jueves, enero 21

Un mejor país


Más allá del feriado del pasado viernes y de los aspectos positivo o negativos que éste puede llegar a tener nos encontramos en los primeros pasos de un nuevo periodo constitucional de gobierno del Presidente Evo Morales, una nueva constitución será aplicada y si bien puede tener sus fallas y quizás podríamos afirmar que nunca llegamos a aplicar bien (ni plenamente) la anterior, debemos reconocer - en estricta justicia - que dentro las políticas aplicadas por el gobierno nacional se rescata un sentimiento de inclusión que hacía falta, menciones de equidad de género y una serie de aspectos tan relevantes como el medio ambiente o los recursos propios del país y ni que decir de la intrínseca recuperación que hace de la cultura propia de esta región que le otorgaba valor siempre a la sabiduría expresada en los ancianos.
A la par el rito milenario aymará llevado a cabo en Tihuanacu, la bendición de los dioses andinos y la inclusión de la whipala y héroes nacionales de corte indígena, bien son muestras de que se inició un proceso de revalorización de lo propio, de lo que teníamos antes de la conquista, de aquello que antes era incluso visto desde balcón con desprecio, bajo esta lógica bien sirve de mucho dicho protocolo que no hace más que afianzar una suerte de recuperación cultural. Esta recuperación debe incluso de extenderse a rescatar las costumbres y usos de otras naciones que conforman el Estado Boliviano, hablamos de naciones que se asientan también en el oriente del país y merecen su reconocimiento, hablamos de una integralidad que – si logra encontrarla el Presidente Morales – tendrá como resultado en años posteriores un orgullo nacional que emerja de nuestras costumbres, algo así como sucede en países tan desarrollados como Japón, donde su cultura ha subsistido fuertemente sin chocar con sus desarrollo y tecnificación.
Pero incluso mirando tras este tipo de ritos y de la misma posesión formal en la ciudad de La Paz en la Asamblea Legislativa Plurinacional y del agasajo organizado en el Hernando Siles, debe de insertarse un nuevo discurso en la agenda de la Presidencia del Estado: “el gobernar para todos”. Esto implica dejar de lado el discurso de los 500 años de sometimiento, al menos bajo la óptica violenta y revanchista con la que habitualmente se la vino promoviendo y retomar un discurso de unidad, de gobernar para cambas, collas, chapacos, vallunos, blancos, de color, mestizos, ricos, pobres, empresarios, trabajadores y un largo etcétera que constituye esa plurinacionalidad y multietnicidad a la que tantas veces hizo referencia el Presidente del Estado.
Si el Presidente del Estado logra conjugar la cultura local con la importancia de la tecnología, respeto de la propiedad privada y mayor equidad en la distribución de la riqueza, reconocimiento del valor académico frente al saber tradicional, diálogo y entendimiento en vez de violencia, estabilidad y desarrollo en vez de bloqueos y marchas, bien puede decirse que tendrá un gobierno que podrá dar mucho al país.
Como ciudadano espero y confío en que de esta forma se desarrollará un mejor gobierno, un gobierno para todos y por ende tendremos un mejor país.

1 comentario:

JHON dijo...

Podemos desir que la cultura boliviana aun se mantiene viva nuestras tradiciones y costumbres bolivianas de nuestros antepasados la primera posesion que hizo historia en el mundo la hizo el presidente EVO MORALES AYMA que se posesiono en TIHUANACU este hecho fue un acontesimiento historico que hizo la recuperacion de nuestras costumbres podemos desir mediante este partido politico del MAS tenemos ministras diputadas de polleras ya que en anterioires gobiernos no se veia este tipo de equidad entre todos los hermanos bolivianos"""""""""JHONNY DIAZ C."""""""