Sprite tiene razón, la “envidia sana” no existe y para muestra basta un botón, mientras Ben disfrutará de un paraíso tropical, ganando nada más y nada menos que la astronómica suma de 150.000 dólares australianos (105.000 dólares americanos) nosotros deberemos de enfrentar elecciones en diciembre, peleas a lo largo del todo el año, Evos y Lineras envalentonados, Costas y Brancos bravuconados, “terroristas” apaleados y una serie de cosas que hacen de Bolivia un lugar mediocre para vivir.
Mientras en otros lugares del mundo se hace gala de lo hermoso que es vivir ahí, mencionando su estabilidad, alto nivel educativo, respeto a las leyes, puntualidad y todo un cúmulo de virtudes (lejanas a las que nosotros ostentamos), en Bolivia vamos cada vez más abajo. Las y los bolivianos estamos más que acostumbrados a vivir de la viveza criolla, a soportar el mal trato de bloqueadores, la mediocridad de la educación, la poca higiene de mercados y habitantes, la gala de malacrianzas que fomentamos diariamente, la flojera crónica y – por supuesto – la corrupción e incapacidad de numerosas autoridades públicas que hacen que sigamos en una espiral de mediocridad.
Aún a pesar de esto y con el cariño que tenemos por nuestro país tratamos de empezar negocios, emprendimientos privados que buscan consolidar el sueño boliviano. Lamentablemente estas iniciativas se ven enfrentadas a la política que (en nuestro país) es más importante que la economía y en muchos casos mueren sin haber podido consolidar un nivel de desarrollo siquiera mínimo para poder dar un futuro mejor a nuestros hijos.
Por estos motivos en Bolivia no podría existir el “mejor trabajo del mundo”, si uno es oficialista de pronto ni el ser Presidente sería considerado el mejor trabajo habida cuenta que somos ingobernables, si son opositores peor, si son ciudadanos regulares la situación hace imposible que se pueda ser feliz en un trabajo, sea cual fuese.
El trabajo dignifica, y esto lo saben todos aquellos quienes se levantan todos los días dando gracias a Dios por permitirles tener un sustento, pero tal cual avanza (¿o retrocede?) el país resulta difícil imaginar mejores días.

jueves, abril 30

Pandemia


Esta semana más que el terrorismo (de Estado o contra éste) se llevó la flor en los titulares de la prensa (nacional y mundial) la pandemia que viene surgiendo debido al temido virus porcino, cuyo nombre oficial bien recuerda a las temibles armas biológicas del cine: virus AH1N1, pero que también ya es objeto de otras denominaciones tal como “nueva gripe” (para evitar la mala publicidad a la carne de cerdo) o Influenza A (precisamente la AH1N1).
La propia afirmación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que “es tarde para frenar al virus” nos da idea del alcance de este problema, cosa que nos deja muy preocupados a pesar del alivio que también indica el mismo organismo en sentido de que (haciendo referencia al mundo) “estamos mejor preparados que nunca”.
Una pandemia por definición es un brote epidémico que afecta al mundo entero, históricamente y tocando el caso particular de las gripes en el siglo XX tuvimos pandemias en los años 1918 (40 millones de muertos), 1957 (2 millones de muertos) y 1968 (cerca de un millón de muertes).
Las pandemias pasan por fases bien definidas, la primera significa la transmisión del virus entre animales, la segunda ya llega a transmitirse a personas y es la primera alerta de una pandemia, la tercera implica transmisión en pequeños grupos de personas con características similares, la fase cuatro significa la transmisión entre humanos en comunidades cercanas, la quinta fase (declarada la semana pasada) implica el brote de la epidemia en al menos dos países y significa que la pandemia es inminente, la sexta fase es la pandemia misma con presencia del virus en distintas regiones del mundo, además se consideran dos etapas posteriores en las que nos ubicamos en el punto exacto posterior al nivel máximo de infección del virus y finalmente a la denominada “etapa de recuperación” en la que el virus vuelve a sus niveles regulares.
Si bien la mayor incidencia apunta a México, ya se han reportado casos en Estados Unidos, Australia, Canadá, España, Nueva Zelanda, Medio Oriente, Reino Unido, Holanda, Suiza, Costa Rica, Japón y por supuesto Latinoamérica (el primer caso oficial fue en Perú). Hasta la pasada semana las únicas muertes se habían reportado en México y Estados Unidos.
En Bolivia se habló de potenciales casos que a la postre fueron descartados, pero bastó ese simple “aviso” para que en diversas farmacias se acaben los barbijos o mascarillas que en esta época se han convertido en accesorio obligado de todo aquel preocupado en el tema, pero más allá de esto resulta preocupante ver en qué medida realmente estamos preparados para combatir contra una pandemia de este tipo.
¿Si el dengue no dejó tan mal parados qué podría suceder con la gripe porcina? más aún analizando el factor socio cultural tan acostumbrado a dar la mano para todo, al beso en la mejilla, al abrazo espontáneo y porque no mencionar la falta de higiene.
Para colmo de preocupaciones varios expertos dudan también de la eficacia del barbijo basados en que la transmisión de la gripe porcina es igual que cualquier gripe, valga decir por pequeñas partículas de agua impulsadas a un metro de distancia a momento de estornudar o toser, en su caso tocar lugares donde alguien hubiese estornudado o tosido y que hubiesen sido tocados por quien luego lleve sus manos a su boca o nariz.
La clave, afirman los expertos, está en la higiene básica personal, reflejada en el lavado de las manos, desechar los pañuelos usados y desinfectar las superficies. Agregan que una mascarilla bien puede usarse de manera continua por 10 horas, al termino de esto debe desecharse, lo propio en caso de sacársela durante este tiempo.
Resulta prudente acotar que se debe de evitar el alarmismo, ya suficientes problemas tenemos como para que podamos sostener una pandemia.
La recomendación final es no entrar en pánico, algo a lo que las y los bolivianos no estamos acostumbrados.

