viernes, junio 1

Wilstermann, Bolivia y el fútbol

Wilstermann retornó a la Liga del fútbol nacional, con méritos deportivos propios que son más relevantes que las críticas mal sanas de ciertos personajes que pareciese no quisieran reconocer, bajo ninguna circunstancia, la importancia que tiene este equipo para la historia del balompié nacional. Pero más allá de lo deportivo o el debate, bueno o malo, en tono a este tema, es evidente que el fútbol en el país es muy importante, desplaza del comentario general a la Asamblea de la OEA, a los comentarios o declaraciones de autoridades que convocan a “colgar” a todo opositor y logra, a diferencia de la política, unir los sentimientos de las y los bolivianos. La noche del pasado miércoles en el hermoso Prado de nuestra ciudad, se desencadeno este fenómeno en toda su expresión, apuntalados por la victoria de Wilstermann sobre Guabirá, nuevamente vehículos de todo tipo se juntaban para tocar bocinas y cantar al unísono los versos en honor al rojo aviador, la euforia provocaba lágrimas y alegrías y era tanta la pasión que no distinguía a los unos de los otros y aglutinaba a un solo corazón una pasión que en suma se llama fútbol. Para los que aún podemos recordar lo sucedido el año 1993 (clasificación de Bolivia al Mundial de 1994) es nostalgia plena rememorar aquel sentimiento de orgullo nacional que invadía a cada boliviano y que provocaba que el rojo, amarillo y verde esté presente cada segundo de cada día y lograba, inclusive, paralizar el país, con cada partido. Aún recuerdo que entre las críticas se mencionaba que resultaba triste solo ser boliviano para el fútbol, y lo acepto, es triste, pero también mantengo que es una pasión, un sentimiento que bien pude unificarnos en medio de tantas cosas, que hoy por hoy, nos separan. Esta tarde Bolivia juega nuevamente, se renuevan esperanzas y aún, como siempre, soñamos con poder vivir de nuevo esa pasión de sentirnos ganadores, de saber que estamos entre los mejores y que, si bien quizá solo para el fútbol, todos somos bolivianos.

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