Rulfo Patero, que no sabía bañarse, se sintió ofendido, ultrajado y discriminado; motivos no le faltaban, días atrás el mismísimo vicepresidente del Estado lo había ninguneado tachando de flojos sus hábitos y costumbres.
Vilipendiado y fustigado por un discurso público que no llegaba a entender, Rulfo Patero sintió nacer en su corazón un auténtico sentido de venganza.
ー ¿De qué flojera hablan los políticos? ーargumentóー si ellos viven de nuestros impuestos, roban y engañan a placer y no generan nada más que problemas.
Era una verdad, pero no importaba, porque el mundo estaba acostumbrado a eso. No obstante el análisis fue más allá, porque del concepto vicepresidencial, emergió la pregunta sobre la necesidad de hacer las eternas diferencias entre la gente del campo y la de la ciudad.
Los unos y los otros tenían ojos y manos, y piés y cabezas, problemas y alegrías, como cualquiera, pero desde hace mucho, gente como el vicepresidente, mandamases como el ex presidente y otros de igual poder y ralea, se empecinaban en poner énfasis en las diferencias y en excluir las similitudes.
Rulfo Patero recordó que su abuelo siempre le decía que incluso antes de la llegada de los españoles las cosas eran así, porque habían los indígenas con poder y los indígenas que servían para carne de cañón, así como luego hubieron los colonizadores y los que trabajaban en la mita, y hoy están los de la ciudad y los del campo.
ー Pero ¿a quién le interesa dividirnos tanto? ーse preguntó Rulfo Patero, y su respuesta fue contundente: al poder.
El poder es el que vive mejor y más cuando los otros están separados. Por eso es que los de la ciudad deben de odiar a los del campo, y los del campo deben detestar a los de la ciudad. Por eso los de arriba quieren que siempre exista ese odio visceral, ese resentimiento ancestral y esa podrida visión de un futuro que destruye el camino en común.
ー Qué pena que nos olvidemos tan rápido que, en el fondo, somos la misma vaina ーconcluyó Rulfo Patero, que en ese momento, recordó que era tiempo de darse su baño anual.
LA REALIDAD:
En julio de 2023, el vicepresidente de Bolivia, David Choquehuanca, desató una fuerte polémica durante un acto en Ichoca al afirmar que algunos habitantes de las ciudades eran flojos. En su discurso, argumentó que los ciudadanos no sabían producir ni hacer ropa, y que acudían a salones de belleza para que otros les lavaran el cabello o les cortaran las uñas, contrastando esto con el esfuerzo de la gente del campo. Tras recibir duras críticas que lo acusaron de promover la división y la discriminación, Choquehuanca se disculpó públicamente afirmando que sus palabras fueron malinterpretadas.
#relato #literatura #literaturaboliviana #ronniepierola #escribir #writer #literature #cuento #literaturalatinoamericana #ronniepierola #tale #microtale #bolivianliterature #escritor #writer #libros #books #frases #leer #cultura #escritoresbolivianos #microrelatos
Imagen tomada de: https://www.nytimes.com/

Comentarios
Publicar un comentario