viernes, abril 17

A la Boliviana


A inicios de la semana el Vicepresidente de la República había afirmado que se aprobó la Ley Electoral “a la boliviana” haciendo alusión a los conflictos, peleas y revuelos vividos en este proceso.
Este comentario me dejó curioso toda la semana respecto a lo que consideramos hacer las cosas “a la boliviana”. Tras un breve sondeo y coincidiendo con la imagen que proyectamos las y los bolivianos, me encontré con que “a la boliviana” implicaba cosas tanto positivas (las menos) como negativas (lamentablemente las más).
En este contexto es parte de actuar a la boliviana ser impuntual, en un promedio que oscila generalmente los 5 a los 30 minutos, y que esto llega al extremo de la tradición cuando en cualquier reunión que desee empezar a cierta hora se convoca con media o una hora de antelación cosa de que la gente acostumbrada a la hora nacional llegue a tiempo. También es muy propio del país el exceso con alcohol, cigarro y comidas en las fiestas, cosa que trata de ser aminorada con comentarios tan típicos como “menos mal que sólo es una vez al año” pero que sumando los días somos más carnavaleros que los mismos brasileros. Otro aspecto a mencionar es la “viveza criolla” emparentada con muchas cosas, entre estas el aspecto laboral, que va desde llevarse a casa un clip o unas cuantas hojas de papel hasta inventar historias para no ir al trabajo o escapar de éste. El respeto a las normas de urbanidad es también un ausente en nuestra nación pues bien puede un hijo de vecino escupir o depositar cosas de mal olor en todas las calles del país (sobretodo en festividades). Dentro el peor aspecto también va la ignorancia nacional reflejada en la incultura de la inestabilidad que se muestra en los bloqueos y marchas, en la quema de puestos de control, en la intolerancia desmedida, hasta extremos mucho más terribles como ser los tratamientos dizque “originarios” que en muchos casos resultan dañinos para la salud (beber pociones peligrosas, usar ungüentos de quien sabe que, emplear ladrillos calientes para todo y nada, etc.) o incluso más horrendo aún las continuas violaciones o asesinatos que se presentan con regularidad. De igual forma valga la pena mencionar el grado de eficacia y efectividad que ostentamos las y los bolivianos, nos decimos trabajadores pero… ¿realmente lo somos?, ¿cuánto re-trabajo debemos de realizar?, ¿cuántas veces nuestra labor está bien a la primera?, ¿cuán detallistas y cuidadosos somos sin que sea necesario llamarnos la atención? Finalmente no podían faltar los políticos que (como en otros lados) tienen un alto grado de corrupción y un bajo grado de confiabilidad y trabajo por sus regiones, con índices de negociados y cuoteos alarmantes y siempre en conflicto (porque lo político es más que lo económico o lo social).
Todo este contexto es poco para resumir la serie de taras en las que vive nuestro país y en las que estamos muy acostumbrados a desarrollarnos.
Por el lado “positivo” (nótense las comillas) vivir a la boliviana es considerado altamente positivo ya que comemos y bebemos bien y barato (en relación a otros países), tenemos hidrocarburos subvencionados, en muchos lados se trabaja sin realmente hacerlo (marcar tarjeta y luego escapar o comer mientras los clientes esperan) pero obviamente existe una puntualidad inglesa para cobrar el salario, también nos consideran buenas gentes, no reclamamos y somos más bien callados, apuntando en esto al ridículo de que cuando nos tratan mal o algún amigo o compañero de trabajo se equivoca preferimos callar porque es más fácil hacerlo, porque preferimos la frase sacramental: “para qué voy a hacer lío”, olvidando que este conformismo (vigente en todo lo que tiene Bolivia) hace que tengamos malos trabajadores, malos hoteles, mala atención al cliente, ,mal transporte público, y una serie de factores que existen debido a que nosotros los toleramos.
Eso, al parecer y en un breve sondeo de opinión, resume parte de lo que es “vivir a la boliviana”, francamente al paso al que vamos más nos aproximamos a “sobrevivir a la boliviana”.
Evidentemente Bolivia es un país maravilloso, con montañas, valles y llanos con ingentes riquezas ¿qué falla entonces?... pues al parecer el factor humano, usted, yo, sus vecinos y mis vecinos, lamentablemente todos ya acostumbrados a la mediocridad nacional.
Valga la pena lanzar la reflexión para tratar de cambiar esto empezando por casa.